Causa Cuadernos: empresarios denuncian coacción y ponen en duda testimonios
Empresarios de la causa Cuadernos aseguran que mintieron bajo presión judicial y piden investigar al fiscal Stornelli por supuesta coacción.
Juicio por Causa Cuadernos.
Juan Mateo Aberastain/MDZEl juicio por la causa Cuadernos sumó un giro inesperado con nuevas declaraciones que ponen en cuestión la validez de testimonios clave recolectados durante la instrucción.
En esta etapa oral, varios imputados comenzaron a denunciar que sus confesiones fueron obtenidas bajo presión, en un contexto que describen como coercitivo.
Un testimonio que sacude la causa
El geólogo Guillermo Escolar, exdirectivo de una firma vinculada a la señalización vial, aseguró ante el tribunal que su declaración previa fue falsa y que la realizó para evitar quedar detenido. Según sostuvo, actuó bajo coacción en el juzgado que en su momento encabezaba Claudio Bonadío.
Escolar afirmó que no tenía conocimiento de ninguna estructura de sobornos y calificó su testimonio original como un “invento”. En su exposición, explicó que tanto él como otros imputados optaron por declarar lo que creían que la Justicia esperaba escuchar para evitar la prisión.
Presiones y un clima de temor
Durante su declaración, Escolar reconstruyó el contexto en el que se produjeron las indagatorias. Describió un escenario de fuerte presión psicológica sobre los empresarios convocados a declarar en Comodoro Py, donde la posibilidad de quedar detenidos de inmediato condicionaba las decisiones.
Entre los episodios relatados, mencionó la exhibición de otros imputados esposados antes de declarar, lo que interpretó como un mensaje dirigido a quienes aguardaban su turno. Según su versión, ese tipo de situaciones generaba un efecto disciplinador que llevaba a modificar los testimonios.
También vinculó estos hechos con otros casos dentro de la causa, al señalar que varios empresarios habrían sido detenidos tras negar los hechos y liberados luego de modificar sus declaraciones.
Declaraciones ante escribano y pedido contra la fiscalía
Escolar indicó que, tras prestar testimonio en la etapa de instrucción, decidió junto a otros involucrados dejar constancia ante escribano de que sus declaraciones no habían sido veraces. En ese documento, afirmó, reconocieron haber mentido para evitar la cárcel.
A partir de estas revelaciones, las defensas solicitaron al tribunal que se investigue una posible coacción por parte del fiscal federal Carlos Stornelli, una medida que podría abrir un nuevo frente judicial dentro del expediente.
Otros empresarios se suman a las denuncias
El planteo de Escolar no es aislado. En la misma jornada, el empresario Mario Rovella también afirmó que su declaración anterior fue realizada bajo “coacción psicológica”. Según explicó, se vio obligado a reconocer pagos que, asegura, nunca existieron, ante el temor de ser detenido.
Rovella incluso dejó asentado ante escribano, antes de su declaración judicial, que modificaría su testimonio y que lo haría bajo presión. En su exposición, negó haber entregado dinero al financista Ernesto Clarens y sostuvo que su empresa no obtuvo beneficios indebidos en su relación con el Estado.
Días atrás, otro empresario, Daniel Pitón, había planteado una situación similar. En su caso, señaló que fue inducido a incluir en su testimonio referencias a pagos que no habrían existido.
Un juicio bajo tensión
La acumulación de estas declaraciones introduce un elemento de alta complejidad en el juicio oral. La causa Cuadernos, una de las investigaciones más relevantes sobre presunta corrupción en la obra pública durante el kirchnerismo, enfrenta ahora cuestionamientos sobre la forma en que se obtuvieron pruebas centrales.
El tribunal deberá evaluar el impacto de estos testimonios en el desarrollo del proceso, en un escenario donde la credibilidad de las declaraciones iniciales queda bajo escrutinio.
Mientras tanto, las defensas buscan avanzar con nuevas líneas de investigación que podrían reconfigurar el rumbo del expediente.

