Impensado: Mauricio Macri es destratado por los propios y Bullrich desconcertada por los libertarios
Hace quince días, en un encuentro que no tuvo demasiada trascendencia, Gerardo Milman, el diputado nacional y mano derecha de Patricia Bullrich, se animó a pedirle “paciencia” al grupo de dirigentes que se habían reunido en el Golf Club San Martín de Tres de Febrero, para escuchar a la ministra de Seguridad y a Diego Valenzuela explicando cómo estaba funcionando la integración al mundo libertario bajo la conducción de Sebastián Pareja y Karina Milei.
El pedido de paciencia llegó luego que Bullrich había dado por hecho que ellos no iban a poder hacer mucho para poner gente propia en las listas distritales para cuando se armen los candidatos a concejal. Estaba a flor de piel el resultado de la presentación en Ciudad de Buenos Aires, donde el primer representante ajeno al armado de "El Jefe" apareció en quinto lugar.
Fue en ese instante en el que Milman, además, dejó en claro que sus nuevos socios políticos eran “complicados” y que no solo no manejaban las teorías tradicionales de las alianzas sino que siempre quedaba en claro que, si los aceptaban como libertarios, era porque ellos querían. El sometimiento siempre está a flor de piel.
El diputado sabe de lo que habla. En su localidad, Avellaneda, debe lidiar cotidianamente con representantes libertarios que se agarran a tiros y, tal cual le confió en privado a MDZ uno de los representantes bullrichistas de la Tercera Sección electoral, que también integra Millman. “Hablar con Fabrizio Martínez es imposible. No recibe a nadie que no sea propio”, contó.
Unos días después de aquel encuentro, se conoció la salida de Joaquín De la Torre del bloque libertario que encabeza el representante de Pareja en el Senado, Carlos Curistis. Lo hizo luego de esperar en vano alguna explicación, (él pedía una disculpa) sobre la intempestiva salida, hace un año ya, de su hermano Pablo y de buena parte de su equipo del Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Petovello.
Los reproches son privados, casi a escondidas. Nadie está dispuesto a exponerse. Ya dieron el paso y se pintaron de violeta para tener que volver a descolorarse. “Ahora tenemos que bancar, aunque nunca se sabe a cambio de qué”, reconoció un encumbrado concejal que participa activamente, como nuevo miembro, del mundo libertario.
Días atrás, un intendente recibió, como es costumbre, a su rival político local, hoy también participante de La Libertad Avanza. Hace un mes aproximadamente también había tenido su foto con Sebastián Pareja, Ramón “Nene” Vera y Valenzuela como miembro del nuevo equipo. “Nos sacamos la foto y listo. Nunca más. Ni nos preguntan si tenemos alguna inquietud política, si pretendemos un lugar en la lista y, por supuesto, mucho menos un lugar en alguna área del gobierno o en las delegaciones de los organismos nacionales con base territorial. Nada”, fue la frustrante confesión.
El discurso de querer que al Gobierno le vaya bien, que es la última oportunidad de sacarse de encima al kirchnerismo o cosas por el estilo cambia drásticamente cuando, luego de un tiempo, no hay ninguna otra comunicación de carácter social. Solo es un llamado para cumplir una nueva regla.
El derrotero sigue. Quizás disgustados porque Ramón Lanús aún no se disfrazó de "teletubbie" ni completó su ficha libertaria, el martes Pareja estuvo en San Isidro junto con la concejal del PRO, rama Cristian Ritondo, Rosalía Fusello. No solo el presidente de La Libertad Avanza no pasó por el municipio, sino que el aviso les llegó casi sobre la hora. El intendente tiene entre sus funcionarios a Pablo De la Torre y es uno de los que se jugó por Patricia Bullrich en la pelea interna contra su ex jefe político Horacio Rodríguez Larreta.
Más allá de estas actitudes, en el mundo PRO hay toda una corriente que ya abiertamente quiere un acuerdo con Karina Milei sin esperar qué sucede en la Ciudad de Buenos Aires y mucho menos confiar en una negociación a cargo de Mauricio Macri. La figura del ex presidente es muy discutida por representantes claves en el mundo amarillo como Diego Santilli y, ahora, el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, quien sorprendió a todos sacándose una foto con la mano derecha de Pareja, el diputado provincial Alejandro Carrancio, casi rompiendo con sus tradicionales socios radicales.
En los pueblos, el PRO está implementando un modelo similar al de la campaña porteña. Privilegiará sus colores y su partido sobre cualquier otro modelo u armado. Así lo entendieron un grupo de concejales que recibieron la orden de “unificar bloque”. Uno de ellos también fue sacudido con un mensaje. “La próxima foto con un violeta, afuera”.
Sin embargo, “en nuestro distrito no podemos unificar el bloque porque Walter Lanaro, que trabaja para Cristian Ritondo, el presidente del partido, juega afuera de la mayoría”, se quejó el concejal Gastón Di Castelnuovo, quien hace un mes también sufrió la deserción de la concejal Agustina De la Iglesia, quien se pasó al mundo libertario en un distrito donde los coordinadores propuestos por Pareja vuelan por el aire.
Días atrás, otro intendente recibió una propuesta inquietante. Tiene que ver con la distribución del presupuesto destinado al Sistema Alimentario Escolar. Los libertarios parecen tener una predilección por este tipo de licitaciones. Varios concejales “opositores”, que recibieron la orden de no aprobarle nada de suba de impuestos o presupuestos a esos mismos jefes comunales, también ofrecen caminos para no ser tan maltratados por las autoridades libertarias nacionales y provinciales.