Cómo fue el rescate de la familia del gendarme secuestrado por el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela
En medio de un complejo escenario político y diplomático, la pareja del gendarme argentino secuestrado en Venezuela, Nahuel Gallo, logró abandonar el país caribeño junto a su pequeño hijo, en una maniobra discreta que se mantuvo bajo estricta reserva hasta llegar a suelo colombiano. El objetivo: poner a salvo a María Alexandra Gómez García, de nacionalidad venezolana, y al niño de dos años, ciudadano argentino.
El operativo, impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, estuvo encabezado por la ministra Patricia Bullrich y su equipo. También colaboraron actores clave como la activista por los derechos humanos Elisa Trotta, quien acompañó y asistió a la familia desde la Argentina. El traslado se realizó íntegramente por tierra, y hasta este miércoles por la mañana madre e hijo se encontraban resguardados en un lugar seguro en Bogotá, a la espera de volar hacia Buenos Aires.
La salida de Gómez García del estado de Anzoátegui, donde residía con su madre, fue acelerada por el temor a una nueva ola de detenciones ocurrida días antes de las elecciones regionales en Venezuela. El régimen de Nicolás Maduro arrestó a cerca de 70 personas, en un contexto de tensión creciente que incluyó incluso la detención de otro ciudadano argentino, el abogado Germán Darío Giuliani.
El caso de Nahuel Gallo —detenido desde diciembre de 2024 y acusado sin pruebas por el gobierno chavista de participar en un supuesto complot internacional— ya había activado alertas en organismos internacionales y gobiernos de la región. En las últimas semanas, la presión diplomática aumentó, especialmente desde Estados Unidos, que también busca la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
El impulso para el rescate de María Alexandra Gómez García también se vio alimentado por el reciente operativo "Guacamaya", en el que un grupo de opositores venezolanos refugiados en la Embajada argentina en Caracas fue evacuado con ayuda de Estados Unidos. Aquella acción sirvió como ejemplo e incentivo para avanzar con la extracción por tierra de Alexandra y su hijo, aunque con riesgos adicionales.
Nahuel Gallo se encuentra secuestrado en Venezuela
Uno de los principales desafíos fue la falta de documentación de viaje por parte de Gómez García. Según trascendió, cruzó la frontera sin papeles migratorios válidos, en un trayecto que pudo resultar conflictivo debido al control en la zona y la condición de inmigrante venezolana en tránsito hacia Colombia. Para resolver esta situación, el Ministerio de Seguridad gestionó, junto con Migraciones y Cancillería, la documentación necesaria para garantizar la identidad argentina del menor y asistir a su madre.
La situación económica de la mujer también representaba una limitación. Sin trabajo y sin medios propios para emprender el viaje, dependía completamente del respaldo oficial. En este contexto, se reforzó el acompañamiento logístico y diplomático para que tanto ella como el niño pudieran llegar a un entorno seguro.
Mientras tanto, la situación de Nahuel Gallo permanece sin avances visibles. Continúa detenido y sin comunicación con su familia desde su arresto en diciembre pasado, cuando viajó a Venezuela para visitar a su pareja e hijo, ingresando por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, desde Colombia. Allí fue interceptado y acusado de espionaje.
La atención ahora se centra en la respuesta que pueda dar el gobierno de Gustavo Petro en Colombia para facilitar la salida aérea de la madre y el niño. Al mismo tiempo, Washington sigue de cerca los acontecimientos, como parte de una negociación más amplia con el régimen venezolano que incluye la liberación de detenidos extranjeros.

