Menos trámites y más acuerdos: las claves para reducir un 30% las demoras en el Paso Cristo Redentor
El Paso Internacional Cristo Redentor o Libertadores es el principal vínculo entre Argentina y Chile. Desde el punto de vista comercial es el paso terrestre más importante del continente. Además es un puente turístico y hasta cultural. Pero está saturado desde hace tiempo, con una ruta de alta peligrosidad y una frontera que genera demoras enormes. Ante esa situación hay barreras infranqueables, como la propia cordillera. Pero otras dificultades pueden solucionarse.
MDZ consultó a especialistas y de parte de quienes trabajan en la zona surgieron puntos a mejorar que son tangibles. Entre otras cosas, sugieren eliminar algunos trámites obsoletos, especializar el personal y mejorar el vínculo político.
La “demora cero” es imposible en cualquier paso fronterizo, teniendo en cuenta que deben realizarse trámites migratorios, controles sanitarios y de aduana. La frontera entre Argentina y Chile tiene la complejidad geográfica extra: la cordillera de los Andes. A ello se le suma la falta de acuerdo en las reuniones bilaterales entre Argentina y Chile. Uno de los puntos de conflicto inquebrantable es el rol del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) chileno y sus estrictos controles.
Es un tema de difícil resolución porque hay intereses legítimos profundos. Para Chile el SAG es fundamental por el estatus sanitario que tiene el país para poder exportar productos agrícolas. El SAG es también una barrera ante enfermedades que podrían afectar la producción ganadera y agrícola del país. Desde el país trasandino son intransigentes en cuanto al rigor.

Sin embargo, hay algunas soluciones para otros problemas que también hay en el Paso. Según explicaron allegados al tema, los funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) asignados al paso Los Libertadores no pertenecen a la rama de extranjería, sino que provienen de distintas comisarías y especialidades. Es decir, no hay una pericia particular en esos funcionarios. Por eso, por ejemplo, hay diferencia de tiempo en la resolución de los trámites respecto a lo que ocurre en el aeropuerto.
Otro cambio clave que no generaría conflicto es la eliminación del Formulario de Admisión Temporal del Vehículo. Se trata de un trámite anacrónico que actualmente debe llenarse exclusivamente ante la Aduana Chilena. La Aduana Argentina lleva más de un año sin exigir este formulario. Ese control no tiene resultados trascendentes y solo agrega tiempo perdido. “Eliminar este formulario en la aduana chilena no solo ahorraría tiempo, sino que reflejaría una visión más moderna y eficiente de los controles fronterizos, alineada con las realidades del comercio y la circulación de vehículos”, aseguran desde Argentina.
Más cambios
Otra modificación importante sería unificar los controles del SAG y Aduanas. Justamente uno de los cuellos de botella más complejos se da en esa duplicación de funciones entre el SAG y la Aduana, a pesar de que realizan trabajos similares. “Para optimizar el tiempo, sería ideal que un solo funcionario realizara ambos controles, derivando el caso a la autoridad correspondiente solo si se encuentra una mercancía prohibida”, recomiendan.
Las limitaciones geográficas y de infraestructura son de compleja solución. Pero hay decisiones políticas que podrían mejorar. Para eso, analizan los expertos, es necesaria “una coordinación más fluida entre las autoridades chilenas y argentinas”, tratando de evitar que las diferencias que siempre hacen fracasar los acuerdos, como el rol del SAG.
Quienes conocen el Paso desde adentro aseguran que hace falta ajustar procedimientos y acordar para lograr mejoras. Incluso hay estimaciones: optimizando los procesos, podrían reducirse un 30% las demoras.

