ver más

Inseguridad y obra pública, las palancas que tracciona Pullaro para quedarse con una elección clave

El 13 de abril Santa Fe elegirá a 69 convencionales encargados de Reformar la Constitución provincial. El actual gobernador encabeza la lista de Unidos.

A poco menos de un mes de las elecciones para convencionales constituyentes en Santa Fe, Maximiliano Pullaro se prepara para enfrentar otro test electoral con su carta más fuerte: la gestión. Allí está el fuerte de la campaña que se sostiene en dos pilares concretos: seguridad y obra pública, dos frentes que le permiten responder a las principales demandas ciudadanas y, al mismo tiempo, diferenciarse de sus adversarios locales y nacionales.

Desde que asumió en diciembre de 2023, Pullaro convirtió la inseguridad en su principal campo de batalla. Con un enfoque agresivo, multiplicó operativos, desplegó fuerzas en zonas calientes de Rosario y endureció la política penitenciaria. Los números lo respaldan: en su primer año de gobierno, la tasa de homicidios en la provincia se redujo casi a la mitad, marcando una ruptura con la gestión peronista anterior, que había dejado cifras alarmantes en enfrentamientos armados y violencia urbana.

Pero la seguridad no es su único activo. En el terreno de la obra pública, Pullaro busca capitalizar capacidad de ejecución en contraste con el freno total del gobierno nacional. Mientras Javier Milei paralizó proyectos en todo el país, el mandatario santafesino avanzó con infraestructura clave, como la construcción de nuevas cárceles de máxima seguridad y la esperada obra del Puente Carretero, que une Santa Fe con Santo Tomé.

En cada acto y anuncio, refuerza la idea de que su administración sigue funcionando a pesar del ajuste de Nación. Además, el gobernador radical se desmarca de la mirada libertaria en temas como el federalismo y las retenciones. "Nuestras provincias le aportan cerca de tres veces más de lo que vuelve por parte del gobierno nacional y eso indudablemente nos pone en un lugar diferente”, lanzó Maximiliano Pullaro ante la atenta mirada de Rogelio Frigerio y Martín Llaryora, gobernadores de la Región Centro y productivista del país.  

El laboratorio 

En septiembre de 2023 Maximiliano Pullaro arrasó en las urnas con más de un millón de votos y se convirtió en el gobernador más votado en la historia de Santa Fe. Ahora, con el desafío de elegir 69 convencionales (50 por distrito único y 19 por departamento), busca consolidar su liderazgo en una elección donde el peronismo y La Libertad Avanza buscan ganar espacio.

Los sondeos lo muestran en una posición cómoda, con una ventaja considerable sobre sus rivales. Sin embargo, en su equipo de campaña son cautos. La elección no es la misma que en 2023, cuando el escenario estaba polarizado entre Unidos y el peronismo. Ahora, el panorama es más fragmentado, con los libertarios ya instalados como un actor competitivo, sello propio y con puntos de contacto ideológico con parte del electorado de Pullaro.

En el bunker oficialista saben que repetir los números de 2023 es casi imposible. Pullaro ya no es “lo nuevo”, carga con 15 meses de gestión que, si bien muestran avances, también acumulan desgaste con sectores de la justicia y la administración pública. Además, no se trata de una elección ejecutiva, sino de una votación por convencionales para reformar la Constitución, un tema que puede generar menor interés en el electorado.

El desafío de la reforma constitucional

La Constitución santafesina no se modifica desde hace más de seis décadas y la posibilidad de reformarla fue una deuda pendiente de todos los gobernadores desde el regreso de la democracia. Pullaro logró en apenas un año instalar el debate y avanzar con la convocatoria electoral, algo que sus antecesores no pudieron. 

El objetivo de Unidos en esta elección es claro: alcanzar los 35 convencionales (la mitad más uno) que le permitan modificar los artículos clave sin necesidad de negociar con otros sectores. Si no lo logra, dependerá de su habilidad para tejer acuerdos políticos y sumar aliados que le permitan avanzar con los cambios.

Pullaro llega a esta elección respaldado por una gestión activa y avances concretos en seguridad, obra pública y ajuste de las cuentas. Sin embargo, el desafío no es menor,  el 13 de abril será un termómetro clave para su testear su liderazgo y empezar a mirar el 2027.