Detuvieron a Sergio Urribarri: el exgobernador de Entre Ríos deberá cumplir ocho años de prisión por corrupción
Fue detenido después de que la Corte considerara inadmisibles los recursos extraordinarios presentados por la defensa y dejara firme la condena dictada en 2022.
La espera terminó durante la madrugada del sábado para Sergio Urribarri. El exgobernador de Entre Ríos fue detenido después de que la Corte Suprema rechazara el último recurso presentado por su defensa y dejara firme la condena a ocho años de prisión por hechos de corrupción cometidos durante su gestión provincial.
La orden judicial también alcanzó a su cuñado Juan Pablo Aguilera y al exministro Pedro Báez, quienes recibieron penas de seis años y medio en la misma causa. Los tres fueron trasladados hacia Paraná para comenzar el cumplimiento de sus condenas en la Unidad Penal N°1 Dr. Juan J. O'Connor.
El operativo comenzó el viernes por la noche. La Policía fue hasta el domicilio de Urribarri en Concordia y luego lo trasladó hacia la capital entrerriana, en un recorrido de unos 280 kilómetros que demandó casi cuatro horas por el estado de la Ruta Nacional 18.
El último intento de Urribarri
La resolución del máximo tribunal dejó sin efecto la posibilidad de que Urribarri continuara esperando una definición en libertad. Horacio Rosatti, Carlos Rosenkranz y Ricardo Lorenzetti firmaron el fallo que declaró inadmisibles los recursos extraordinarios presentados por las defensas.
La condena había sido dictada el 7 de abril de 2022 por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná. Urribarri recibió ocho años de prisión y una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública y peculado. La investigación se concentró en la contratación de publicidad oficial durante el período en que Urribarri estuvo al frente de Entre Ríos, entre 2010 y 2015. La acusación sostuvo que el gobierno provincial direccionó contratos hacia empresas sin actividad real y que existió un esquema de testaferros que habría beneficiado a Aguilera.
El expediente también incluyó gastos vinculados con la Cumbre del Mercosur realizada en Paraná en 2014 y otras contrataciones relacionadas con la promoción política de Urribarri.
Quedarse en casa
La defensa intentó evitar el traslado a una unidad penitenciaria mediante un pedido de prisión domiciliaria. El abogado Leopoldo Cappa solicitó que Urribarri cumpliera la condena en su domicilio con monitoreo electrónico y fundamentó el planteo en su estado de salud. El escrito sostuvo que el exgobernador se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico desde diciembre de 2025 y que presentaba “un cuadro de trastorno de estrés postraumático con síntomas disociativos de despersonalización y expresión retardada”.
Los fiscales Patricia Yedro y Gonzalo Badano rechazaron el planteo. Según argumentaron, la suspensión de la ejecución de una condena no constituía una herramienta disponible en esta instancia y, una vez firme la sentencia, la decisión sobre la modalidad de cumplimiento correspondía al juez de Ejecución.
El Tribunal de Juicio integrado por Carolina Castagno, Elvio Garzón y Julián Vergara rechazó el pedido y ordenó el traslado. Los jueces señalaron que la prisión domiciliaria, con una condena firme, constituye una modalidad de cumplimiento de la pena y no una medida cautelar.
La defensa de Báez presentó un pedido similar y recibió la misma respuesta. El tribunal dispuso además que el servicio médico de la unidad penitenciaria realizara un examen exhaustivo de los condenados al momento del ingreso, garantizara la continuidad de sus tratamientos y medicamentos y dispusiera traslados hospitalarios si fueran necesarios.
Urribarri ya había pasado 50 días detenido en noviembre de 2024 por decisión de la Cámara de Casación Penal de Entre Ríos, que había considerado que podía frustrar el proceso. Esa medida fue revocada en enero de 2025 y el exgobernador continuó en su domicilio mientras aguardaba la resolución definitiva. La Corte también rechazó los recursos de otros condenados del expediente, entre ellos Gerardo Daniel Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Belén Almada, además de Aguilera y Báez.



