Cristina ordena al peronismo K y todos imaginan que será candidata en 2025
Cristina Fernández de Kirchner volvió al Conurbano bonaerense, no sólo para dar una clase magistral en la que le contestó, con soltura, al presidente Javier Milei, sino que, fundamentalmente, dejó en claro que está dispuesta a ordenar la descompuesta interna del kirchnerismo peronista en la que los actores más importantes que están debajo de su conducción no mantienen diálogo y están destruyendo las mínimas confianzas que deben mantener entre sí.
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La expresidenta de la Nación no perdió oportunidad para exaltar sus logros políticos y económicos durante la gestión que la tuvo al frente del Poder Ejecutivo. Siempre ausente de una mirada crítica, imprescindible para comprender por qué motivo perdió contra Mauricio Macri y Javier Milei y, también, haber tropezado en todas las elecciones legislativas que disputó salvo las de 2005.
Varios de los presentes no siempre tienen un pensamiento tan cristinista como el que terminaron adoptando durante la tarde del viernes en Merlo. Hasta la homenajeada pareció incómoda por la exagerada adulación que le brindaran Roberto Gallo, el rector de la Universidad Nacional del Oeste (UNO) y Gustavo Menéndez, el intendente local. Esas actuaciones son las que más molestan a los más cercanos a Máximo Kirchner, quien no estuvo en el acto que le dieron un Honoris Causa a su madre.
Por fidelidad, conveniencias o, directamente, no aparecer como un anti K dentro del peronismo, Cristina Fernández de Kirchner deja en claro no solo que conduce, sino que provoca reverencias inmediatas, como ella siempre lo supo, cuando avisaba que le tenían que tener algo de miedo.
Hubo mensajes para todos los gustos. A la CGT le reclamó que tomaran en cuenta a las personas que quedaron sin trabajo formal y los acompañaran en el proceso de inclusión. Como si ella no hubiera formado parte del gobierno que la tuvo como vice, recriminó que Sergio Massa y Alberto Fernández - aunque no los nombró - no hubieran podido sacar de la negociación con el FMI a Rodrigo Valdés como lo consiguió, esta semana, Javier Milei.
“No sé qué está pasando entre Sergio y Cristina, pero algo hay. Las declaraciones de Wado De Pedro contra los funcionarios del actual Gobierno que mantuvo el massismo nos sorprendieron, pero ahora veo que hay algo que no está bien entre los dos”, le dijo un encumbrado dirigente que tiene una excelente relación con los dos. Cerca del exministro sonreían cuando se los consultó por la extraña referencia.
Otro episodio que llamó la atención fue la manera en que Wado desplazó a Axel Kicillof cuando subieron al escenario. Se notaba que el gobernador no quería acercarse demasiado a Cristina y el exministro del Interior lo empujó para que estuviera más cerca. “Fue con buena onda”, dijeron quienes querían verlo de manera positiva. Otros, directamente, se sorprendieron al igual que este periodista. https://www.mdzol.com/politica/2024/9/10/cristina-kirchner-vuelve-al-conurbano-para-ordenar-la-feroz-pelea-entre-sus-herederos-axel-kicillof-maximo-1150920.html
La gente, que sobrepasó las expectativas de los organizadores, terminó coreando por "una más, y no jodemos más" para la disertante principal. Ella, esta vez, no pidió que no se hagan los rulos ni paró el cántico en su apoyo. La mayoría de los presentes la quiere al tope de la futura lista de diputados nacionales, aunque dudan cuánto podrán tener del reparto donde La Cámpora tendrá la mayor parte de la tinta de la lapicera que se utilizará para completar la nómina.
La idea de que la expresidenta y vice conduzca nuevamente todo el proceso es lo que más incomoda a los kicillofistas. Es que el jefe provincial observa la experiencia de Alberto Fernández y no quiere pasar por esa situación. Tampoco es lo que pretenden varios de sus ministros. A los pocos presentes en la tarde merlense se los vio algo incómodos, como Gabriel Katopodis. Los amigos de Máximo le recriminan al actual ministro de Infraestructura que “no se alínea”.
Mañana, Kicillof tendrá su propio plenario, en Mar Chiquita, y el próximo 20 de septiembre, en el club Atenas, Máximo Kirchner se presentará luego de mucho tiempo como protagonista principal de una actividad.
Mientras tanto, Julio Zamora, quien viene dialogando con radicales, ex PRO y otros, ayer se juntó con Juan Schiaretti y Florencio Randazzo. La tercera vía volvió a tomar forma y “si nos animamos a perder, podemos tener futuro”, dicen en las cercanías del peronismo no kirchnerista.


