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Cristina Kirchner en prisión y el peronismo en Plaza de Mayo: una marcha que busca empezar de nuevo

Cientos de miles marcharon a Plaza de Mayo tras la prisión de Cristina Kirchner. El peronismo busca unidad y relanzar su estrategia.

Cristina Fernández de Kirchner recibió el apoyo de cientos de miles de personas en Plaza de Mayo.

Cristina Fernández de Kirchner recibió el apoyo de cientos de miles de personas en Plaza de Mayo.

Juan Ignacio Saltiva

Como una ola que recorre los mares y nunca termina de romperse, el peronismo abre una nueva etapa. El desafío de dar vuelta la página y reinventarse una vez más comenzó este miércoles en Plaza de Mayo, con cientos de miles de personas en la calle. Esta vez, con Cristina Fernández de Kirchner en prisión y fuera de competencia electoral, la dirigencia buscó enviarle un mensaje a la sociedad: “Vamos a volver”.

En una tarde de frío y sol, con la plaza colmada de militantes organizados y grupos más dispersos que se acercaron a respaldar a la expresidenta, el peronismo mostró otra imagen. No estuvieron los ojos llorosos de la semana pasada, cuando la Corte Suprema confirmó la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Tampoco se percibieron las tensiones internas ni las discusiones sobre cómo responder a las restricciones impuestas por el juez Jorge Gorini.

“Si la militancia nos pide unidad y Cristina nos exige organización para tener una propuesta clara cuando caiga Milei, no podemos seguir peleándonos porque Axel salió mal en una foto o porque tal intendente no fue a una reunión”, dijo un dirigente del conurbano, en un intento por explicar el cambio de clima.

Uno de los que visitó a Cristina en los últimos días aseguró a MDZ que la expresidenta “está bien”. “Va a encarar su defensa judicial sin dejarse humillar, pero también quiere trabajar —desde el lugar que pueda— en un modelo de país para ofrecer cuando Milei fracase”, señaló. En privado, Cristina viene repitiendo una idea que empieza a calar en la dirigencia: “No hay que pensar que nos van a elegir automáticamente cuando Milei caiga; hay que tener una propuesta clara para que nos elijan”.

Cristina Fernández de Kirchner habló en vivo a la plaza desde su detención

La dirigencia que acompañó a Cristina Kirchner en Plaza de Mayo

Poco antes de las 14, los principales referentes comenzaron a llegar al palco. No había escenario ni sillas: solo una valla que los separaba de la multitud. Entraban por Defensa e Yrigoyen. Al rayo del sol, muchos dudaban qué hacer con el abrigo grueso que llevaban para resistir la tarde. "Está muy bien que sea así, la militancia y la dirigencia, a la misma altura", gritó Juan Grabois cuando llegó al palco, con su campera de cuero negra y un rosario colgando. De fondo, los gritos y aplausos que siempre acompañan al dirigente social.

Uno de los primeros en llegar fue el exdiputado Alejandro “Topo” Rodríguez, que en los últimos días volvió a mostrarse activo en el PJ. Sin banca en el Congreso, promueve la Corriente Federal Peronista en la provincia de Buenos Aires, como una de las derivaciones del lavagnismo. Estuvo en la plaza repartiendo calcomanías de apoyo a Cristina y en rechazo a la proscripción.

A las 13.30, los diputados y senadores de Unión por la Patria salieron del Congreso y caminaron por avenida de Mayo hasta la plaza. Entre ellos estaba Sebastián Nóblega, parte del grupo de legisladores catamarqueños que responde al gobernador Raúl Jalil. Este sub-bloque, en temas clave, suele alinearse con el Gobierno nacional. Este acercamiento, va en línea con la participación que tuvo ayer Jalil, vía Zoom, con el resto de los gobernadores peronistas.

Los que faltaron a Plaza de Mayo

Los ausentes también dejaron su huella. La CGT no convocó formalmente, aunque sí marcharon gremios como la UOM, ATE, La Bancaria, Suterh, SMATA y Sitraju. Faltaron columnas de peso como UPCN, Obras Sanitarias, Sanidad y Camioneros. Hugo Moyano fue el vocero de ese sector: “Siempre relegaron al movimiento sindical”, dijo en la reunión del martes en Sanidad para justificar su ausencia.

La frase tuvo respuesta inmediata: “Vivís diciendo que el movimiento obrero es la columna vertebral del peronismo, y cuando atacan a la líder del peronismo, te das media vuelta y te vas”, replicó el secretario general de uno de los sindicatos que sí movilizó.

La complicada llegada de Axel Kicillof

Axel Kicillof llegó con su columna de Movimiento Derecho al Futuro, acompañado por intendentes que respaldan su distanciamiento de La Cámpora. Sin embargo, el gobernador casi no compartió tiempo con el resto de los dirigentes. Llegó tarde, mientras los altoparlantes reproducían el mensaje grabado de Cristina. Saludó a algunos referentes, pero no mucho más.

La jornada terminó en calma. La multitud volvió a sus casas en paz. Una manifestación de ese tamaño en Comodoro Py, con Cristina detenida y sin certezas sobre su paradero, como hasta ayer se preveía, hubiese sido mucho más difícil de contener. La Justicia desactivó esa escena al otorgarle la prisión domiciliaria.

Cristina dejó su mensaje y sus seguidores volvieron coreando “Vamos a volver”. Ahora, la responsabilidad de esa vuelta de página queda en manos de la dirigencia. La expresidenta y la militancia ya movieron. Lo que viene será tarea de los referentes, que deberán demostrar si están listos para conducir este barco hacia buen puerto.