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La particular dedicatoria de Javier Milei a Cristina Fernández de Kirchner: una contienda en la que los dos ganan

El presidente le dedicó su discurso a la expresidenta. En tono de "clase coloquial", tomó su palabra para subirla al ring y ambos ganan. Las señales de las medidas que vienen.

"Saludos Cris, esto es para vos". La frase con la que el presidente Javier Milei abrió su discurso en Mendoza, en el cierre del encuentro del IAEF, resume de manera sencilla una profunda radiografía política del momento. Milei lidera la agenda pública casi sin rivales a la par y, en ese camino, solo halla en Cristina Fernández de Kirchner a una rival discursiva.

Por eso el presidente admitió que modificó su conferencia para dedicarle el foco a lo que había dicho la expresidenta a través de redes sociales. Milei eligió temporalmente a una enemiga ideal para contrastar su visión de mundo, el país y principalmente la economía.  Antes de la llegada de Milei a Mendoza, ambos  habían tenido un coloquial cruce en redes sociales.

El discurso del presidente se transformó, entonces, en un intento de clase pública dirigida a una sola alumna: la expresidenta. "Anote señora". Desde el punto de vista político, es un "win-win" para ambos. Milei por el contraste de modelos, Cristina por su renovada (¿y temporal?) vigencia y por quedar parada claramente en la vereda de enfrente. En un contexto de incertidumbre política, apoyos a medias tintas y opositores temerosos; la postura radicalmente opositora de Cristina Fernández es una certeza.

Cornejo recibió a Milei. 

El teórico coloquial 

El presidente volvió arraigar su discurso en teorías, principalmente conceptos básicos de política monetaria. Todo, apuntado a la "alumna" Cristina, a quien a pesar de esas diferencias Milei la menciona con respeto. Señora, la mayoría de las veces. O con un hipocorístico, otras. "Cris, anotá que te doy otra lección...", dijo varias veces. Muy distinto fue el trato fugaz hacia el expresidente Alberto Fernández. En el inicio del discurso el presidente puso foco en los dos temas centrales que son el eje del primer shock de gestión: bajar la inflación y mejorar la seguridad. Aunque no a través de un shock, Milei repitió que su intención es hacer desaparecer el Banco Central. Incluso volvió a repetir que va camino a liberar el cepo, pero sin fechas. 

La "clase" fue larga. Mucho más de una hora. Para hablar, toma el atril como un expositor académico, pero con discurso coloquial y algunas veces hasta soez. "Aumenta la producción de vaselina", dijo, entre otras cosas, para apuntara a quienes pronosticaban otro escenario para Argentina.  Habló en Mendoza, pero podría  haber sido en cualquier otro lugar del país. Fiel a su impronta política, la referencia regional no es relevante. Llegó a Mendoza con parte de su grupo de confianza, sumando al mendocino Luis Petri. La novedad tuvo que ver más con el cholulaje, pues se subió al avión oficial Amalia "Yuyito" González, su pareja. 

La larga alocución no aportó más allá del largo hilo argumentativo sobre lo que él piensa y sus bases. Pero también ratificó que más allá de sus dogmas, tiene una dosis de pragmatismo importante. "Soy liberal libertario, no liberal libertarado", le respondió a Cristina. "Querían que actuáramos como libertarados, que explotara todo y pudieran volver", repitió.

Quizá más importante que lo que él dijo, fueron las señales que dieron sus funcionarios de confianza, como el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. Fue él quien con algunos elementos rústicos, como dos papelitos, dio señales de hacia dónde irá la nueva etapa de aceleración  hacia la desregulación total. Incluso, apuntan a bloquear todos los intentos provinciales y municipales para agregar cargas impositivas, tasas y requisitos administrativos para "hacer". 

Fue el Ministro el que adelantó las bases de la reforma laboral que impulsaran, luego de haber tenido que haberle sacado varios artículos sobre el tema a la Ley Bases. Sturzenegger adelantó que la flexibilidad irá por el lado de la facilidad para emplear y despedir. Pero con una impronta que parece novedosa, pero tiene ejemplos actuales e históricos: que  haya acuerdos laborales (convenios) particulares, por actividad o incluso por empresa. "No queremos una reforma laboral ni pro empresa, ni pro empleados. Pero no la vamos a hacer nosotros, sino ustedes", les dijo a los ejecutivos de finanzas y empresarios que lo escuchaban. 

En su largo discurso, Milei trató de volver a explicar el enredo monetario y económico. Pero al final, según el, se terminará con el "cáncer" del Banco Central y la inflación. Lo hizo con un chasquido de dedos, mucho más sencillo que su explicación y la realidad económica argentina.