ver más

El raro problema de la atomización del oficialismo: crece la incertidumbre electoral en Mendoza

Cambia Mendoza se definió a favor de apoyar a Javier Milei, sea juntos o separados. Salvo el PJ, por convicción, conveniencia o supervivencia el Presidente tiene amplio apoyo. Pero no pueden ir juntos

Por convicción, por conveniencia y hasta por supervivencia, Javier Milei tiene un amplísimo apoyo de un sector político de Mendoza. Radicales, demócratas, libertarios y dirigentes del Pro; empresarios, desencantados y algún peronista que recuerda a Menem. Pero el Presidente y sus pocos armadores políticos tienen un problema profundo: sus adherentes no tienen afinidad y generar una alianza parece una quimera.  El escenario previo al armado electoral es de un oficialismo amplio, pero atomizado y sin liderazgos claros.

Algo similar puede ocurrir en la oposición, pues ni el PJ tiene una estrategia común clara para enfrentar al oficialismo. Así, el panorama electoral de Mendoza tiene a dos bloques que pueden separarse por la adhesión o no a Milei, pero a la hora del armado político están dispersos, sin liderazgos locales y con ausencia de proyectos.

En el radicalismo local hay resignación: son oficialistas detrás de Milei, más allá de los matices que se pueden hallar en los discursos. Cornejo lo dijo explícitamente: Cambia Mendoza apoyará a Milei, con o sin alianza. Lo del Gobernador fue una confesión, un desprendimiento y, sobre todo, un acto de sincero pragmatismo.  Es que a nivel nacional esa fuerza política no tiene casi nada que perder, pues no tiene ninguna gravitación en la Cámara de Diputados. De los 10 legisladores nacionales, solo 2 responden a la estrategia del Gobernador. Ir separados podría significarle a ese sector tener que asumir una derrota y resignarse a que el cornejismo es un proyecto vernáculo; que el sueño de la influencia nacional quede para el inventario de cosas no realizadas.

Tiempista

Tiempo para ejecutar una estrategia le sobra a Cornejo. Por ley las elecciones locales son el año que viene, siempre y cuando el Gobierno no adhiera a los comicios nacionales y que se vote todo junto en octubre, con dos urnas. Para tomar la decisión Cornejo esperará el desempeño de “los oficialismos” en las elecciones porteñas; medirá la evolución de la imagen de Milei en Mendoza y, entre las variables que no maneja, cómo rearma Karina Milei el partido La Libertad Avanza. Aunque la elección de Santa Fe tuvo matices internos difíciles de proyectar, sí reflejó algunos datos que pueden tomarse: la dispersión de las fuerzas políticas fueron funcionales al oficialismo local; la potencia de Milei se degrada por la falta de figuras propias de peso y el cambio generacional de los dirigentes tiene un valor relevante.

La hipotética alianza para reunir a todos los adherentes al Presidente parece imposible; no va a ocurrir. Juntar a Cornejo, el PD, La Libertad Avanza y hasta a De Marchi (a quien ya le bajaron el pulgar desde el Pro) bajo una misma agrupación es imposible. Claro que un revisionista podría desmentir esa idea, pues ya estuvieron juntos en la ecléctica alianza Cambia Mendoza original. Los radicales consideran como el mal menor apoyar a Milei sin unirse a sus listas. “Somos el oficialismo más sensato, el que puede ponerle institucionalidad y visión crítica a las buenas intenciones del Gobierno nacional”, se sincera un dirigente, con algo de resignación. Cornejo había sido mucho más explícito. "Ambos nos necesitamos. Si todos los que apoyamos la orientación económica vamos en alianza, creo que le facilitamos las cosas al ciudadano. Al Gobierno le tiene que ir bien en las elecciones, tiene que ganar", dijo el Gobernador.

Las torpezas de esa fuerza política y la actitud pueril de quien los lidera hoy (Correa Llano) juega a favor de un dirigente voraz y acostumbrado a los armados electorales. Fue Cornejo quien craneó La Concertación Ciudadana en Mendoza con el kirchnerismo como aliado; más propio le es Cambia Mendoza para enfrentar también al kirchnerismo uniendo a toda la oposición detrás suyo (desde la izquierda a la derecha) y ahora podría ser el arquitecto de la nueva y extraña alianza liberaría. Claro que, como se dijo, con menos herramientas a su alcance.