El Gobierno aseguró que el paro de la CGT es "por interés propio" y le restó peso: "No van a lograr nada"
Frente a la amenaza de un nuevo paro general de la Confederación General del Trabajo (CGT) que se ratificaría esta tarde, el vocero presidencial, Manuel Adorni, replicó que este tipo de medidas "son para defender intereses propios" y rechazó que el Ejecutivo tenga que intervenir. "Es claro que lo hacen para dañar al Gobierno, pero no van a lograr absolutamente nada", sentenció.
El Consejo Directivo de la central obrera se prepara para reunirse en su sede de Azopardo para definir la fecha exacta y modalidad de su tercer paro general contra el Gobierno de Javier Milei. En la previa, se discutió la posibilidad de convocar a la huelga el 8 de abril, pero luego surgieron versiones acerca de que se realizará el 10 de ese mes con una movilización el día previo.
Ante esa posibilidad, el vocero presidencial recordó que el de Javier Milei "es el Gobierno que más rápido sufrió un paro nacional" a tan solo 45 días de haber asumido y enfatizó que las medidas de fuerza de la central obrera "son para defender intereses propios". "Acá no hay nada que amerite un paro", remarcó Adorni en su habitual conferencia de prensa.
"Del desastre heredado se han corregido temas que fueron un reclamo permanente de la sociedad y los trabajadores como la inflación", apuntó el funcionario, que luego señaló que la CGT "elige marchar porque entiende que es la forma de defender al trabajador", aunque "es cierto que a pocos trabajadores representan".
"El trabajador lo que quiere es trabajar y ha hecho una lectura de que en los últimos 40 años los sindicatos lo único que han hecho es que aumenten los niveles de informalidad laboral aumenten, que el salario se destruya, y cuando han tenido que salir a defenderlos como cuando la inflación era del 1000% durmieron tanto tiempo que es increíble que ahora despertaron", sentenció el vocero.
En ese sentido, el portavoz del presidente adelantó que el Gobierno "no puede hacer nada", ya que "es un paro que connota cuestiones de estricto interés personal" y "es claro que lo quieren hacer para dañar al Gobierno". "De todas maneras no van a lograr absolutamente nada", concluyó.
Qué hará la CGT
La central obrera se encuentra dividida entre su ala más combativa y su contraparte dialoguista, que se mostró colaborativa con el Gobierno a cambio de que no avanzaran políticas como la reforma sindical, la eliminación de la cuota solidaria y otros puntos que podrían haber afectado el funcionamiento de los sindicatos.
Sin embargo, ante la marcha de jubilados del miércoles de la semana pasada que derivó en violentos enfrentamientos entre la policía y los manifestentes, el reclamo por una respuesta obrera se hizo sentir en el seno de la CGT. En ese marco, se barajaron las opciones de marchar el miércoles 9 de abril junto a los jubilados frente al Congreso y realizar el paro el jueves 10 de abril.
En paralelo, aún debe definirse si los gremios del transporte se acoplan a la medida de fuerza, ya que de ellos depende en gran medida la efectividad del paro. Los nombres clave en esa discusión son los de Omar Maturano (La Fraternidad), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Roberto Fernández (UTA), que conducen los gremios de trenes y colectivos.