El regalo de Javier Milei a Cristian Ritondo y el fervor de un recinto caliente, todo lo que dejó la presentación del Presupuesto 2025
Javier Milei presentó el Presupuesto 2025 en un Congreso con más presencia de invitados que de diputados y senadores. El presidente se llevó aplausos, escupió chicanas y marcó la cancha: "Vetaremos todos los proyectos que atenten contra el equilibrio fiscal".
No desaprovechó la oportunidad de brillar como una estrella de rock. Fue recibido por una ovación de la militancia libertaria. Martín Menem tuvo que agitar el ingreso de Milei. "Vamos, vamos", dijo el riojano cuando entraba el presidente y arengó con un movimiento de manos. La salida del recinto no fue la excepción. Le regaló a Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO, una carpeta con el discurso que leyó, una imagen parecida a la del músico que reparte la lista de canciones entre sus fanáticos.
Si bien la imagen mostró más bancas vacías que ocupadas, en el recinto pasó de todo. La diputada por Santa Fe, Romina Diez (La Libertad Avanza), esperó a Milei en el recinto con una trasmisión en vivo desde sus redes sociales. En los balcones del tercer piso, un grupo de militantes no paró de arengar por ella en todo momento. "Y ya lo ve, y ya lo ve, en Santa Fe, Romina Diez", gritaron. Una imagen que no se veía en el recinto desde que La Cámpora colmaba esos espacios en el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
La decisión del presidente de chicanear al puñado de diputados de Unión por la Patria que se presentó en el recinto sorprendió a distintos diputados. El bloque de Germán Martínez escuchaba con atención y en silencio cuando el jefe de Estado lanzó: "Los invito a volver por un minuto a despejar la 'x' conmigo para entender de qué se trata", luego miró el bloque peronista y les dijo con ironía: "Ustedes se pueden abstener porque suman con dificultad". Allí los balcones estallaron en aplausos y gritos de "la casta tiene miedo".
Unos minutos después el presidente dijo: "Como dijo cicerón, el gran legislador romano, 'cuanto más se acerca el colapso de un imperio, más estúpidas son sus leyes' y vaya que argentina ha colapsado". Acto seguido, nuevamente miró a UP y redobló: "Más de dos mil años tiene esa frase, ustedes de eso no aprendieron nada".
Germán Martínez eligió contestarle a viva voz en medio de los aplausos. Como no se trató de una sesión normal, el peronista no pudo usar los micrófonos y no quedó registro en la transmisión oficial de qué le dijo. "Aprendé a hablar sin leer", le gritó. "Aunque hable sin leer a vos se te complica sumar", retrucó Milei.
La decisión del presidente de confrontar con Unión por la Patria despertó distintas reacciones. El jefe del bloque La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, le dijo a MDZ que "no fue una chicana". "Estaba explicando el equilibrio fiscal y hubo algún que otro grito", explicó. Para la libertaria eyectada Lourdes Arrieta "fue una falta de respeto del presidente a la oposición". "Entiendo que hay diferencias pero deben darse en un ámbito de respeto y cordialidad", reflexionó. A Lilia Lemoine le pareció "excelente" y destacó que "de Javier no le sorprende nada".
En el PRO, los socios del Gobierno en el Congreso que aplaudieron todo lo que dijo el jefe de Estado, hubo distintas posturas. Los más oficialistas festejaron. "Los re meo, ¿no?", dijo un diputado después del discurso y reflexionó: "Fue lo que nos faltó hacer con Mauricio (Macri)". Una diputada de esa misma bancada tuvo una lectura distinta: "Lo hicimos durante cuatro años y no sirvió para nada porque volvió el kirchnerismo. Milei la elige a Cristina (Kirchner) todo el tiempo para confrontar y ella a él porque les garpa".
Otro diputado del bloque también lo interpretó políticamente. "Al mostrar a los K como adversarios, complica a los radicales y a los del bloque de Pichetto, que no van a querer quedar pegados a UP. Milei saca a flote la grieta en el Congreso para correr a los dialoguistas que se quieran oponer".
Para Unión por la Patria se trató de "un discurso vacío", donde "no hubo nada nuevo": "Vi párrafos enteros que ya se habían dicho en otra oportunidad", señalaron.
Cuando terminó el discurso, Martínez reunió a los diputados del bloque y definieron todos una línea para salir a criticar el discurso de Milei. Una veintena de diputados de este bloque llegó al recinto. Había representantes de todos los sectores: por el massismo estaba Daniel Arroyo y Marcela Passo, por La Cámpora, Rogelio Iparraguirre, Itai Hagman, de Patria Grande, Leandro Santoro, Carlos Heller, entre otros. El único senador de UP que estuvo fue el catamarqueño Guillermo Andrada.
En los balcones también hubo lugar para los tuiteros oficialistas, donde estuvo Mariano Pérez y el legislador bonaerense Agustín Romo. Norberto Milei, padre del presidente, tuvo su lugar preferencial, al lado de Yuyito González, la vedette de la década del 90 que se muestra en pareja con "el Javo".
Santiago Caputo fue uno de los grandes ausentes de la jornada. Tal vez no era una buena decisión mostrarse en el Congreso después de que se rechazara el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 656/24 que giró $100 mil millones a la SIDE, en fondos reservados. El primero en toda la historia que fue rechazado.
Daniel Scioli no se sentó con el resto de los ministros y secretarios que escucharon el discurso en el palco que tiene el recinto. El Pichichi tuvo que escuchar al presidente Milei denostar el "modelo de la casta" en el balcón que históricamente usa la prensa parlamentaria. Los periodistas trabajaron durante todo el discurso amontonados en dos balcones.
En los palcos que hay en el recinto se sentaron, por un lado, los ministros y secretarios más importantes. Allí estaba Patricia Bullrich, Manuel Adorni, Karina Milei, Mariano Cúneo Libarona, Federico Sturzenegger, Luis Petri, José Rolandi, Guillermo Francos, Eduardo Serenellini y Lisandro Catalán.
En el otro estaban los funcionarios del ministerio de Economía que trabajaron en este presupuesto junto con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Antes de que empezara el discurso, el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, se acercó a saludarlos.
El presidente habló desde un atril que tenía una tarima, lo que le dio un poco más de altura, y sirvió para no mostrar las zapatillas deportivas negras que suele usar, a pesar de portar un elegante traje negro con la banda presidencial y el bastón de mando.
Atrás de Milei lo escoltaban Victoria Villarruel y Martín Menem. A los costados, los presidentes de la comisión de Presupuesto y Hacienda de ambas cámaras, José Luis Espert (Diputados) y Ezequiel Atauche (Senado). En un costado, Caputo. Estos se limitaron a cumplir a su responsabilidad institucional. Ni hablaron, ni participaron de los intercambios. Sólo Menem tuvo que pedir en un momento que cesen los cánticos y los gritos contra Unión por la Patria para que siga la exposición.