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A tres bandas: Diego Santilli, la gran solución a un problema autogenerado tras la salida de Guillermo Francos

Si se confirma la llegada de Diego Santilli como Jefe de Gabinete en reemplazo de Manuel Adorni, el Gobierno volverá a acertar en varios sentidos. Reconstruirá la confianza con los gobernadores, pondrá en jaque-mate a Mauricio Macri y volverá a tener un vocero ministro. Sin embargo, todavía nadie confirma nada y hay gritos en la Casa Rosada y Olivos mientras se decide qué hacer con el Jefe de Gabinete.

Manuel Adorni deja el Gobierno.

Manuel Adorni deja el Gobierno.

Instagram/@madorni

Finalmente, nada de lo que hicieron Karina Milei y Martín Menem hasta la victoria de octubre pasado sirvió de nada. Por contraste, Santiago Caputo volvió a tener razón si, tal cual circula en la voz de todos los dirigentes de la Libertad Avanza, Diego Santilli reemplaza a Manuel Adorni como jefe de Gabinete de ministros.

"¿Santilli es de Santiago Caputo?", preguntan. La respuesta es no. Santilli no es de Caputo, hablando de manera rápida y como todo el mundo lo hace para identificar si uno está con un bando o con el otro. Si se observa la trayectoria de “El Colo”, quien eligió pelarse para emparentarse con José Luis Espert, a quien reemplazó en la lista de candidatos a diputados nacionales bonaerense, finalmente, nunca es de nadie.

¿No es de Karina Milei? No fue la primera opción de la hermanísima. Pero debido a que Martín Menem, su elección ideal, había sido petardeado por las usinas del propio gobierno, más precisamente desde el ámbito que maneja el asesor presidencial sin firma, Santilli aparece como la síntesis de todos los sectores.

“El Colo” comunica bien. Se recibió con diplomatura honoris causa en las relaciones públicas, con propios y extraños. Defiende lo que le pidan y, cuando no, se mantiene callado. A él no se le reclamarán definiciones incómodas porque, a diferencia de Manuel Adorni y otros ministros, que destratan con sus posturas antes de empezar a hablar, el todavía ministro del Interior siempre ha sido una voz en off muy clara y precisa.

Con su posible incorporación a la Jefatura de Gabinete de Ministros, Javier Milei tendrá alguien al cual cualquier gobernador, intendente o legislador le tiene respeto. Lo mismo pasaba con Guillermo Francos, pero el ex funcionario nacional perdía porque siempre era desautorizado por la dupla de los Caputo, Santiago o Luis, el ministro de Economía.

Adorni era un adorno puesto por la Secretaria General de la Presidencia porque pretendía que trabajara a control remoto, manejado por ella. Seguramente Santilli tendría la misma orden, pero lo haría aportando una mirada práctica al pedido de la hermanísima.

Siguiendo con la teoría de que “El Colo” asuma como Jefe de Gabinete, el asesor Caputo habría ganado una gran batalla. No pudo ser él, como lo pretendía cuando empujó a Francos a la intemperie. Pero otros pondrán en un lugar clave del gobierno nacional a un negociador, alguien que le permitirá atar relaciones más estables con la mayoría de los jefes provinciales que querían, desde el principio, ayudar al presidente Milei pero siempre encontraban una nueva resistencia. La más preocupante para ellos era que les pusieran un candidato libertario en cada Provincia a pesar de que les usaban todos los legisladores para sacar los temas que pretendían.

Caputo y Santilli frenarán la llegada de gente vestida de violeta a cada lugar. Será, tal cual lo promocionaba el asesor presidencial en cenas y eventos, más abierto, tal cual le había dicho personalmente a Mauricio Macri antes que todo estallara. ¿Se podrá construir esa camiseta de Los Ángeles Lakers, que entremezclan el lila con el amarillo?

El sueño de un país violeta ahora deberá mezclarse con algo de amarillo

El sueño de un país violeta ahora deberá mezclarse con algo de amarillo

Por otro lado, destroza la incipiente reacción de Mauricio Macri de pretender armar un PRO para condicionar el futuro libertario. Guillermo Montenegro, Cristian Ritondo y muchos más tendrán verdaderos motivos de peso para “sugerirle” al creador del partido que no insista con partir el frente de derecha.

El actual ministro del Interior se sentía honrado que lo tuvieran in péctore para ser el jefe de todos sus pares, pero a la vez temía que ese lugar siguiera siendo la picadora de carne que devoró a los cuatro funcionarios que anduvieron por ahí. Para peor, él no podrá ordenar la pelea entre la hermanísima y el asesor, aunque le sirva a todo el gobierno su manera de opinar y decir las cosas.

Mientras en la tarde de ayer se armaba esta nota, una garganta profunda libertaria, que parece tener antes que nadie el waze de las decisiones en lo más alto del poder, le advirtió a este periodista. “Ojo, que todos en el gobierno, y Karina también, quieren que sea Pablo Quirno”, el actual canciller. Continuará.