Bertuzzi y Yadarola: quiénes son los jueces que Milei quiere sentar en la Cámara que revisa Comodoro Py
El Senado trata los pliegos de dos magistrados con trayectorias y antecedentes que ahora convergen en la Sala I de la Cámara Federal porteña.
Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola. Foto NA
NALas designaciones de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola ocupan la agenda parlamentaria del jueves de la mano de un paquete de 67 nominaciones judiciales que llegaron al recinto después de obtener dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos. Dos jueces propuestos por el Poder Ejecutivo que se preparan para ocupar las vacantes de la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal. Dos jueces que llegarán al recinto con historias muy distintas entre sí.
Bertuzzi busca conservar de manera definitiva el lugar que ocupa provisoriamente desde 2018, después de un traslado dispuesto durante el gobierno de Mauricio Macri. Yadarola proviene del fuero penal económico y carga con un antecedente político que lo relaciona con la historieta de Lago Escondido junto a Juan Bautista Mahiques, otros jueces, funcionarios y empresarios.
Esta integración de la Cámara tendrá incidencia sobre causas que involucran a funcionarios y exfuncionarios. En sí, la investigación por la criptomoneda $LIBRA, los expedientes por presuntos sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad y otros detalles institucionales de alto impacto institucional y judicial del oficialismo.
Bertuzzi, el juez que volvió a concursar
Pablo Bertuzzi nació en Lomas de Zamora en julio de 1970 y estudió Abogacía en la Universidad Católica Argentina. El magistrado también se doctoró en Derecho Penal en la Universidad del Salvador y realizó estudios de posgrado en la Universidad de Salamanca, además de desarrollar actividad docente en la UBA, la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina.
La carrera judicial de Bertuzzi comenzó antes de cumplir 20 años, cuando ingresó al Juzgado Federal N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires. Entre 1996 y 2002 se desempeñó como secretario en el Juzgado Federal N° 12 y luego pasó a una fiscalía del Ministerio Público Fiscal. Durante esa etapa también trabajó como secretario de los jueces federales Néstor Blondi y Carlos Liporaci.
El magistrado llegó en 2008 al Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata como juez. Dos años más tarde pasó al Tribunal Oral Federal N° 4 de la Ciudad de Buenos Aires, un espacio judicial donde quedaron radicadas causas como Ciccone, que terminó con la condena de Amado Boudou, y Once, donde estuvo acusado Julio De Vido.
Su llegada a la Sala I de la Cámara Federal porteña fue en 2018. El traslado surgió a partir de un decreto del gobierno de Mauricio Macri y alcanzó también a Leopoldo Bruglia. La medida generó cuestionamientos políticos y abrió posteriormente un conflicto institucional sobre la permanencia definitiva de los magistrados en sus nuevos cargos. Por lo que el Senado revisó y anuló esos traslados durante la presidencia de Alberto Fernández (de manera que los cargos debían cubrirse mediante el procedimiento constitucional y los concursos correspondientes).
La Corte, sin embargo, permitió que Bertuzzi y Bruglia continuaran de forma provisoria en sus puestos hasta la definición de los concursos. El juez volvió entonces a presentarse para cubrir formalmente la vocalía que ya ejercía, en un proceso que ahora llega a su última instancia parlamentaria.
Ahí es donde aparecen los cuestionamientos, dado que Bertuzzi en un principio quedó en el puesto 24 por antecedentes y oposición, pero, después de las entrevistas personales, subió unos pares de escalones hasta el sexto lugar y consiguió ingresar a la terna elevada al Poder Ejecutivo. En este marco, los jueces de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz promueven un nuevo reglamento para las designaciones y cuestionan el nivel de discrecionalidad que puede producirse en la instancia "entrevista".
“Llevo 37 años en la justicia federal, 18 como juez federal y 8 en la Sala I en la vocalía que aspiro mantener”, afirmó Bertuzzi durante su exposición. Sin embargo,, su figura volvió a quedar enredada en un nuevo conflicto judicial a pocos días de la sesión. Germán Castelli, uno de los magistrados trasladados durante el gobierno de Macri, presentó una acción declarativa y una cautelar para intentar frenar el tratamiento de los pliegos.
Castelli planteó que la doctrina establecida por la Corte en el fallo “Bertuzzi” fue aplicada de manera selectiva. El juez pidió suspender el trámite parlamentario del concurso vinculado con las vacantes de la Cámara Federal y cuestionó que el Estado mantenga criterios diferentes frente a situaciones que considera similares.
Del fuero Penal Económico al escándalo político de Lago Escondido
Pablo Yadarola ingresó al Poder Judicial en 1997 y desarrolló su carrera dentro de distintos espacios del sistema judicial. El magistrado trabaja desde febrero de 2015 como juez en lo Penal Económico y también ejerce la docencia, dos antecedentes que ahora expuso como parte de su postulación para la Cámara Federal porteña.
Yadarola sostuvo ante la Comisión de Acuerdos que comenzó a trabajar en el Poder Judicial a los 18 años, recordó su participación en una megacausa de derechos humanos y aseguró que cuenta con alrededor de 20 años de trabajo vinculado con delitos complejos, crimen organizado y delitos transnacionales.
La trayectoria pública de Yadarola volanteó en octubre de 2022 cuando su nombre quedó asociado al viaje de un grupo de jueces, funcionarios y empresarios a la propiedad del empresario Joe Lewis en Lago Escondido, un episodio que provocó un fuerte escándalo político y judicial. La comitiva había incluido a: Juan Bautista Mahiques, quien en ese momento se desempeñaba como jefe de los fiscales porteños; Carlos “Coco” Mahiques, camarista de Casación y padre del ministro; los jueces Julián Ercolini y Pablo Cayssials; el entonces ministro de Seguridad porteño Marcelo D’Alessandro; el empresario Tomás Reinke y el exjefe de Legales de la AFI Leo Bergroth.
Los integrantes del viaje partieron desde San Fernando hacia Bariloche para pasar unos días en Lago Escondido. La información sobre la comitiva fue difundida públicamente y derivó en denuncias y cuestionamientos políticos sobre los vínculos entre miembros del Poder Judicial, funcionarios y empresarios.
El nombre de Yadarola también adquirió relevancia por una investigación que recayó en su juzgado durante el año pasado. El expediente analiza el ingreso al país de una valija sin control aduanero que transportaba Laura Belén Arrieta, única pasajera de un avión propiedad de Leonardo Scatturice, propietario de Flybondi. La imputación mencionada en el expediente corresponde a una presunta infracción al Código Aduanero.





