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Con el "sí" del campo, Javier Milei busca una lluvia de dólares de extranjeros con la ley de propiedad privada

En la inauguración de la 138° Exposición de la SRA, el Presidente defendió el proyecto que busca blindar las tierras contra expropiaciones y atraer capitales extranjeros.


El presidente Javier Milei encabezó el acto inaugural de la 138° Exposición de la Sociedad Rural Argentina (SRA), donde envió un contundente mensaje al sector agropecuario centrado en la seguridad jurídica y el desarrollo económico. Durante su discurso, el mandatario ratificó la urgencia del Poder Ejecutivo por aprobar el proyecto de ley enfocado en la inviolabilidad de la propiedad privada, una iniciativa diseñada para proteger a los productores nacionales, habilitar el ingreso de capitales internacionales y destrabar inversiones millonarias en áreas estratégicas del país.

Inviolabilidad de la propiedad y un flujo millonario de inversiones

Frente a la tribuna central de Palermo, Milei detalló el espíritu de la iniciativa oficialista: “Actualmente estamos discutiendo en el Congreso el proyecto que titulamos 'La inviolabilidad de la propiedad privada'. Este proyecto no solo protege a nuestros productores de posibles expropiaciones, una experiencia traumática que ha vivido este sector, sino que habilita la inversión de capital en nuestro sector agropecuario”.

Según las estimaciones vertidas por el Ejecutivo, existen cientos de negocios internacionales que exigen la compra de tierras a gran escala y que buscan desembarcar en Argentina. El Presidente precisó que la aprobación de este marco normativo permitiría dinamizar sectores hoy subexplotados por las restricciones vigentes, proyectando la llegada de 15.000 millones de dólares en inversiones. Entre las industrias con mayor potencial de crecimiento destacó:

  • Industria forestal y sector lácteo.

  • Economías regionales de diversa escala.

  • Sistemas de riego masivo, clave para volver viables los cultivos en zonas áridas.

La respuesta del campo: optimismo y pedido de libertad productiva

El sector agropecuario reaccionó con optimismo ante los anuncios. El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, respaldó formalmente la ley de tierras del Gobierno, remarcando la necesidad de respetar el derecho de propiedad como condición indispensable para generar confianza en los inversores.

Nicolás Pino y Karina Milei en el acto de inauguración de la Exposición Rural 2026.

Pino fijó la postura institucional de la SRA afirmando que “toda regulación debe asentarse sobre un principio esencial: el pleno respeto al derecho de propiedad, que comprende la libertad de cada propietario para decidir el destino y uso de su tierra”. Asimismo, el dirigente puntualizó que cualquier marco normativo sobre la tenencia de tierras debe reconocer y contemplar las diversas realidades productivas, ambientales y geográficas que caracterizan al territorio nacional.

La batalla en el Senado: fecha clave y la búsqueda de seguridad jurídica

El proyecto atraviesa momentos decisivos en el ámbito legislativo. Tras el fallido intento de debate del pasado 16 de julio en la Cámara de Senadores por falta de quorum, el oficialismo reprogramó la sesión para este 6 de agosto. El Gobierno intensifica las negociaciones para garantizar el número necesario en el recinto y sancionar la ley que considera clave para el esquema macroeconómico.

El debate en el Senado pone sobre la mesa una premisa de sentido común económico: si los argentinos invierten habitualmente en tierras y bienes raíces en el exterior, lograr que capitales internacionales hagan lo propio en el país generará un shock inmediato de inversión y empleo doméstico.

La flexibilización que propone el proyecto oficialista busca dotar a la Argentina de la seguridad jurídica necesaria para que esos dólares dejen de buscar refugio en el Chaco paraguayo, el sur uruguayo o los departamentos de Miami, y comiencen a reactivar el estancamiento de los campos y ciudades argentinas.

Frente a las críticas e incertidumbres que despierta la apertura de las fronteras comerciales para la compra de campos, los defensores de la norma sostienen un argumento práctico: la adquisición de tierras por parte de extranjeros es una práctica habitual y exitosa en países limítrofes, Norteamérica y Europa, donde los propios inversores argentinos lideran históricamente los rankings de compra en mercados como Uruguay y Paraguay.