El Gobierno cree que se cae la sesión para interpelar a Manuel Adorni en Diputados y se entusiasma en el Senado
El oficialismo confía en las negociaciones con bloques aliados para evitar que haya quórum el próximo martes en el primer intento opositor para poner en jaque al jefe de Gabinete.
El Gobierno busca desactivar las sesiones para interpelar a Adorni
PresidenciaA pesar de estar contra las cuerdas por el escándalo que protagoniza Manuel Adorni, en el Gobierno prevalece la confianza. Distintos funcionarios creen que pueden evitar algunas de las arremetidas de la oposición y afrontarán una semana clave.
En el marco de los múltiples pedidos de interpelación en ambas cámaras del Congreso, el primer desafío será 24 horas después del segundo partido de la Argentina en el Mundial. El martes está prevista una sesión convocada por distintos bloques para avanzar con seis expedientes contra el jefe de Gabinete, cada vez más complicado en la justicia por presunto enriquecimiento ilícito.
Si bien hubo cierta cohesión de distintos espacios, entre ellos el peronismo, los propios convocantes reconocen que el quórum está comprometido. “No pasamos de los 120 y todavía estamos esperando que hará el PRO. Todo se define ahí”, consideró uno de los principales diputados que trabaja para llegar al número.
Se necesitan 129 diputados para poder sesionar. Las mentiras del exvocero sobre su patrimonio en su último informe de gestión provocaron una fuerte coordinación de prácticamente todos los espacios por fuera de La Libertad Avanza. Sin embargo, algunos dialoguistas empiezan a morigerar su ultimátum al expanelista. En parte, ayudaron las tratativas del ministro del Interior, Diego Santilli, y los recientes fondos frescos del Ministerio de Economía para algunas provincias afines.
“Creemos que no llegan. Estamos confiados que se cae la sesión”, sostuvo un funcionario consultado por MDZ. Consideran que aún si hubiera quórum, no tendrán margen para lograr los dos tercios necesarios para efectivizar el llamado a interpelación para Adorni, sin haberlo votado en comisión. “En el mejor de los casos pueden apelar a emplazar las comisiones, que es lo que vienen intentando hace tiempo y ahí te la regalo porque tampoco tienen los votos para avanzar”, recalcaron los violetas.
Para muchos aliados a la Casa Rosada, como el PRO, la UCR y los provinciales, “una interpelación podría ser una buena medida” para que el jefe de ministros pueda “responderle al pueblo” sobre su polémico estilo de vida, aunque toman distancia de la remoción vía parlamentaria. “Es algo que debe decidir el presidente”, consignan muchos de ellos. También hay otro factor ineludible: para muchos peronistas es conveniente que siga Adorni en su cargo ya que seguirá cayendo la imagen de Milei y el Gobierno seguirá envuelto en escándalos y en una parálisis de gestión.
En el caso del macrismo hay varias particularidades. Mientras los diputados que responden a Mauricio Macri, como Fernando D’Andreis, sí están dispuestos a avanzar en su destitución, los representados por Cristian Ritondo optan por preservar la unidad con LLA en la Provincia de Buenos Aires, sabiendo que votar la salida de Adorni podría ser un punto de inflexión para la alianza política.
En tanto, en el Senado habrá sesión el 25 de este mes y hay seguridad en la oposición que el quórum está, incluso también los votos para interpelarlo el 2 de julio al ministro coordinador. No obstante, no hay esa certeza para su eventual moción de censura.
Hay un debate en la Cámara Alta acerca de si estos pedidos de interpelación no requieren mayorías especiales sin pasar por comisiones. Los presidentes de bloque de la oposición repiten que con mayorías simples se podrá avanzar con el interrogatorio de Adorni.

