A pesar de las sospechas por violación, el Senado bonaerense sigue en silencio y los detenidos piden declarar
El Senado evita pronunciarse sobre el escándalo de la secta liderada por dos empleados detenidos por delitos sexuales y amenazas. A casi un mes, Verónica Magario y otros senadores mantienen silencio mientras se esperan peritajes clave.
Verónica Magario, vicegobernadora y presidenta del Senado bonaerense
El silencio y la complicidad es el común denominador de la política bonaerense en torno del escandaloso y denigrante episodio que representa "La Orden de la Luz", una secta que se movía por los pasillos y despachos del Senado de la Provincia de Buenos Aires organizados por dos empleados de más de una década de antigüedad como Nicolás Daniel Rodríguez y Daniela Muñoz, ambos, además, de multifacética actividad política y social en La Plata.
Rodríguez y Silva Muñoz son acusados y están detenidos por haber utilizado su organización, La Capitana, para reclutar mujeres y utilizarlas para realizar favores sexuales a terceros, aunque terminaban siendo abusadas y amenazadas con armas blancas en más de una oportunidad.
Te Podría Interesar
Hasta el momento, luego de un mes de las detenciones, realizadas en la última semana de diciembre de 2025 por la fiscal Betina Lacki y la convalidación del juez de Garantías Juan Pablo Massi, la presidenta de la Cámara, Verónica Magario, no emitió un comunicado oficial ni realizó declaraciones a la prensa al respecto. Si bien el Senado está virtualmente cerrado de vacaciones porque no se pueden poner de acuerdo sobre el nombramiento de las autoridades del bloque oficialista ni en los nombramientos de los cargos burocráticos, la vicegobernadora tuvo oportunidad de hablar ante medios reunidos el miércoles en Villa Gesell y tampoco hizo ninguna referencia. Sólo habló de internas y reelecciones de intendentes.
Uno de los problemas más graves que tuvo el peronismo en los últimos veinte años había sido haber ponderado más cuestiones de significancia para un sector determinado social dejando de lado lo colectivo y trascendental para el grueso de la sociedad. Una de las consignas más fuertes del kirchnerismo fue el colectivo femenino que siempre defendía las vulnerabilidades de las mujeres en cualquier lugar y momento. Parece que eso, también, ya pasó. Ni funcionarias del gobierno provincial ni intendentas como Mayra Mendoza han expresado nada. El silencio es atronador.
Tampoco opinó ninguna de las legisladoras que conforman el bloque oficialista de Fuerza Patria ni la de las otras fuerzas. Ninguna dice nada. MDZ consultó a cuatro referentes opositores y… Nada.
Florencia Arietto, por ejemplo, sale por los medios a los gritos, de manera mal educada y poco edificante para una representante donde el debate es lo más enriquecedor, defendiendo a una empresa que está tomada por los despidos sufridos.
¿Hasta donde llega el nivel de compromiso entre los senadores, incluyendo las mujeres, que no hacen ni dicen nada? Varios senadores dicen ni saber quiénes son los empleados que armaron la secta La Orden de Luz, pero así y todo no aportan un dato para determinar quiénes eran, efectivamente, los que les permitían acceder libremente por la Cámara para reunirse con las mujeres a las que luego sometían sexualmente. ¿Tantos secretos guardan entre sí?
"Estos pibes estaban en !la casita!", reveló una fuente que hace años trabaja en la Cámara Alta. "La Casita" está sobre la calle 49, casi en su intersección con la calle 7, en la antigua sede del Banco Hipotecario que hace años se convirtió en el anexo principal del Senado bonaerense. Ese lugar estaba planificado para que viviera el gerente de la entidad y lo había elegido el propio Gabriel Mariotto para tener las oficinas y no quiso las que les corresponde al presidente de ese cuerpo. "Ellos estaban siempre ahí, desde el ascensor al fondo, donde paraban los que laburaban con él", detalló. También "La Casita" la había ocupado, en su momento, Sergio Berni.
En la tarde del miércoles, Rodríguez y Muñoz le solicitaron a la fiscal poder declarar en la causa. Hasta ahora se habían negado a hacerlo. Ambos están siendo investigados por abuso sexual agravado por penetración (violación), amenazas con armas blancas y recaudación ilegal de un porcentaje del sueldo de las personas que terminaban siendo contratadas, idéntico a lo que se conoció en la Cámara de Diputados provincial con el escándalo de Jorge "Chocolate" Rigau pero en menor escala.
"Rodríguez era un pibe raro... Tanto él como ella siempre traficaban la influencia con Giselle Fernández (la hermana de la expresidenta), que siempre fue muy influenciable. Pero nadie puede decir que laburaban para tal o cual. Lo que sí puedo certificar que es parte de cientos de oficinas que uno nunca saben para qué están y lo siguen estando", relató la misma fuente. Un conocido de Fernández, en tanto, recordó que "hace unos años ellas se nos acercó a los que hacemos política en La Plata y nos dijo que no estaba más en contacto con los de La Capitana, que estaba muy decepcionada y desencantada".
Según se desprende de la investigación, la secta no vendía favores sexuales (al menos no hay constancia de eso) sino que en principio lo que hacía era permear el espíritu de jóvenes vulnerables ya sea por la edad, la inexperiencia o por una situación de asimetría de poder. Desde ese lugar se armaba todo para la comisión de abusos sexuales de diversos tipos, especialmente para mantener en esa situación a las pibas y en su mayoría en tríos, amenazando, además, con armas blancas (diversas cuchillas y katanas) y para abusar de ellas.
Según detalló el abogado Ignacio Fernández Camillo que representa a algunas damnificadas, las mujeres reclutadas "en todos los casos tenían un interés por la política, por el ideal de transformar la realidad". En un caso puntual una damnificada fue captada por terceros desde un grupo de estudiantes y licenciados/as en ciencias políticas que captan a una de las pibas.
"La acusación no es por ser entregadores, sino por abusos sexuales” aclaró Fernández Camilo a MDZ. “La secta en esto es otro factor más, mediante el que se permea el espíritu de las víctimas para llevar adelante esos abusos e incluso darle continuidad en el tiempo", explicó.
Las denuncias por abuso sexual tienen dos instancias. Dos jóvenes denuncian en 2019 y luego otras dos lo hacen en 2025 aunque hay otra víctima que denunció en 2014 lesiones y amenazas únicamente. Por ese motivo en ese año se inicia sumario en el senado del que se desconoce resultado, que tampoco nadie puede encontrar el resultado. Eran tiempos de la gestión de Gabriel Mariotto.
Hasta su detención, Rodríguez y Muñoz, con La Capitana, se incorporaron al Movimiento Derecho al Futuro y articula con La Patria es el Otro, de Andrés "El Cuervo" Larroque, en la mayoría de sus acciones. Hasta el momento esta agrupación tampoco dio a conocer su opinión sobre este tema.


