En busca de la sucesión: las "perlitas" que dejó el acto de Máximo Kirchner en La Plata
Como venimos contando, el estadio Atenas de La Plata fue el escenario elegido por Máximo Kirchner y la dirigencia de La Cámpora para mostrarle "el poder de fuego" de "la Orga" al gobernador bonaerense Axel Kicillof. El acto del jefe de la agrupación kirchnerista estuvo marcado por varias perlitas, algunas insólitas, que quedaron grabadas en la calurosa tarde platense previa a la primavera.
Como no podía ser de otra manera, el folclore camporista/peronista estuvo presente. Los militantes fueron todos uniformados con sus remeras de La Cámpora con "frases célebres" de Néstor y Cristina, y la localidad a la que pertenecían, con sus banderas y batucadas.
Foto: Nicólas Braicovich
En las inmediaciones no faltaron las típicas parrillas, por cierto muy pocas ubicadas en las esquinas del céntrico estadio platense, y como si se tratase de una franquicia de comida rápida yanqui con los precios estandarizados: el chori $4.000; las hamburguesas $3.500; y los sánguches de bondiola a $6.000. En cambio, los venderos "ambulantes" de sánguches, empanadas y bebidas para "refrescar el calor militante" variaban sus precios dependiendo de cuán cerca estaban de la única salida habilitada por los "expertos" en seguridad de La Cámpora, por la que se agolparon los cerca de cinco mil militantes que fueron a escuchar a su líder, que busca ser el heredero, no solo de sangre, "armando de nuevo" el legado de Néstor y Cristina.
En cuanto a las perlas del acto de Máximo Kirchner, más allá del discurso "chiquito" para "la Orga" y de contar las internas palaciegas del quinto gobierno kirchnerista, que derivaron en la llegada de Javier Milei a la primera Magistratura, el hijo de los expresidentes pegó, sin nombrarlos, en varias oportunidades al gobernador bonaerense Axel Kicillof, a Sergio Massa y a varios de sus socios de militancia, encarnizándose contra Daniel Scioli, diciendo "basta de Sciolis en el peronismo".
Foto: José Luis Carut/MDZ
El acto en si tuvo un armado -al estilo instaurado por el PRO de Mauricio Macri- 360º, pero con el fervor y la impronta camporista, que recibió a Máximo con el grito de "Cristina conducción", respondiendo al pedido de Axel Kicillof sobre que el peronismo debía tener "una nueva melodía". La Cámpora, ni lerda ni perezosa, le cantó: "Y si querés otra canción, vení te presto la mía".
El estadio del Club Atenas tiene una capacidad en sus tribunas para 3 mil personas, pero en este tipo de eventos pueden entrar el doble. Estaba a un 90% con claros en las partes altas de las tribunas laterales. En la esquina ubicaron una pantalla gigante, con escenario incluido, donde antes del acto central, Máximo Kirchner empezó su "armar de nuevo" hablándole al puñado de militantes que esperaban en la calle.
Antes de que Máximo Kirchner le hable a los militantes que lo esperaba en el interior del estadio, La Cámpora pasó un video con fragmentos de discursos de Néstor y Cristina que fueron vivados por la militancia. No corrió la misma suerte el expresidente Alberto Fernández, que fue silbado cuando pasaron una declaración en la que se comparaba con Néstor Kirchner. Peor suerte tuvieron las imagines y las palabras de Mauricio Macri, los referentes del extinto Juntos por el Cambio y los periodistas críticos del kirchnerismo como Paulino Rodrigues, Alfredo Leuco, Débora Plager, Eduardo Feinmann y Jonatan Viale, que fueron silbados, abucheados e insultados por los creadores de la frase "El amor vence al odio".
Foto: Nicólas Braicovich
Cabe señalar que la movilización de La Campora no fue la típica movilización del peronismo bonaerense, con cientos de micros escolares llevando gente de los diferentes municipios del conurbano. Apenas se observaron en las inmediaciones del Club Atenas de La Plata poco más de una decena de colectivos.
En cuanto a las presencias destacadas, ubicadas en una tribuna armada en la cabecera, sobresalían los intendentes Mayra Mendoza (la quilmeña estuvo entre las de mayor "agite); la intendenta de Moreno del movimiento Evita, Mariel Fernández; el pilarense Federico de Achaval; con una remera muy particular Pablo Zurro de Pehuajó; "El Tano" Menéndez de Merlo; Federico Otermin, el delfín de Insaurralde en Lomas de Zamora; el bahiense Federico Susbielles, distanciado de Kicillof tras la pérdida de la instalación de la planta de GNL; Gastón Granados de Ezeiza; Mariano Cascallares de Almirante Brown; el intendente de Suipacha Juan Luis Mancini; Hernán Arranz de Monte Hermoso; Fernando Raiteli de Brandsen; Nicolás Mantegazza de San Vicente; Marisa Fassi de Cañuelas; y Leonardo Boto de Luján.
Foto: José Luis Carut/MDZ
Mención aparte tiene el intendente de La Plata, Julio Alak, al que se lo vio entrar solo ya que a su comitiva no la dejaron pasar al sector VIP para dirigirse a camarín donde estaba Máximo Kirchner. Desde el entorno del jefe comunal platense, al ser consultados por MDZ, de porque Alak no se quedó en el acto, ni había sido parte de la foto de familia, respondieron: "Fue invitado y paso a saludar", sin dar mayores explicaciones.
Foto: José Luis Carut/MDZ
Además, en la tribuna VIP, entre dirigentes, legisladores y funcionarios bonaerenses, se encontraban los ministros de Kicillof Nicolás Kreplak (Salud); Daniela Villar (Medio Ambiente); y Florencia Saintout (Instituto Cultural, con rango ministerial). Del ámbito legislativo dijeron presente el presidente de la Cámara de Diputados provincial Alejandro Dichiara; los jefes de la bancada de Unión por la Patria Teresa García y Facundo Tignanelli -reacio a hablar con la prensa- y el diputado nacional Leopoldo Moreau.
Foto: José Luis Carut/MDZ
Otra de las figuras destacada, familiar de Máximo Kirchner, es Giselle Fernández (la hermana de Cristina). La tía del líder de La Cámpora estuvo en el acto de su sobrino con un "outfit" muy particular, ya que en todo momento lucio una gorra en la que se leía bien grande "Axel" y abajo en letras más chicas "conducción". La pregunta que quedó flotando entre todos los periodistas era si a la doctora Giselle, medica de profesión, ¿se habían olvidado de avisarle que el acto de Máximo era para marcarle la cancha al gobernador?
Foto: José Luis Carut/MDZ
Más allá de las críticas internas, a Juntos por el Cambio y a Javier Milei, Máximo Kirchner dejó en claro en su discurso que la conductora del peronismo, por más que algunos propongan otras figuras, es Cristina. Y que deben construir un nuevo relato peronista frente a la nueva realidad política que impone el gobierno libertario.