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Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner, entre tonos rupturistas y un posible armado independiente

CFK y AK, como los bautizan en los grupos de WhatsApp los propios intendentes, armaron sus propios actos para decir que trabajan para la unidad. Una decena de intendentes ya piensa en otra cosa.

En los despachos próximos a Axel Kicillof llegaron eufóricos a la Casa de Gobierno bonaerense el lunes temprano producto del "éxito" que tuvo la convocatoria de Mar Chiquita. Exultantes, se felicitaban unos a otros como si estuvieran participando de una epopeya sin precedentes, cuando lo normal ante una convocatoria del gobernador sería que hubieran ido todos los intendentes y legisladores de su propio partido, al menos.

Por supuesto que esto no sucedió. Los jefes comunales alineados con La Cámpora ni cerca pasaron por este acto cuando sí habían estado, el día anterior, con Cristina Fernández de Kirchner en Merlo. Sin embargo, ante la dificultad que tienen para reconocer que Axel Kicillof no es conductor aún, los organizadores también festejaron que hasta este partido costero llegaron más de veinte intendentes, algunos de ellos emancipándose del propio Máximo Kirchner o aliados muy próximos al hijo de los dos presidentes. 

Esta confusión, similar a la que tuvo durante todo el proceso previo a la PASO de 2023 Horacio Rodríguez Larreta, donde la compilación de intendentes, gobernadores y dirigentes no pesó en nada en la interna que perdió estrepitosamente contra Patricia Bullrich, podría servirle de un buen y esclarecedor ejemplo al gobernador.

Quizás, producto de ese microclima, sigue eligiendo a Carlos "Carli" Bianco como su único vocero autorizado. Fue el ministro de Gobierno, virtual jefe de Gabinete provincial, quien dijo taxativamente que no tienen previsto modificar el sistema electoral vigente en la provincia de Buenos Aires, que aún sigue siendo el de la boleta sábana.

La aprobación de la Boleta Única en Papel en el Senado de la Nación sirve solo para cargos electivos nacionales, pero no incide en las provincias, que tendrían que readecuar sus sistemas al que ahora se ejecutará en todo el país. Bianco fue taxativo en cuanto a la validez del sistema "sábana", pero no dijo nada sobre lo que se está analizando cada vez más activamente. Es posible un desdoblamiento electoral para los cargos provinciales, que se votarían en una fecha diferente, posiblemente antes de los diputados o senadores nacionales.

La pelea por una lapicera con cada vez menos tinta es la preocupación de algunos jefes comunales como Mario Secco, de Ensenada, y Jorge Ferraresi, de Avellaneda, que discuten con "Wado" De Pedro y el presidente del PJ bonaerense sobre el armado de las próximas listas de candidatos, pero no es la de Kicillof, más que desentendido de estas cuestiones ya que sabe que su futuro no está en el territorio que ahora gobierna. Nada le sirve a él luego de 2027 porque no tiene reelección.

Por eso, por más que algunos lo quieran y otros lo empujen, aún cree que no es momento, ni piensa en pelearse con la expresidenta de la Nación y hacedora de su figura política. Ella fue la que lo puso como ministro de Economía primero y luego como gobernador en una provincia que Kicillof solo conocía de recorrida casi turística con Bianco como conductor del famoso Clío.

Britos, Gray y Zabaleta, en Chivilcoy.

Por fuera del peronismo kirchnerista oficial hay cada vez más figuras representativas sueltas. Al lado de la foto que esta semana se conoció entre Julio Zamora, Miguel Ángel Pichetto (el mismo que hace dos meses compartía ámbitos televisivos con Guillermo Moreno) y Juan Scharetti se puede ubicar la que se tomaron los intendentes Fernando Gray y el exministro Juan Zabaleta con Guillermo Britos, en Chivilcoy, ciudad ubicada en la zona oeste del corredor más productivo de la provincia de Buenos Aires, donde también, hace quince días, llegó para conversar de política Joaquín De la Torre.

De la Torre y Britos fueron tentados oportunamente para ser candidatos a gobernador de Javier Milei. Ambos vieron y olfatearon algo que no les gustó y por eso quedó Carolina Piparo, ahora abrazada nuevamente por las "Fuerzas del Cielo", más por necesidad que por amor.

Britos, Zamora, Zabaleta, Pichetto, Gray, Florencio Randazzo y, recientemente, Ariel Sujarchuk, quien mandó a su interino Beto Remil a los actos de Cristina Fernández de Kirchner en Merlo y Axel Kicillof en Mar Chiquita, ya conforman un grupo nada despreciable de jefes comunales dispuestos a no participar de la especulación kirchnerista y se ubican lejos de Javier Milei. Habrá que ver el futuro de De la Torre, a quien aún nadie le dio las disculpas del caso luego de las acusaciones que recibió su hermano Pablo de parte de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.

"Acordate que cuando Sergio empezó en 2009 y lo amenazaba a Néstor con emanciparse en la Provincia eran más o menos la misma cantidad de intendentes. Si tuviéramos hoy una figura de esa proyección en aquel momento, ya tendríamos 20% desde el arranque", se entusiasman. Por supuesto, Sergio es Massa, quien cuatro años después armó el Frente Renovador. Y Néstor, Kirchner.

Hasta el propio líder del Frente Renovador parece estar recalculando. Tocado en el acto de Merlo por la exvicepresidenta cuando se preguntó por qué tanto él como Alberto Fernández no pudieron echar a Rodrigo Valdés del FMI y, anteriormente, mal referido por su efímero jefe de campaña, "Wado" De Pedro, quien recordó que hay muchos funcionarios "massistas" en el actual Gobierno, el exministro de Economía y candidato presidencial advierte fragilidad en todo ese espacio que lo tuvo como aliado. Algunos hasta dudan qué será de su futuro y él está pensando en varias cosas. No sólo en mantener la unidad a cualquier costo, por más que todos le prometan que le reconocerán mañana lo que no hicieron inmediatamente después de la elección de 2023.