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Los delitos persistentes por los que Alfredo Cornejo quiere construir una nueva cárcel en Mendoza

El gobernador anunció la construcción de una penitenciaría en Cacheuta destinada a alojar a personas detenidas por delitos menores. El mensaje a la Justicia en medio del impulso de la iniciativa.

Uno de los anuncios más importantes del discurso del gobernador Alfredo Cornejo este 1º de mayo ante la Asamblea Legislativa fue la decisión de construir una nueva cárcel en Mendoza. Se tratará de una penitenciaría destinada a alojar a personas detenidas por robo o hurto simple. El mandatario provincial explicó los motivos por los que apuestan a que esta iniciativa reduzca el crecimiento de estos delitos menores en la provincia.

“Se construirá una cárcel más en el predio de Cacheuta, destinada a pequeños delitos. De esta manera, no habrá excusas para evitar detener o dejar aprehendido a un sospechoso de delito, sea por un hurto simple o un robo agravado. Queremos una política criminal firme y estricta sobre estos delitos al igual que sobre los más graves como homicidios y robos agravados por armas”, manifestó Cornejo durante su visita a la Legislatura este jueves.

Desde hace tiempo el Gobierno de Mendoza, y en especial el Ministerio de Seguridad y Justicia, ha advertido que persisten e incluso han aumentado delitos como la sustracción de neumáticos, teléfonos móviles, bicicletas e instrumentos de trabajo, especialmente en zonas rurales. Señalan que se trata de delitos que generan un importante malestar en la ciudadanía.

Si bien no dio precisiones sobre las dimensiones y el monto de la inversión que tendrá el nuevo penal, el gobernador aseguró que se trata de una cárcel más fácil de construir que las de alta seguridad y que demandará menos recursos.

“La impunidad que hay en robos simples, en hurtos y demás es la que pone de tan mal humor a la ciudadanía en todo el país y Mendoza no es la excepción. Y la verdad es que la Justicia con la excusa de que son temas menores y que son apenas unos rateros, no aplica la principal herramienta que es la pérdida de la libertad para esas personas”, expresó Cornejo durante una conferencia de prensa posterior a su discurso ante la Asamblea Legislativa.

El mandatario provincial señaló que los jueces argumentan que si privan de la libertad a las personas que cometen delitos menores “están con personas detenidas por delitos de crimen organizado o más severos y finalmente pasan de ser unos meros rateros a profesionales del delito”. “Así que la idea es separar a esa gente y por eso construir una cárcel específica”, destacó.

Explicó que la locación en Cacheuta, donde ya están ubicados los penales de Almafuerte, Almafuerte II y la cárcel federal, se debe a la conveniencia del terreno disponible y la seguridad con la que ya cuenta el predio.

“Como son delitos menores y penas más cortas, nos permitimos hacer una cárcel más módica económicamente”, subrayó el gobernador y planteó: “Vamos a ver si con esta decisión, más las modificaciones que hemos hecho mediante leyes, podemos bajar ese delito sobre el hurto de celulares o el robo de neumáticos”.

Vale resaltar que el Código Penal establece penas de un mes a seis años para el delito de robo simple. A su vez, el hurto simple se castiga con prisión de un mes a dos años. En tanto que el hurto agravado, previsto en el artículo 163, puede conllevar penas de uno a seis años de prisión.

Por su parte, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, remarcó que entre esta nueva cárcel y la penitenciaría que está próxima a comenzar su construcción en San Rafael se sumarán 800 nuevas plazas al Servicio Penitenciario Provincial.

"La cárcel que va a estar incluida en el predio de Cacheuta estará destinada a delitos con penas cortas, son plazas que van a tener rápida alternancia y rotación de personas privadas de la libertad, con lo cual es un número bastante adecuado", explicó la funcionaria.

En tanto, también destacó que esta obra estará acompañada por el envío a la Legislatura de un proyecto de ley para reformar la legislación respecto a la ejecución de la pena. "Si se trata de penas cortas, no podemos aplicar un régimen de ejecución que dure más que la pena propiamente dicha", subrayó.