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Aquí no ha pasado nada: Javier Milei avanza con Ariel Lijo mientras Cristina Kirchner y Mauricio Macri mueven fichas

El Presidente arrancó la semana en plena crisis y la terminó envuelto en su show internacional y una buena cosecha parlamentaria. Los expresidentes no quieren perder pisada.

Aquí no ha pasado nada. Javier Milei parece haber salido a salvo de la peor crisis (autoinfligida) de su corta presidencia. Las heridas, sin embargo, podrían llegar a verse con el paso de las semanas. Si el fin de semana pasado en la política reinaba la incertidumbre y los interrogantes sobre cómo quedaría parado el Gobierno, estos días transcurren con más tranquilidad de lo que cualquiera hubiera imaginado. “Empezamos la semana en el peor de los escenarios y la terminamos como si nada hubiera pasado”, graficaba el viernes un funcionario de primera línea.

En el medio hubo silencio y nerviosismo en Casa Rosada, una entrevista que terminó escandalosamente interrumpida por Santiago Caputo, cruces de acusaciones entre funcionarios, una sesión con todos resultados positivos para La Libertad Avanza y un viaje a que incluyó el show de Milei jugando con Elon Musk y su nueva motosierra.

Como si fuera poco, esta semana el Presidente tiene previsto redoblar la apuesta y designar en comisión a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como jueces de la Corte Suprema. En algunos sectores de la política aseguran que el compromiso era darle una chance más en el recinto, durante el período de sesiones ordinarias, pero en Casa Rosada anticipaban esta semana que el camino será el del decreto.

Entre lunes y martes el discurso más repetido en el Gobierno era que Milei había aprendido la lección y que iban a realizarse cambios en el método de toma de decisiones. “Tengo que levantar filtros, levantar murallas, y que no sea tan fácil llegar a mi”, fueron las palabras del Presidente en su entrevista con Jonatan Viale. 

Al día siguiente, la imagen que transmitía la Casa Rosada era de un triángulo de hierro oxidado. Karina Milei salpicada por supuestos pedidos de dinero para armar encuentros de los ahora definidos como “impresentables” con su hermano y Santiago Caputo manchado por su notis interruptus

Pero después de la tormenta no llegó la calma, sino la radicalización. “El que no banca es kuka”, es el mensaje que bajaban los militantes digitales de las fuerzas del cielo. Mientras algunos aliados preferían mostrar los dientes, como el PRO; otros, como los radicales peluca, salían a apoyar para mostrarse confiables. Los más gurcas libertarios vigilaban todo; la doctrina es bien de cancha: en las malas mucho más. 

Popurrí de encuestas

Entre semana, por lo menos media docena de encuestadoras salieron a difundir sus números con el impacto del criptogate. Algunas, como Taquion, mostraron una baja de 5 puntos en la imagen de Milei, para quedar en 50% de positiva. Otras, como Opinaia, detectaron lo contrario: la valoración de la gestión siguió en ascenso hasta el 60%. Para ellos el escándalo no repercutió.

En lo que hay coincidencias generalizadas es que la gente responsabiliza a Milei por lo que hizo pero, al mismo tiempo, rechaza los intentos del kirchnerismo (y otros) de promover un juicio político.

La evolución de la imagen del gobierno de Javier Milei según la última encuesta de Opinaia.

Según Opina Argentina, ante la pregunta de si Milei cometió un delito, el 40% dice que sí, y solo un 39% dice que no. El 21% duda. Pero si se pregunta si Milei es un corrupto, la respuesta por el No asciende rápidamente al 50%. CB Consultores, por su parte, preguntó si la Justicia tenía que investigar. El 77% dijo que sí. Pero cuando consultó por si el camino era un juicio político, el 49% dijo que no. 

Si esos números se ratifican las próximas semanas, cuando baje la espuma, es de esperar que efectivamente nada cambie en el entorno presidencial. A lo sumo Milei y su hermana serán más cuidadosos, sobre todo en estas cuestiones que nada tienen que ver con la gestión como el lanzamiento de $Libra. Aquí no ha pasada nada.

Vínculo roto

Lo que sí se terminó de romper es el vínculo con Mauricio Macri. Milei ya venía ofuscado con el expresidente y no lo ocultaba en conversaciones que tuvo en los últimos días. “Él dice que quiere un acuerdo, porque comparten un electorado y sería una pena que lo dividan, pero que ya está que se colmó su paciencia”, describe uno de sus interlocutores.

El líder del PRO no desactiva sus aspiraciones de consolidar al partido con la idea de acompañar pero con independencia de criterios. Se vio esta semana. Un día Macri golpeó al hablar de que Milei estaba “descuidado” y “mal rodeado”, y, sobre todo, calificó al Libragate como un impacto a la imagen internacional del Gobierno. Golpe bajo para el cultor del “fenómeno barrial”.

La independencia de criterios siguió el jueves en la sesión. Pese a las críticas, el PRO no dudó en apoyar a Milei y votar en contra de la conformación de una comisión investigadora especial en el ámbito del Senado. Era un regalo para el kirchnerismo, que hubiese tenido seis meses por delante para tener una tribuna desde la cual bombardear a Milei. Campaña gratuita.

Mauricio Macri estuvo de recorrida el viernes en Zárate y Arrecifes. Foto: Prensa PRO.

Así lo entendieron también los gobernadores radicales, que fueron “tocados” por Casa Rosada para evitar que prosperase la comisión investigadora. “No se si hubo alguien que los llame, pero si me consta que ellos después se contactaron para anotarse un poroto”, cuentan en despachos oficiales. 

Macri la siguió el jueves en un encuentro con jóvenes (y no tan jóvenes) dirigentes del PRO. Allí volvió a apelar a un concepto que le pone los pelos de punta a los libertarios: “Tenemos que ser los adultos en la sala, los garantes de un cambio permanente”. La militancia de Milei reniega de esa visión y apunta a los “fracasos” de Macri en su gestión, esos que, sostienen, no permitieron que el cambio fuera permanente.

Ese mismo día, el director de Puertos, Iñaki Arreseygor, cercano a Santiago Caputo, despotricó en la comisión de Transporte de Diputados contra Macri y Guillermo Dietrich. En el Gobierno los apuntan como partícipes necesarios de que se haya caído la licitación internacional por el dragado de la Hidrovía. 

El expresidente recogió el guante y aseguró que le va a contestar a Caputo “la próxima semana”. Algunos creen que el camino los encontrará compartiendo listas en las legislativas. Todos los pasos que se vienen dando, sin embargo, parecen indicar lo contrario.

El camino de CFK

La que está buscando su camino es Cristina Kirchner. Está decidida a ocupar el lugar de opositora acérrima de Javier Milei. “Está convencida de que es lo peor que nos ha pasado”, asegura un dirigente que estuvo con ella esta semana. Y que se lamenta en que no hay “nada nuevo”. “Ni en nuestro espacio ni en otro”, dicen. Señal que algunos toman como clara en dos cosas: primero, que no lo quiere más a Axel Kicillof, y segundo, que si no hay nada nuevo se allana el camino para que jueguen los más experimentados.

Cristina Kirchner, el viernes, en un encuentro con dirigentes de Misiones. Foto: X.

Mientras tanto, Kicillof también movió fichas. Este sábado lanzó el Movimiento Derecho al Futuro, un espacio dentro del peronismo con el que va a intentar liderar el proceso interno. El contenido de la carta fundacional es bien concreto: critica a Javier Milei de manera vehemente, llama al peronismo a hacer una reflexión profunda sobre la derrota a nivel nacional, y lo pone a Axel como el garante de los derechos perdidos con el libertario. “Kicillof se ha convertido en el escudo y la red que lucha por proteger los derechos de los bonaerenses ante un Estado desertor. Es en el gobierno de la Provincia donde se visualiza una alternativa y donde se enciende una esperanza concreta, real, que demuestra con hechos que hay otra forma de gobernar”, dice el texto que firmaron unos 40 intendentes, legisladores, sindicalistas y movimientos sociales

¿Está roto el diálogo Cristina-Axel? Ella contó que esta semana pudieron hablar, pero en la Gobernación lo desconocen. Supuestamente, lo habría convencido de que no conviene desdoblar la elección bonaerense, que es lo que algunos intendentes le vienen pidiendo al gobernador.

El razonamiento de Cristina es claro. “Van a machacar con la inseguridad en el Conurbano si desdoblamos”, advierte, conocedora del infierno que se vive a cualquier hora en las calles del Gran Buenos Aires, donde la gente vive con miedo cada vez que tiene que hacer los pocos pasos que dividen sus casas de la puerta del auto.  

Axel Kicillof estuvo ayer en la asunción del nuevo obispo de Mar del Plata, Ernesto Giobando. Foto: Prensa PBA.

Nunca niega que vaya a ser candidata. Pero tampoco confirma. Y está convencida de que el PRO y La Libertad Avanza van a ir juntos en la Provincia y que se volverá una elección muy difícil de ganar. Igual está dispuesta a dar la pelea. Ya lo hizo una vez, en 2017, y perdió con Esteban Bullrich. Dos años después fue vicepresidenta.

Las incógnitas se revelarán en cinco meses. Ya con las PASO suspendidas se confirmó el calendario electoral. El 7 de agosto se definirán las alianzas. El 17 de agosto, las candidaturas. Meses en los que Milei tendrá mucho para ganar, y en los que Cristina y Macri no quieren perder terreno.