Yuyito, Cornejo y una ausencia notoria: lo que dejó la visita de Milei a Mendoza
Javier Milei habló desde Mendoza. Pero podría haber estado en Buenos Aires o Tierra del Fuego. En una universidad, o en un atril político. Para el presidente las referencias territoriales no son relevantes, menos para su discurso. Por eso en su primera visita oficial a la provincia no hay que buscar menciones, promesas o algún gesto directo. No está en su visión de la política. El contraste es grande, pues pasaron 21 años donde las visitas presidenciales eran el extremo opuesto: una catarata de anuncios, promesas y referencias forzadas que caían en la demagogia discursiva. Lo instaló Néstor Kirchner, lo sofisticó Cristina; también lo imitó Mauricio Macri y lo copió torpemente Alberto Fernández.
Se pasó de la demagogia, a la indiferencia. Milei habló más de una hora, con ninguna cita, referencia ni agradecimiento al lugar donde estaba. No lo siente, y tampoco lo importa. Como habla, también gestiona; pues en gran parte de sus directrices de gestión las provincias han salido perjudicadas. Hubo, en cambio, una protagonista central de su discurso. Protagonista en ausencia física, pero presente virtualmente: la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien el presidente intentó darle una “clase” tras haber posteado una carta sobre la situación económica.
Amigos
Milei llegó a un territorio amigo. Lo votó la mayoría de los mendocinos y ahora también lo apoya la “otra mayoría”; los integrantes de Cambia Mendoza. Si se sacan cuentas, solo el PJ quedó del otro lado. El gobernador Alfredo Cornejo abrió la jornada como anfitrión amistoso. Primero apoyó fervientemente dos de los logros de la gestión de Milei: el déficit cero y el cepo a la emisión monetaria. “Son grandes logros de la gestión del Gobierno”, aseguró, antes de referenciar que en Mendoza se tomó un camino sin déficit “por convicción”.
En su apoyo a las políticas del Gobierno, Cornejo hizo una salvedad relevante que ya mencionan, con otras palabras, varios gobernadores amigos. Los dos logros de la gestión son importantes, pero no alcanzan. “Bajar el déficit y dejar de emitir dinero son dos grandes logros. Son condiciones necesarias, pero no suficientes”, dijo. Esa idea fuerza la ha tomado el gobernador para describir la realidad económica con algunos reparos, pero sin pararse en la vereda de enfrente. De hecho, hoy fue particularmente enfático para manifestar sus diferencias con otros radicales, como Martín Lousteau.
Los gestos de apoyo al anfitrión Cornejo vinieron de otros referentes. Primero, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien tiene una profunda sinergia política y de trabajo con Cornejo. De hecho fue la precandidata respaldada por el mendocino en las PASO de Juntos por el Cambio. Pero el que más detalles de la buena sintonía fue el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, de origen radical y de pasado en los gobiernos de De La Rúa y Macri. Incluso el Ministro respaldó públicamente la idea de Cornejo de importar medicamentos desde India para bajar costos. “Cornejo va a hacer algo espectacular…Alfredo pidió a la ANMAT que le autorice la importación de medicamentos indios”, comentó, antes de decir que autorizarán esa operación.
El público al que le hablaban era especializado e interesado. Ejecutivos de finanzas que, se supone, están de acuerdo con la visión desreguladora, liberal y sin controles estatales. Gran parte de los discursos tenían empatía asegurada. Milei ha elegido escenarios afines para hablar, sin importar la geografía.
El presidente vino a Mendoza con algunas de sus personas de máxima confianza, pero no estuvo "el Jefe", Karina Milei. Es un dato relevante, pues la hermana del presidente es la encargada de armar La Libertad Avanza en Mendoza. Es, también, la responsable de haber elegido a Lourdes Arrieta como referente, en lo que fue un fracaso estrepitoso. Por eso el "paraoficialismo" estaba atento: dirigentes del PRO, del radicalismo "libertario", demócratas y empresarios allegados. Y hubo un visitante privilegiado: Luis Petri, que viajó en el avión con el presidente. Sin embargo, el dato más relevante es que Milei viajó a Mendoza con Amalia Yuyito González, su pareja oficial.
El presidente volvió arraigar su discurso en teorías, principalmente conceptos básicos de política monetaria. Todo, apuntado a la "alumna" Cristina, a quien a pesar de esas diferencias Milei la menciona con respeto. Señora, la mayoría de las veces. O con un hipocorístico, otras. "Cris, anotá que te doy otra lección...", dijo varias veces. Muy distinto fue el trato fugaz hacia el expresidente Alberto Fernández.


