Las tres diputadas jóvenes que son amigas pese a no compartir partidos políticos
Ellas son tres mujeres jóvenes y además, son diputadas provinciales. Pero tienen diferencias: pertenecen a partidos políticos distintos y por lo tanto, eso se traduce en muchos debates donde las distancias se notan. Sin embargo, esas desavencias ideológicas no son obstáculos para tender puentes entre ellas. Una charla, un café, una mirada cómplice. Valentina- Tina- Morán(PJ), Sol Salinas (PRO) y Giuliana Díaz (UCR) demuestran en el día a día que pueden tener un buen vínculo y unirse por ideales comunes: para que la juventud y las mujeres que las precedan no tengan que remarla como ellas.
En esta Entrevista con MDZ, las tres legisladoras cuentan cómo es el desafío de apostar a los temas comunes y a los vínculos sobre otros asuntos, en medio del mundo complejo de la política.
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-¿Cómo empezó la sintonía entre las tres?
V.M:Las conocí en la Cámara, pero antes de asumir sabía quiénes eran ellas, por las redes sociales. Me parece que eso también es característico de este vínculo. Encontré cierta coincidencia en algunas discusiones y posicionamientos que tienen que ver con lo generacional.Y también porque cuando estábamos en elecciones, ver los candidatas y los candidatos jóvenes era algo que me llamaba la atención, me interesaba saber quiénes eran. De alguna manera eso nos generaba cierta alegría. tener gente que coincide en lo generacional y saber que no vine a encontrarme en un recinto con gente mucho más mayor que yo.
S.S: Entré después, así que las venía siguiendo a ellas de su tarea legislativa hace dos años.Convivimos y compartimos mucho tiempo, el trabajo de comisiones, el trabajo de temas en particular, como decía Tina, y las coincidencias generacionales hacen que la convivencia sea habitual. Por lo tanto, somos compañeras de trabajo y como cualquier compañero de trabajo, tenés obviamente semanas y días donde compartís muchas cosas, otras semanas quizás no tanto, pero la habitualidad hace que el cariño, la confianza y ni hablar, las causas generacionales hace que hayan preguntas. Nos decimos, ¿Cómo andás? ¿Cómo estás? ¿Qué onda? O si alguna está pasando algún proceso político, el mensajito habitual de :¿Cómo vas? ¿Cómo venís con esto? ¿Qué pasó? La confianza, la charlita, el abrazo, el beso en las comisiones, la verdad que hace que sea una convivencia desde la confianza y sobre todo desde el cariño, que eso es lo que más a mí me conmueve de las chicas en la habitualidad.
G. D: En medio de la vorágine de ver las listas y los nombres y todo ese ruido político que hay previo a saber quiénes van a ser los candidatos, estaba atenta a quiénes serían mis pares. Obviamente apenas vi, me encantó porque somos más de una o dos personas jóvenes dentro de la Cámara y realmente cuando obviamente asumimos, pegamos re buena onda, no solamente dentro de la Cámara sino fuera también, nos seguimos en redes, nos linkeamos fotos, nos comentamos, eso es también muy generacional. O sea, realmente las tres nos llevamos muy poca diferencia de edad, entonces compartimos no solamente el amor a la política sino también muchas otras cosas, ¿no? Desde gustos quizás musicales hasta la comida.Creo que sabemos respetarnos en lugar de cada una ocupa y los pensamientos que tiene cada una. Nos respetarnos tal como somos y obviamente tomar un café, una charla o compartir cuestiones justamente fuera del trabajo. Así que la verdad que muy contenta y más aún contenta de que seamos mujeres. O sea, eso me puso el triple de feliz porque realmente en estos espacios es difícil y ver que quizás ahora actualmente en la Cámara somos más mujeres también me parece sumamente feliz y me enorgullece un montón.
-¿Se juntan fuera de la Cámara?
S.S: Soy de compartir mucho con otros partidos políticos. Me gusta invitar a mi casa, hacer comiditas, la charla distendida y recibir gente en mi casa. Agasajarlo con un vinito, por más que estemos quizás en las antípodas de las ideas, me parece que es una construcción de confianza que nosotros nos vamos a vincular de acá a 20, 30 años más en la política mendocina. Entonces creo que eso da una confianza, un diálogo y una pertenencia en la construcción que hacen que ciertos acuerdos que tienen que ver con la gente, con la demanda de la gente, se den en un entorno de respeto, se den en un entorno de diálogo y sobre todo de confianza en el sentido de conocerse. De conocerse desde la vida, o sea, desde el momento en que vos abrís la puerta de tu casa, estás abriendo tu vida.
Y tienen que ver con establecer ciertas pautas y ciertos códigos de convivencia de la política que a mi parecer se han roto y se han perdido, o que quizás muchos muestran que se han roto y se han perdido y en realidad los terminan guardando abajo de la mesa. Esto de las peleas en público, sobre todo de varones, las peleas en público que vemos y en realidad son amigos de toda la vida porque obviamente hace 20, 30 años que hacen política. Establecer estos nuevos códigos de convivencia me parece esencial, así que yo trato de construir mucho esto con otros partidos políticos y además de tener amistades, que quizás ideológicamente, estás en las antípodas y no te vas a poner de acuerdo ni, como hablaba con un amigo de la Cámpora el domingo, como no nos vamos a poner de acuerdo respecto a qué pensamos sobre Venezuela, por supuesto que no, ahora los dos nos aferramos generacionalmente al valor de la democracia, al valor de la soberanía, o sea, del voto de la gente y podemos discutir que el sistema electoral es arcaico, que el sistema electoral es corrompible y podemos discutir un montón de otras cosas y que hoy tenemos otras herramientas, la inteligencia artificial, la tecnología de internet, que van a hacer que esas discusiones que nosotros estamos en las antípodas quizás empiecen a juntarse un poquito y no terminen siendo tan diferentes. Entonces creo que hoy poder dejar atrás viejas prejuicios de la política de otras generaciones y poder charlarlas en una mesa con compañeros que hacen lo mismo que yo, que militan sus ideas, que militan en sus partidos políticos, que tratan de que las causas generacionales, sobre todo de que no hagan la orden del día en la opinión pública, respetarlas y poder dialogar. Así que yo trato de construir al menos mucho eso y además me gusta recibirlos en mi casa con las comiditas.
¿Discuten las diferencias que tienen entre ustedes?
V. M: No, no hemos tenido instancia de discusión de temas concretos pero creo que es algo sano. Me parece que son las instancias que generacionalmente también nos tenemos que dar. Probablemente si nosotras tres elegimos seguir en política o seguir desde la participación partidaria, va a ser por muchos años, o sea, 20, 30 años seguro.Eso es mucho tiempo y me parece que generacionalmente es importante que podamos construir algunos consensos que tengan que ver con los problemas estructurales que tenemos en el país y que eso nos permita, poder defenderlo independientemente de donde se posicione cada una. Me parece que hay discusiones vinculadas, por ejemplo, lo vimos acá cuando fue la marcha por la educación pública. Lo vemos acá cuando marchamos también en las marchas por el 8 de marzo o el Ni Una Menos.
Que trascienda el partido y que, en tanto, nosotras no podamos construir líneas de acuerdo, los problemas de desigualdad, los problemas de violencia, van a seguir existiendo en el país. Nosotros tenemos una democracia de 40 años que tampoco es tanto tiempo en términos históricos y que me parece que hay un desafío a construir hacia adelante que es importante que nosotros nos tengamos en cuenta y que podamos construir consenso .Hay dos o tres temas, me parece, relevantes. que tienen que ver con la economía.En nuestro espacio, o sea La Cámpora, planteamos el tema del endeudamiento. Me parece que el tema del endeudamiento externo que tiene el país está condicionando muchas situaciones de la economía argentina, que se repercute en la economía de las familias, que repercute en el trabajo. Ahí hay cuestiones a discutir, hay cuestiones a ponerse de acuerdo, a entender cuál es el mejor camino. Hay cuestiones vinculadas al cambio climático, eso me parece que es un tema que cada vez me preocupa más.
La provincia de Mendoza es una provincia muy importante para el país que tiene muchísimo potencial, que en términos culturales, en términos económicos, en términos, no sé, geográficos, tiene muchísima riqueza y me parece que hay cuestiones estructurales que tienen que ver con nuestra diversificación de la matriz productiva, con el empleo joven, que es también una problemática que está atravesando la juventud. También el tema de la juventud lo trabajamos mucho nosotras.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
Hay cuestiones vinculadas que tienen que ver con la perspectiva futura de los jóvenes y que hoy en día la juventud argentina se tiene que conformar con poco y nada,con lo más, tal vez, marginal que ofrece un sistema, que son los trabajos precarizados, porque no tenés experiencia, si no tenés experiencia es porque no tenés formación y así un montón de cosas que, me parece que son las discusiones que generacionalmente tenemos que discutir y ponernos una forma de manejar el futuro.
G.D:Coincido totalmente. Escuchaba al principio cuando vos hablabas de los diferentes partidos políticos y creo que justamente eso es lo rico de estar acá, de que las tres sobre un tema tengamos diferentes aristas, si no sería totalmente aburrido que las tres pensáramos quizás sobre una situación lo mismo, porque justamente eso al proyecto o a la idea o al objetivo le da una perfección mucho más puntual.El último que se aprobó en la Legislatura que tenía que ver con salud mental, Tina después obviamente lo refutó y era el proyecto de Poder Ejecutivo Entonces las problemáticas que vamos viviendo ahora son las que más sentimos y más nos involucramos, porque somos funcionarias públicas y la temática que vamos viviendo son las que nosotras justamente nos vamos haciendo partícipe y las sentimos también de otra manera porque justamente vivimos en otra actualidad muy distinta a la de mis papás, muy distinta a la de mis tíos y hasta te digo que muy distinta a la de mis primos, o sea, realmente, en tan poco tiempo, tengo 30 años y me siento con una brecha muy grande a mi prima que tiene 13, 15. Creo que el mundo justamente es esto, nos vamos actualizando tanto con un montón de cuestiones como la tecnología, la inteligencia artificial o justamente sentirnos seres mucho más, sensibles a la hora de que está perfecto tomarnos el tiempo de debatir sobre salud mental, sobre la importancia de estar bien mentalmente a la hora de afrontar cualquier cosa.
Un proyecto de ley cambia la vida de los mendocinos y las mendocinas. Entonces realmente pasar quizás de estar en el colegio hace muy poco, de estar en la universidad a crear proyectos de ley con temáticas que realmente nos interesan a nosotros y estoy segura que las chicas, también hacen proyectos para los jóvenes.Estoy segura que las tres vamos a terapia y es una cuestión que justamente nos ayuda muchísimo a quizás entender el trabajo que vamos asumiendo también porque es una responsabilidad muy grande asumir con 25, 26, 27 años en una Cámara donde se tratan las leyes más importantes de una provincia. Entonces creo que también hay que estar a la altura de la circunstancia y crear lazos entre otros partidos para poder darnos beneficio a la comunidad porque acá nosotros estamos sentadas porque nos votó el pueblo mendocino. Nuestros nombres fueron una boleta y los mendocinos nos votaron para que nosotras pudiésemos representarnos. Así que creo que ese es el objetivo fundamental que tenemos.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
-Y ustedes son de la era de la paridad de género, ¿esto se los hacen sentir sus pares varones? ¿Cómo lo viven? ¿O está ya más naturalizado que haya por ley mitad, mitad, que nunca llega a ser mitad, pero de mujeres y de varones las Cámaras?
S.S Fui parte justo de la transición. Yo empecé en política en el 2011, 2012. Entonces como que viví lo del 30%, el cupo del 30% y viví la transición de muchas organizaciones de mujeres, inclusive de mujeres de mi espacio político, luchar, legisladoras en ese momento, en todo el estamento provincial y nacional, luchar por la paridad. Y obviamente milité muchísimo en 2017, la reforma electoral de Mendoza, con la paridad. Fuimos unas de las primeras provincias en legalizar, en reglamentar la paridad de género.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
Pero eso creo que siempre va por un andanivel, y en realidad la realidad política va por otro andanivel. El desafío de las mujeres siempre es que esos dos andaniveles vayan en equidad, en hacerles entender, porque encima de eso tenemos que todo el tiempo hacerles entender a la sociedad y sobre todo a los varones que nosotras también nos gustaría no tener una paridad de género y no tener que tener leyes que nos avalen y nos respalden.
Porque creo que la historia está para recordarse, para discutirla. Y las mujeres, históricamente, en toda la civilización mundial hemos necesitado leyes para poder votar, para poder divorciarnos, para poder tener hijos, para poder elegir cómo tener hijos, de qué manera tener hijos, de qué resto de vida, para poder decidir. Y lamentablemente eso es así.Entonces nosotras, al menos las que ya llegamos a ciertos lugares de decisión, nos gustaría que la realidad sea otra. Bueno, no lo es. Y la historia nos ha marcado así.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ
Entonces entender que necesitamos ciertas leyes que nos respalden para ocupar ciertos lugares de decisión es la realidad que nos toca. Y por lo tanto nuestra obligación, y así lo siento yo, es preservar esas leyes, es hacerlas mejor inclusive, y no poner quizás la ley adelante de la realidad, sino la realidad adelante de la ley. Porque creo que todas las leyes salen de una realidad o una demanda política y social.
Hoy creo que la paridad de género dejó, en muchos ámbitos por suerte, de ser una discusión permanente. Ahora sí, nos cuesta, y creo que hemos subido de escalón, y eso a mí me enorgullece mucho, ahora se vienen los lugares de liderazgo. Y creo que ahí está por ahí quizás la duda de las mujeres liderando. Se piensa muchas veces que las mujeres están para acompañar, las mujeres están para sentarse en la banca, presentar ciertos proyectos que tengan que ver con lo social, no hablen de economía, no hablen de seguridad.
-Valentina, ¿cómo te sentís dentro del partido justicialista como joven y como mujer? .
-VM :Soy de una generación que no comenzó a militar dentro del PJ, o sea, dentro del partido, sino que vengo de una organización, de una agrupación política donde, el liderazgo que me interpeló fue una mujer, que fue Cristina. Después mi participación dentro del PJ también me tocó, cuando fui secretaria general de la JP con la primera presidenta mujer del partido que es Anabel Fernández Sagasti. Ahora también tenemos una presidenta dentro del PJ local, entonces, siento que me ha tocado vivir en otro momento del partido.Anabel fue para mi una punta de lanza.
Siempre, cuando yo era más chica, recuerdo conversaciones en donde ella me decía: me tengo que presentar con todos estos tipos a discutir un montón de cosas y bancarme sus formas y lo hago solamente para que la generación de ustedes ojalá no lo tenga que hacer. Y creo que un poco ha pasado eso. igualmente todos los compañeros del peronismo me parece que son sumamente valiosos, hay un montón de compañeros con experiencia, también hay construcciones dentro de los departamentos y en la Legislatura que son muy buenas.


