El Gobierno asegura que capitaliza el operativo frente al Congreso y acusa al kirchnerismo
Pese al hermetismo de las últimas horas, en el Gobierno destacan con entusiasmo el operativo de seguridad dispuesto en los alrededores del Congreso, con motivo de la marcha que impulsan movimientos sociales y gremios “en defensa de los jubilados”.
Si bien en casa Rosada “se hizo autocrítica” y se reconfiguró el despliegue policial en comparación con el miércoles pasado, con requisas en los accesos a la Ciudad y un vallado metálico que garantiza un perímetro que cubre el palacio legislativo, el Ejecutivo está lejos de recular “en la lucha por el control de la calle”.
Tanto puertas adentro como afuera, el presidente Javier Milei ponderó la rigurosidad del accionar policial durante la última manifestación y destacó la labor de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien elogió por “su enorme trabajo por sostener y defender los valores de la República”.
En las filas libertarias, sostienen que el mandatario tiene “dos grandes mandatos” por los cuales fue elegido. “Lo eligieron para que ordene la economía y baje la inflación y para que haya seguridad y orden en la calle”, resumen en Balcarce 50.
“La gente quiere orden y seremos inflexibles”, enfatizaron a MDZ los alfiles del jefe de Estado, quienes aseguran que el protocolo antipiquetes “es valorado por la población y no vamos a titubear en aplicarlo, no somos tibios como el macrismo”.
Para el Gobierno, ningún escenario durante la marcha de este miércoles implicará una derrota. Indican que si la organización de las fuerzas federales permitió que no haya incidentes “se resaltará el gran trabajo para demostrar que una marcha se puede hacer pacífica”. En caso de que se reporten desmanes, fuentes oficiales que hablan a diario con Milei subrayan que “es un escenario de todo ganancia”.
“Nosotros trabajamos para evitar que haya violencia, pero por supuesto que nos sirve que tiren piedras y hacer cumplir el protocolo”, adujo un colaborador de extrema confianza de la mesa chica gubernamental.
Si bien para esta ocasión no hay barras y sí convocaron gremios, movimientos sociales y políticos, en Casa Rosada sostienen que “todo está orquestado por el kirchnerismo”. "No hay diferencias de la marcha del miércoles pasado y ésta, son todos kukas que quieren desestabilizar", justificaron.

Desde las usinas libertarias repiten que "sigue vigente el intento de golpe de Estado" por parte del peronismo y es por eso que circunscriben la intervención de la SIDE en la organización del operativo policial para esta jornada. A su vez, se empoderó a Bullrich con un aumento de recursos de otras áreas para poder diagramar un dispositivo integral y "que no tenga ningún punto sin atender".
Ante este contexto de presunta inestabilidad institucional, el presidente Javier Milei decidió suspender su viaje a Israel. Oficialmente se informó que no se debe al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, sino a "a que no quiere irse muchos días del país" ante "la amenaza de querer desestabilizarlo". Solo algunos dirigentes de La Libertad Avanza esbozan cierta inquietud en torno a la imagen del jefe de Estado, tras el Libragate, la intervención del Gobierno en Bahía blanca y otros temas que vienen golpeando a su administración. "Es razonable cuidar al presidente y evitar cualquier escenario que lo perjudique", concluyó un libertario con influencia en los pasillos de Balcarce 50, sin querer agregar más al respecto.


