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El factor Malvinas, detrás del rechazo del 77% a la venta de tierras a extranjeros

Una encuesta de Zuban Córdoba reveló que ocho de cada diez argentinos apoyan limitar la venta de tierras a extranjeros.

El factor malvinizador que influye en el amplio rechazo social a la venta de tierras a extranjeros y que el Gobierno no vio.

El factor "malvinizador" que influye en el amplio rechazo social a la venta de tierras a extranjeros y que el Gobierno no vio.

Un estudio de la consultora Zuban Córdoba y Asociados reveló que el 77% de los argentinos se opone a ampliar la venta de tierras a extranjeros, mientras el Senado se prepara para debatir el próximo 6 de agosto el proyecto impulsado por el Gobierno nacional para modificar la legislación vigente. Una parte importante del electorado oficialista respalda mantener restricciones.

En diálogo con After Office por la 105.5 FM MDZ Radio, el director de la consultora, Gustavo Córdoba, sostuvo que "hay casi 80% de argentinos, el 77% exactos, que se oponen a la idea de ampliar la venta de tierras a extranjeros, es decir, que modifiquen la actual situación jurídica".

El consultor remarcó la magnitud del resultado al señalar que "cuando hablamos de semejantes niveles de adhesión, hay que prestar atención", y agregó que "mucho más de la mitad de los votantes de Javier Milei están también en condiciones de ponerle límites a esta venta de tierras a extranjeros".

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El rechazo con el efecto Malvinas

Para el consultor, el resultado de la encuesta está atravesado por el clima político generado tras la polémica por Malvinas durante el Mundial. "El tema Malvinas despertó una suerte de nacionalismo democrático, de un nacionalismo sano", afirmó.

En ese marco, sostuvo: "El Gobierno de Milei es un gobierno desmalvinizador, que de pronto se encontró con esto que pasó en la cancha de fútbol, que superó largamente la inacción de tres años de inexistencia de una política exterior referida a Malvinas".

Córdoba también recordó declaraciones previas del presidente y las vinculó con el debate actual. "Un presidente que en la previa decía, antes de ser presidente, que las Malvinas eran inglesas, que era fanático de Margaret Thatcher. Esa incoherencia hoy le cuesta caro al Gobierno y por eso su postura aparece como bastante relativa, bastante débil y bastante poco defendible", expresó.

Finalmente, consideró que "el Gobierno cometió el pecado de ignorar el contexto en el cual se estaban produciendo las cosas" y concluyó: "Ese nacionalismo, bienvenido sea, porque la guerra de Malvinas nos dejó un legado en donde nacionalismo y democracia pocas veces se tocaban. Creo que este contexto es pródigo en eso".