Con Javier Milei literalmente a un costado, La Libertad Avanza y el PRO ensayan una "solución a la alemana"
La extraña presencia de Javier Milei al costado, como uno más, sobresalía en una mesa de rostros sonrientes y, por primera vez, con algo para comer en la mesa de una de las oficinas más importantes de la Casa Rosada. Como diría Santiago Caputo, lo mezclaron con “la casta” a la cual detestaba desde lo discursivo. Todos saben que lo que piensa el especialista en campaña y monotributista asesor presidencial no tiene mucho que ver con lo que hacen Karina y Sebastián Pareja. Sin embargo, era quien más preocupado se mostraba el fin de semana por cómo se había astillado la relación con Mauricio Macri.
Bajo la excusa de ganarle al kirchnerismo en la casa que compró luego de huir de Santa Cruz, el presidente del PRO de la Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, y el principal candidato para diputado nacional, Diego Santilli, fueron a la Casa Rosada y en una mesa presidida por Karina Milei, “El Jefe” del presidente y presidenta de La Libertad Avanza, debatieron sobre el posible cierre electoral en el principal distrito electoral del país.
Ayer a la noche hubo un zoom en el que participaron los miembros de la mesa chica de lo que todavía es el macrismo. Ahí se discutió qué hacer sobre la amenaza de quedar fuera de un acuerdo electoral con el mileísmo. El expresidente, que pretende acordar pero no en los términos que propone el oficialismo, habilitó a los más activos defensores de un arreglo a que vayan y vean qué posibilidades tienen de cumplir con su propósito. Ritondo se había quedado con ese mandato. “No sabemos cómo se coló el colo”, le confesó a MDZ uno de los más fieles escuderos del exjefe de Estado.
“Empiezan a armar un acuerdo a la alemana. Durante mucho tiempo, Angela Merkel arreglaba con el partido que conducía los destinos de Baviera, una paz política en la que ella se comprometía a que su partido no se metería en ese bastión aliado pero ella ponía el primer candidato en todos los demás territorios y en los diferentes niveles”, le indicó, con picardía, un conocedor de como actúan los actores participantes en esta negociación.
El PRO aprovechó la debilidad extrema que mostró el equipo del oficialismo nacional en la última sesión de la Cámara de Diputados y fue a la carga con las pocas herramientas que tiene. Por eso no llamó la atención que estuviera además de Sebastián Pareja, el presidente de LLA en la Provincia, el operador político por excelencia en la legislatura nacional, Eduardo Lule Menem.
Desde hace más de un mes que Santilli insiste en arreglar “a como de” con los libertarios porque “sino vamos a comernos una paliza descomunal y, además, le damos la posibilidad al kirchnerismo que siga ganando en la Provincia. Si hicimos un acuerdo con Sergio Massa hace más de una década, ¿cómo no lo vamos a hacer con Milei?”, viene diciéndole a propios y extraños.
Su mirada es compartida por Ritondo, Guillermo Montenegro y varios otros intendentes del PRO. Jorge Macri y Soledad Martínez, vice del partido, en cambio, son los que desean mantener las cualidades del partido creado por Mauricio Macri y que el Gobierno pone en crisis con cada decisión extrema.
A diferencia de otros cierres con referentes que provinieron del PRO, quienes debieron remitirse a la coordinación de Pareja, Santilli y Ritondo fueron recibidos en la Casa Rosada por el presidente de la Nación, su hermana, y Lule Menem. A la hora de la publicación de esta nota, ningún referente del PRO retuiteó con emoción o con desprecio sobre lo sucedido en el mediodía de este lunes. Es más, para no dañar alguna susceptibilidad, aclararon que José Luis Espert no estaba ahí porque había fallecido su madre. No hablaron ni siquiera de Patricia Bullrich y mucho menos de los radicales con peluca, a los que, supuestamente, "ya estarán pagos por nosotros", según confiaron cerca de Pareja.
“Empezamos por la Provincia de Buenos Aires pero el acuerdo también tiene que incluir la Ciudad de Buenos Aires”, donde las alianzas cierran hoy y hasta ayer nada hace presumir que puedan llegar a un acuerdo. Esta versión, compartida por la mayoría de los macristas consultados, fue desmentida por uno de los participantes. “Fue solo Provincia”, le dijo a este cronista uno de los que más sonreía en la ocasión.
Lo del territorio bonaerense puede esperar un poco más, pero en caso que prosperen las negociaciones, nada hace presumir que se realice tal cual venían reclamando "El Jefe" y Pareja, que obligaban a todos los nuevos adherentes al oficialismo. La experiencia de Chaco es que ni el gobernador Leandro Zdero ni los libertarios perdieron su independencia política y confluyeron en una alianza electoral con un nuevo nombre.
Hasta el momento, no hubo una información oficial ni declaración pública por parte de ningún dirigente libertario y mucho menos de uno de los participantes de la reunión, en la que “el que más habló fue Milei. Más de media hora hablando de economía”, contó uno de los protagonistas. “Después, no hubo nada en concreto, simplemente la demostración de querer iniciar un camino de acuerdo en el que queda claro en que donde hay un intendente nuestro no hay pelea”. ¿Volverá a sentirse Jorge Macri como alcalde o en su carácter de jefe de Gobierno ese acuerdo no lo alcanza?
Los radicales, que estaban planificando desde hace un mes un encuentro con sus pares PRO, se enteraron por los diarios y bajaron la presentación planificada para hoy. “Nos quieren llevar a patadas en el culo a cerrar con los libertarios… Ni en pedo”, fue la resignada afirmación de un miembro encumbrado del oficialismo de la UCR bonaerense.