Diego Santilli, jefe de Gabinete: qué piensa el Gobierno de Mendoza
El Gobierno de Mendoza tiene posición tomada sobre el ingreso de Diego Santilli como jefe de Gabinete. Qué le pide.
Diego Santilli es el nuevo jefe de Gabinete. Su vínculo con el Gobierno de Mendoza.
Alf Ponce Mercado / MDZEl nombramiento de Diego Santilli como jefe de Gabinete fue recibida con optimismo en el Gobierno de Mendoza, donde destacan tanto su perfil político como la relación construida durante años con el gobernador Alfredo Cornejo y buena parte del radicalismo mendocino. En la administración provincial creen que el arribo de "El Colo" , como lo llaman porque es pelirrojo, puede traducirse en una etapa de mayor dinamismo en la articulación con las provincias y en el avance de gestiones que, hasta ahora, venían desarrollándose con tiempos más lentos.
El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, Natalio Mema, aseguró a MDZ que la designación es vista de manera positiva en la Casa de Gobierno provincial. “Esperamos que haya más dinamismo en algunas gestiones”, expresó el funcionario, aunque aclaró que no existían cuestionamientos de fondo respecto del trabajo que venía realizando Manuel Adorni, su antecesor, en el vínculo institucional con Mendoza.
Lo que espera el Gobierno de Mendoza
En el entorno de Cornejo señalan que la expectativa está puesta especialmente en la capacidad política de Santilli para aceitar negociaciones y acelerar procesos vinculados a obras, financiamiento y coordinación administrativa entre Nación y provincias. La lectura que hacen en Mendoza es que Santilli aporta un volumen político distinto y una experiencia de gestión amplia, con recorrido tanto en la Ciudad de Buenos Aires como como en las provincias.
Mema, por ejemplo, mantiene una relación política fluida con el hasta ahora ministro del Interior. Según pudo saber MDZ, el ministro de Gobierno fue recibido muchas veces en la oficina de Santilli en encuentros vinculados tanto a cuestiones de gestión. Esa cercanía alimenta la expectativa de que el vínculo institucional pueda desenvolverse con mayor rapidez y diálogo directo.
En el Gobierno mendocino remarcan que no existían problemas concretos con la gestión de Adorni, especialmente en lo referido al trato cotidiano con la provincia. Sin embargo, consideran que Santilli podría imprimir otro ritmo a determinadas definiciones políticas y administrativas. “No había problemas de gestión con Adorni”, repiten cerca de Cornejo, aunque admiten que el nuevo esquema abre una instancia distinta en la relación con la Casa Rosada.
La mirada favorable sobre Santilli también está atravesada por el momento político nacional. Mendoza se ha convertido en uno de los principales aliados institucionales del oficialismo nacional, sobre todo en el acompañamiento legislativo y en el respaldo a medidas económicas impulsadas desde la Nación. En ese contexto, la provincia busca sostener un canal de interlocución aceitado que le permita avanzar sobre temas estratégicos, especialmente en infraestructura, energía, minería y financiamiento de obras.
En la Casa de Gobierno mendocina consideran que Santilli tiene capacidad para moverse con comodidad tanto en el universo libertario como en los sectores provenientes de Juntos por el Cambio que hoy orbitan alrededor del oficialismo. Esa doble pertenencia política es vista como una ventaja en un escenario donde las alianzas y los acuerdos se redefinen de manera permanente.
La relación de Diego Santilli y el Gobernador Cornejo
La sintonía entre Alfredo Cornejo y Diego Santilli no es nueva. Ambos dirigentes construyeron una relación política sostenida desde los primeros años de armado de Juntos por el Cambio, cuando radicales y dirigentes del PRO comenzaron a consolidar una alianza nacional con aspiraciones de poder.
Durante los años de Cambiemos, Cornejo fue una de las figuras más influyentes de la UCR nacional y uno de los principales interlocutores del PRO en las discusiones internas de la coalición. Santilli, tenía un papel relevante dentro del PRO.
Con el paso del tiempo, esa relación política se fortaleció. Compartieron reuniones de estrategia electoral, negociaciones partidarias y actividades de gestión. Incluso en momentos de tensión dentro de Juntos por el Cambio, tanto Cornejo como Santilli mantuvieron canales de diálogo abiertos y posiciones relativamente moderadas frente a las disputas internas más duras.
Esa confianza mutua se mantuvo incluso después de la crisis y fragmentación de Juntos por el Cambio tras la llegada de Javier Milei al poder. Mientras varios sectores opositores quedaron enfrentados respecto de la relación con el Gobierno nacional, Cornejo y Santilli conservaron una línea pragmática de diálogo y cooperación institucional.
Por eso, en la administración mendocina interpretan la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete como una señal política relevante. No solamente por el peso específico que tendrá dentro del Gobierno nacional, sino porque entienden que puede convertirse en un interlocutor confiable para los gobernadores dialoguistas y particularmente para Mendoza.
La expectativa oficial es que esa afinidad política facilite acuerdos concretos y acelere decisiones vinculadas a proyectos que la provincia considera prioritarios. Entre ellos aparecen obras de infraestructura, definiciones sobre financiamiento y cuestiones asociadas al desarrollo energético y minero.
En paralelo, el desembarco de Santilli también es leído como parte de una etapa de mayor apertura política del oficialismo nacional hacia dirigentes provenientes de la experiencia de Juntos por el Cambio. Mendoza, que desde hace tiempo apuesta a sostener un vínculo institucional sólido con la Nación sin romper su identidad política propia, observa ese movimiento con atención.


