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Salarios en Cuba: la dura situación de los profesionales impulsa que cada vez más jóvenes dejen la isla

En Cuba, los profesionales ganan sueldos insuficientes y muchos optan por el turismo para acceder a la divisa extranjera.
El típico taxi para los turistas en La Habana es una salida para cientos de cubanos. Foto: EFE
El típico taxi para los turistas en La Habana es una salida para cientos de cubanos. Foto: EFE

Desde La Habana, Cuba

La metáfora del arquitecto manejando un taxi, que sirve para ilustrar algún periodo de crisis económica, en Cuba se volvió una constante que comenzó en la década de 1990 con lo que fue el Período Especial, a partir de la caída de la Unión Soviética, y no se sabe cuándo terminará. La brecha salarial entre quienes trabajan en el turismo y los profesionales que ejercen su oficio es enorme, lo que impacta directamente en la calidad de vida de los cubanos.

En Cuba, el mérito individual, pensado como una herramienta para progresar y mejorar la calidad de vida de una persona, una familia, o sus hijos, no existe. No porque el pueblo cubano se resigne a vivir mal, sino porque entiende que si hay alguna mejora es producto del trabajo colectivo y del Gobierno de la revolución. En todo caso, el esfuerzo de cada uno es sólo un grano de arena en la lucha colectiva.

El salario de un médico en Cuba, formado en la universidad del Estado, ronda los 3.500 CUP (peso cubano), lo que equivale a un poco más de 10 dólares. Una vez que se gradúan, deben trabajar un tiempo para el Estado, como una especie de devolución de servicios a la Revolución, que les dio la posibilidad de estudiar.

Lo cierto es que ese monto no alcanza para vivir, solo un cartón de huevos, un alimento básico en la dieta cubana, que trae 30 unidades, cuesta alrededor de 3.000 CUP. Esto genera un gran incentivo a irse de la isla, ya que siendo profesionales podrían ganar mejor y vivir más tranquilos. Sin embargo, los profesionales que se quedan terminan con sobrecarga de horas de trabajo. Después de hora se dedican a tareas para los turistas que no sólo les pagan mejor, sino que les dan directamente la divisa extranjera, la codiciada por los isleños.

La Catedral de La Habana Vieja en Cuba.

“El salario de un médico o de un profesional, como en mi caso que soy abogado, es de 12 o 13 euros, unos 4.500 o 5.000 pesos cubanos", contó un guía turístico que prefirió no dar su nombre para este reportaje. Cada mañana sale a caminar la ciudad con turistas a cambio de una propina. Como tantos otros, sueña con tener la ciudadanía española para poder dejar la isla y ayudar a sus padres que no quieren irse de Cuba, pero sufren los cortes de luz cada día.

Le pregunté por qué decidió estudiar, si podía trabajar directamente para el turismo. “Porque uno también busca su desarrollo profesional. No quiero trabajar toda mi vida por propinas, o siendo mozo. Me gustaría tener un trabajo que pueda darme una buena vida a mi y a mi familia”.

Los autos de 1950 se remodelaron y funcionan como taxis en Cuba.

Sin embargo, reconoció que "muchas personas no quieren estudiar”. “No quieren ir a la universidad, pasar 5 años para graduarse y después terminar ese servicio social, con un salario que no te alcanza para nada", dijo.

Otro de los enredos salariales que atraviesa Cuba tiene que ver con los sueldos de los policías y las fuerzas de seguridad. Es común ver en las calles a oficiales jóvenes, chicos de 18 o de 19 años que intentan poner orden en una ciudad que no se caracteriza por su violencia o criminalidad. 

“Los policías no son los que más ganan, pero tienen una serie de privilegios que los deja mejor parados”, indicó el abogado/guía local. “Mientras que a la mayoría de la población no le llegan ciertos productos, ellos reciben alimentos como huevos y carne en unidades militares, además de otros beneficios”. Estos tienen un salario de 9.000 CUP y tienen garantizado el acceso a productos básicos a un precio más barato que el de “mercado”. Además, después de 20 años de servicio, el Estado les da una vivienda.