La prueba que Alberto Fernández llevó a Comodoro Py para intentar correr a Julián Ercolini de la causa Seguros
El expresidente Alberto Fernández se presentó en los tribunales federales de Retiro y participó de una audiencia ante la Cámara Federal porteña a la que le exige apartar al juez federal Julián Ercolini de la causa Seguros. En su participación presentó una serie de chats con los que intenta demostrar que mantenía una relación con el juez y que luego de un tiempo se rompió.
La audiencia se realizó ante el camarista Roberto Boico de la sala dos del tribunal de apelaciones y el expresidente expuso junto a su abogada Mariana Barbitta los motivos por los cuales considera que el juez del caso tiene una "enemistad manifiesta" hacia su persona y debería ser apartado del caso.
El expresidente expuso durante aproximadamente 20 minutos ante el juez Boico, a quien, entre otras cosas, le expresó que el juez federal "Ercolini me detesta y me quiere preso". Tras comparecer, Alberto Fernández aportó 8 páginas de chats que mantuvo con quien tiene a cargo la causa Seguros cuando Mauricio Macri era presidente.
A su vez, este martes Alberto Fernández deberá presentarse a declaración indagatoria imputado por lesiones agravadas, violencia de género y coacción contra la ex primera dama Fabiola Yañez, aunque su defensa volvió a presentar recursos para intentar suspender el trámite, algo que no fue aceptado.
Según explicaron fuentes judiciales, la defensa del expresidente presentó este lunes distintos recursos con miras a lograr una nueva suspensión de la audiencia, que eran analizados por el fiscal federal Ramiro González y el juez Julián Ercolini.
Fernández debe presentarse a las 11 en Comodoro Py 2002, luego de diferentes postergaciones el año pasado a raíz de presentaciones de su defensa.
El ex mandatario está imputado por "lesiones leves doblemente agravadas por ser cometidas mediante violencia de género y contra su entonces pareja; una lesión grave por el debilitamiento permanente de la salud de la ex primera dama -también doblemente agravada- y el delito de coacciones".
Se trata de delitos que, en conjunto, prevén un máximo de 18 años de prisión en caso de una eventual condena.
La abogada de Alberto Fernández, Silvina Carreira, intentó ya sin éxito apartar al magistrado del caso, en base a un presunto "temor de parcialidad".