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Alfredo Cornejo se diferenció de Javier Milei ante un auditorio colmado

Alfredo Cornejo marcó una postura diferente a la de Javier Milei ante un auditorio repleto de 800 personas. Qué dijo el primer mandatario.

Alfredo Cornejo junto al Procurador, Alejandro Gullé. 

Alfredo Cornejo junto al Procurador, Alejandro Gullé. 

El gobernador Alfredo Cornejo abrió este jueves 27 de agosto las XIV Jornadas Internacionales de Violencia de Género y Delitos Conexos y reivindicó la necesidad de sostener las políticas de prevención y trabajar sobre los patrones culturales y las relaciones de poder. De esta manera, se posicionó de forma muy distinta al Gobierno nacional que dirige su aliado político, Javier Milei.

De las disertaciones, que continúan este viernes en el hotel Sheraton, participan personas de distintos países y reconocidas especialistas.

El mensaje de Cornejo

Frente a un auditorio colmado por más de 800 personas y acompañado por las principales autoridades judiciales de Mendoza y representantes de más de catorce provincias, el gobernador reivindicó la necesidad de sostener políticas de prevención, protección e investigación y puso el foco en los patrones culturales y las relaciones de poder que, según planteó, todavía naturalizan distintas formas de violencia.

El mensaje adquiere una dimensión política particular en un momento en el que el Gobierno de Milei ha cuestionado gran parte de las políticas públicas vinculadas con la perspectiva de género y ha planteado un fuerte giro respecto del abordaje que durante años tuvo el Estado nacional sobre esta problemática.

Sin mencionar al Presidente, Cornejo dejó planteada una mirada que se distancia de ese discurso. Lo hizo desde Mendoza, durante la apertura de las XIV Jornadas Internacionales de Violencia de Género y Delitos Conexos, organizadas por el Ministerio Público Fiscal de Mendoza junto al Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos y organismos que reúnen a procuradores y fiscales de todo el país.

“Para nuestra provincia es muy importante volver a ser sede de este encuentro”, señaló el gobernador ante magistrados, fiscales, investigadores, integrantes de las fuerzas de seguridad, funcionarios y especialistas dedicados al abordaje de la violencia de género.

Pero el tramo más político de su intervención llegó cuando planteó que la violencia contra las mujeres no puede ser abordada con una única herramienta.“La violencia de género no puede abordarse desde una sola inclinación y con una única herramienta”, sostuvo Cornejo, y enumeró la necesidad de trabajar en prevención, protección e investigación.

El gobernador agregó un componente que resulta central para diferenciar su posición: la necesidad de intervenir sobre las causas culturales de la violencia. En ese sentido, habló de “los patrones culturales y las relaciones de poder que todavía naturalizan distintas formas de violencia”.

La definición coloca a Cornejo en una posición diferente a la que viene sosteniendo el Gobierno nacional de Milei en materia de género. Mientras desde la Nación se ha cuestionado el concepto de perspectiva de género y se han impulsado cambios en las políticas estatales vinculadas con esta problemática, el mandatario mendocino reivindicó la necesidad de abordar la violencia desde una mirada que contemple también sus dimensiones culturales y sociales.

El público recibió con aplausos el discurso del primer mandatario mendocino.

El público en las jornadas de violencia de género

No fue, sin embargo, una jornada atravesada por la discusión política. El encuentro tuvo un fuerte contenido institucional y judicial y reunió a una amplia representación de los distintos poderes y organismos que intervienen en la prevención y persecución de los delitos vinculados con la violencia de género.

La apertura estuvo encabezada además por el procurador general de Mendoza, Alejandro Gullé; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dalmiro Garay ; la directora de Enlace Institucional del Ministerio Público Fiscal y codirectora del Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos, Rosana Dottori; la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff; y el procurador general de la Nación, Eduardo Casal, entre otras autoridades.

También participaron procuradores y fiscales generales de más de catorce provincias y la rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, Adriana García.

Gullé, en tanto, puso el acento en la necesidad de fortalecer las herramientas judiciales para investigar hechos de violencia de género sin abandonar las garantías constitucionales. En un mensaje dirigido especialmente al ámbito judicial, remarcó que la perspectiva de género no significa flexibilizar la carga de la prueba ni reducir los estándares exigidos para una condena.

La discusión sobre cómo debe actuar la Justicia frente a estos casos atravesó así buena parte de la apertura. Gullé sostuvo que incorporar perspectiva de género implica interpretar los hechos sin prejuicios ni estereotipos, pero manteniendo el principio de inocencia y el estándar de duda razonable.

El procurador también destacó la importancia de la educación desde las primeras etapas de la vida como herramienta para construir relaciones basadas en la igualdad.

Las jornadas, además, pusieron sobre la mesa algunos de los nuevos escenarios en los que se reproduce la violencia. Entre ellos aparecen la violencia digital, la violencia obstétrica, las dificultades de acceso a la Justicia, el patrocinio gratuito y la violencia de género en contextos de criminalidad organizada.

Uno de los momentos más esperados fue la exposición de Rita Segato, reconocida antropóloga y Doctora Honoris Causa, quien fue recibida con una ovación por parte del público. También participó Sayuri Herrera Román, fiscal especial de investigaciones de delitos contra las mujeres de la Fiscalía General de la República de México, quien abordó los femicidios vinculados con contextos de criminalidad organizada.

Las jornadas continuarán hasta este viernes y buscan avanzar en acciones concretas para fortalecer la articulación entre los Ministerios Públicos Fiscales y otros organismos estatales frente a los nuevos desafíos vinculados con la violencia de género.