Axel Kicillof debe elegir negociar por la Corte Suprema y las reelecciones o enfrentar a otro frente liderado por Cristina Kirchner
Con el Mundial terminado, los intendentes aceleran sus planes reeleccionistas. Máximo y Cristina Kirchner intentan evitar una fractura opositora, mientras Chiqui Tapia enfrenta el escenario político respaldado por sus vínculos.
La ex presidenta insiste en condicionar la agenda de todo el peronismo con su pedido de libertad.
Los tiempos se acortan. Desde hace tres años Axel Kicillof no puede entenderse con sus aliados Sergio Massa y Máximo Kirchner sobre cómo conciliar los múltiples intereses que tienen, fundamentalmente sobre el manejo presupuestario, la designación de jueces de la Corte bonaerense y el reparto de los cada vez más exiguos fondos públicos que puede producir el tesoro bonaerense ya sea por recaudación propia o endeudamiento.
En 2024 y 2025 no pudieron tratar un proyecto clave para la política como lo son las reelecciones de los intendentes y legisladores provinciales. Es que este tema no puede someterse a la tensión que provoca el reparto de la plata o la designación de los miembros que conducirán las cámaras legislativas, entre otros tantos temas.
Los intendentes apretaron el acelerador y utilizan a cada juez y especialista constitucional a mano para que encuentre un camino para lograr las reelecciones. Hasta analizan un acuerdo con La Libertad Avanza para implementar la Boleta Única en Papel en la provincia de Buenos Aires a cambio de los votos para incorporar el tema de las re re dentro de una mega “reforma política”.
Vacantes judiciales y la estrategia de Kicillof
Axel Kicillof, al no tener reelección ni heredero, juega en desventaja. Les dará sobrevivida a otros, pero lo de él está sujeto a otras cuestiones. Necesita tener, por lo menos, aliados con los que quedar bien. Su sistema de toma de decisiones es muy íntimo, cerrado y eso lo limita aún más. De otra forma no se entiende por qué no impulsa el nombramiento de los cuatro cortesanos necesarios en el máximo tribunal bonaerense y así cerrar también quienes pueden ayudarlo a solucionar los temas que deben sí o sí pasar por la Legislatura.
Es más. No solo habría cuatro vacantes. Pueden ser seis si se toma en cuenta que Hilda Kogan, su amiga, tiene edad para el retiro y los problemas de salud que afectan a Daniel Soria. La actividad diaria recae en Sergio Torres.
Diferencias de estilo y el debate sobre la situación judicial de Cristina
En el inicio de esta semana, Máximo Kirchner dio una nueva entrevista a Alejandro Bercovich en la que ratificó lo que MDZ advirtió ese mismo día: que no existen diferencias ideológicas con Axel Kicillof. Tanto él, como su madre, creen que el gobernador piensa lo mismo sobre lo que hay que hacer en materia económica y en la defensa de los “intereses de los argentinos” aunque luego relativizó que ese punto en común alcanzara para realizar una alianza política.
Las diferencias son mucho más de estilos que de fondo, aunque aún nadie valide que eso es así. Porque ninguna de las corrientes en las que se divide hoy el peronismo kirchnerista renovador cree que está bien que Cristina Fernández de Kirchner esté presa. El tema es cómo se consigue su liberación.
Para los seguidores de Axel Kicillof y los otros gobernadores, la expresidenta debe esperar un triunfo del peronismo para conseguir una revisión integral de su condena. Para ella y su hijo, el reclamo debe ser el leitmotiv de la campaña y, además, debería tener un candidato que valide esa bandera para que la gente luego no se sienta “estafada” cuando sea liberada.
A través de un mensaje en X, la expresidenta insistió en su reclamo por una revisión integral de su condena, que considera política e ilegal. “La proscripción de un dirigente político nunca termina afectando solamente a ese dirigente. En realidad, constituye una violación de los derechos políticos de cada argentino y de cada argentina. Por eso cuando se manipulan los tribunales para excluir adversarios políticos, se le arrebata al pueblo el derecho de decidir su propio destino”, dijo en uno de sus párrafos más salientes.
En tanto, su hijo no descartó volver a dialogar con Axel Kicillof aunque condicionó que exista la voluntad del gobernador para hacerlo. “Yo no puedo ir a reunirme con alguien que no me invita”, dijo. Nunca habló de que el convite fuera al revés. Además, en el Partido Justicialista bonaerense, ambos son complementarios. Si bien el gobernador encabeza la conducción ejecutiva del PJ, Máximo Kirchner es el presidente del Congreso partidario, organismo que valida lo que se decide en la mesa directiva.
Luego del Mundial se despertaron algunas células políticas que estaban dormidas. Se oficializó la Liga de Intendentes peronistas con una docena de jefes comunales que lo primero que hicieron fue ir a verlo al gobernador, a pesar de que ellos provienen de sectores internos que no comulgan con él sino que tienen más afinidades con Máximo Kirchner, quien heredó esas relaciones tras el alejamiento de Martín Insaurralde.
Chiqui Tapia confía en sus relaciones preexistentes
Sobre el subcampeonato argentino en el último torneo aún no quedó del todo claro por qué Pablo Toviggino no viajó a ver a su amada Selección, siendo la mano derecha de Claudio Chiqui Tapia. Algunos creen que hubo charlas ultra reservadas en el que se le alertó sobre algún inconveniente legal en caso de que pise suelo norteamericano. Inclusive el presidente de la AFA sabía del tema.
¿Será cierto que el jueves anterior a la finalización del Mundial 2026 las fuerzas federales norteamericanas le solicitaron el teléfono personal a “Chiqui” Tapia producto de la investigación que afecta a varios intermediarios del planeta AFA? “Chiqui volvió y hablé al mismo teléfono de siempre”, le dijo a MDZ un referente cercano al también presidente del CEAMSE.
Otro conocido de Tapia, sin embargo, pone en duda todo y afirmó: “Algo pasó con su teléfono”. Al parecer, el conflicto del “teléfono” habría sido el jueves. Tapia siempre acostumbra a responder inmediatamente, pero ese día a varios no le llegó nada por las felicitaciones del triunfo contra Inglaterra.
Esta investigación viene siendo vista con mucha preocupación no solo por el peronismo de la provincia de Buenos Aires, sino por el Gobierno nacional porque muchos operadores judiciales y políticos tienen relaciones con el mundo del fútbol y el sistema de Recolección de Residuos desde hace décadas. Algunos creen que del análisis de las facturas y operaciones apócrifas pueden aparecer otros involucrados. La Selección y Lionel Messi fueron, desde el principio, quienes hicieron explotar la marca AFA y Tapia supo cómo relacionar a todos los involucrados para realizar la “década ganada en el fútbol argentino”.


