Alertas por la reforma laboral en Diputados: licencias médicas y billeteras virtuales, bajo la lupa
A días del debate en Diputados, la reforma laboral impulsada por el Gobierno enfrenta fuertes objeciones por cambios en las licencias médicas y la habilitación de billeteras virtuales para el cobro de salarios.
El aval del Senado al acuerdo Mercosur-Unión Europea impulsa la apertura comercial y podría ampliar ventas externas, aunque genera impacto en el precio interno de la carne.
DiputadosLa reforma laboral promovida por el Gobierno ingresa en una semana decisiva, con la mira puesta en su tratamiento en la Cámara de Diputados, luego de haber obtenido media sanción en el Senado de la Nación. Sin embargo, a medida que se acerca el debate, crecen las críticas a varios artículos del proyecto que podrían complicar su aprobación.
Para avanzar con el tratamiento, se convocó a un plenario de las comisiones de Legislación Laboral y de Presupuesto y Hacienda para el miércoles 18 de febrero. Allí expondrán especialistas, representantes de la CGT y la CTA, además de cámaras empresariales, con el objetivo del oficialismo de firmar dictamen y llevar la iniciativa al recinto al día siguiente.
Los dos puntos más conflictivos de la reforma laboral que ingresará a Diputados
Uno de los puntos más controvertidos es la modificación del régimen de licencias por enfermedad o accidentes no laborales. El texto aprobado en el Senado propone reemplazar el esquema actual, que garantiza el cobro del 100% del salario, por un sistema escalonado que reduce los ingresos durante el período de licencia.
Según el artículo 44, el trabajador percibiría solo el 50% del sueldo si el empleador considera que la incapacidad se originó en una actividad voluntaria y riesgosa para la salud, como lesiones sufridas durante prácticas deportivas. En los casos sin conducta riesgosa —enfermedades o accidentes imprevistos— el pago sería del 75% del salario, lo que igualmente implica un recorte frente al régimen vigente.
El nuevo sistema se aplicaría por períodos de tres o seis meses, de acuerdo con la antigüedad y la situación familiar del empleado, e incorpora mayores controles médicos. Los trabajadores deberán presentar certificados más detallados y los empleadores podrán solicitar revisiones propias, con la eventual intervención de juntas médicas cuyo costo quedaría a cargo de la empresa.
Mientras el oficialismo sostiene que la reforma busca reducir el ausentismo injustificado y aliviar los costos laborales, sindicatos y especialistas en derecho del trabajo advierten que estos cambios podrían derivar en una pérdida de derechos y en conflictos por la interpretación de las causas de las licencias.
Otro foco de tensión es la posibilidad de cobrar los salarios a través de billeteras virtuales. El jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, confirmó que su espacio insistirá en reincorporar ese mecanismo, eliminado durante el paso del proyecto por el Senado. “Tu libertad de trabajo es tu libertad con tu plata”, sostuvo en declaraciones a medios como TN.
El planteo apunta a permitir que los salarios se acrediten en Proveedores de Servicios de Pago regulados por el Banco Central, una opción que había sido retirada tras objeciones de las cámaras bancarias ABA y ABAPPRA, que alertaron sobre posibles riesgos jurídicos y sistémicos.
La discusión también deja al descubierto diferencias dentro del interbloque Fuerza del Cambio. Diputados como Oscar Zago y Eduardo Falcone respaldan la reapertura del debate sobre las billeteras virtuales y suman otros reclamos. En paralelo, desde el bloque Provincias Unidas, encabezado por Gisela Scaglia, trabajan en una propuesta alternativa para el capítulo de indemnizaciones.
Con estos puntos aún sin consenso, la reforma laboral llega al debate en Diputados rodeada de cuestionamientos que anticipan una discusión intensa y negociaciones contrarreloj.