Inédito: Bullrich suma más presión para quitar seguridad a la marcha de hoy
La presión del Gobierno nacional fue enorme y casi sin antecedentes. Patricia Bullrich definió que no aplicaría el protocolo de seguridad para controlar la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista que arranca hoy a las 16 e intentó que el Gobierno porteño hiciera lo mismo con la policía local. Javier Milei da así un paso atrás desde su mensaje en Davos sobre la diversidad que generó el repudio y la protesta no solo del colectivo LGBTIQ+ , sino también en gran parte de la sociedad.
Tras el impacto del discurso de Milei ante los empresarios y banqueros en Davos, que esperaban oír sobre economía y planes de gobierno como un año atrás y se encontraron con un mensaje trumpista sobre la batalla cultural y de géneros, el Gobierno decidió dar marcha atrás y quitar la presión de la aplicación del protocolo, pero también eliminar la protección de seguridad lógica por parte de las fuerzas federales.
La presión de la ministra, claramente incómoda con la situación, llegó hasta querer obligar al gobierno de Jorge Macri a quitar también de las calles a la Policía de la Ciudad en el área de la marcha que irá desde el Congreso a la Plaza de Mayo por la tarde.
La respuesta del Gobierno porteño fue directa: la policía de la Ciudad se mantendrá en condición de apresto y en caso de desmanes va a actuar, lo acepte o no la ministra de Seguridad nacional. En esos términos, la tensión política entre la Casa Rosada y la Ciudad llegó a los niveles mas altos.
Javier Milei había armado el terreno para la protesta con su discurso en Davos. Y de ahí a potenciar la marcha del orgullo y colocarla en el centro de la escena hubo un solo paso. La pelea en esos términos fue mas que lógica y, desde ese momento, el gobierno de Milei empezó a calcular el alto costo político como anticipó ayer MDZ. Así, el Gobierno anunció en principio que operaría sobre la seguridad de la marcha como si se tratara de cualquier otra manifestación callejera, pero eso se disolvió definitivamente ayer con la decisión de no vigilar las calles durante la marcha para intentar desligarse de la responsabliidad.
En términos de Patricia Bullrich, la calle debía estar custodiada por un operativo en el que se aplicara el protocolo que el Gobierno lanzó en el inicio del mandato. Eso es lo que hoy no va a suceder. Milei armó una escena con su mensaje contra la diversidad en Davos y ahora parece no querer hacerse cargo de las consecuencias.
La marcha comenzará a las 16 y, desde ese momento, se jugará un partido en el que la responsabilidad del Gobierno nacional por la seguridad, que como se dijo originó el conflicto con el discurso presidencial, quedará bajo la lupa de todos.
Un dato que anticipaba ayer el desarrollo de los hechos: desde la cartera que lleva adelante Patricia Bullrich, se reconoció desde temprano en privado que "si llega una multitud, el protocolo no se podrá aplicar ya que será imposible poder ubicarlos a todos en veredas" u otros espacios públicos.