Boleta Única de Papel: el oficialismo apura al Senado y busca la forma de implementar su iniciativa
El oficialismo en el Senado retomó este martes el debate sobre el proyecto de boleta única de papel para las elecciones nacionales, una iniciativa que quedó estancada durante las sesiones extraordinarias del verano. La propuesta, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados en mayo de 2022, enfrenta un escenario de virtual empate en la Cámara Alta, lo que obliga a La Libertad Avanza a buscar un acuerdo clave con la rionegrina Mónica Silva, quien impulsó un dictamen alternativo que también cuenta con el respaldo de Unión por la Patria.
Desde las 11.00 hasta pasadas las 14.00 estuvieron debatiendo en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales. Ya la semana pasada, representantes del Gobierno nacional se habían reunido en el Congreso con senadores de bloques dialoguistas para exponer la reforma política propuesta por Guillermo Francos, cuyo eje principal es la eliminación de las PASO, aunque se encontraron con la falta de consenso necesario para avanzar en ese aspecto.
El oficialismo lo que busca es que la agenda electoral en el Senado continúe con el debate sobre la boleta única de papel; sin embargo, para lograr avances sería necesario habilitar modificaciones al texto y, por ende, regresar a Diputados. Lo que respalda es el proyecto de mayoría, que tiene la media sanción; el otro corresponde a la rionegrina y cuenta con el aval de Unión por la Patria.
Entre las posibles modificaciones, se contempla la eliminación del casillero en blanco con la opción de votar lista completa. El debate se vio trabado en parte por la postura de la senadora Silva, quien insiste en implementar la boleta única por categoría, como se aplica en Santa Fe, en lugar de una boleta única que incluya todas las categorías, al estilo cordobés.
El voto que le falta al oficialismo
Este dictamen de mayoría, que apoya la gestión libertaria y los dialoguistas, reemplaza la actual papeleta partidaria por una única boleta de papel. La misma está diseñada y distribuida en cada punto de votación, por las autoridades electorales federales.
Junto con los bloques dialoguistas, el libertarismo se encuentra estancado en 36 votos cuando, en rigor, necesita una mayoría absoluta de 37 para avanzar. Al tratarse de una cuestión electoral, la vicepresidenta Victoria Villarruel no puede desempatar la votación, como lo hizo en ocasiones anteriores con otras leyes. Por lo tanto, lo que necesitan es tan sólo un voto más.
De la reunión participaron funcionarios del Poder Ejecutivo como Lisandro Catalán, vicejefe de Gabinete de Interior; José Rolandi, vicejefe de Gabinete de Ministros; Giselle Castelnuovo, subsecretaria de Asuntos Políticos de la Secretaría de Interior; y la directora Nacional Electoral, Luz Landívar. Estos invitados respaldaron el proyecto que "mejora la oferta electoral", insistiendo en que resuelve ciertas problemáticas como robo o rotura de boletas. No obstante, el bloque kirchnerista criticó la reunión y reiteró en su respaldo al sistema electoral vigente.
Los tiempos motorizados que maneja el oficialismo se deben a que, por un lado, la oposición en Diputados le exige que para discutir la eliminación de las PASO, primero avance con la implementación de la Boleta Única. Por el otro, se entiende que el Congreso no discute cambios electorales en los años donde justamente hay elecciones (como sucederá en 2025), por lo que quedan apenas cinco meses para promover dichos cambios.
El objetivo acá es convencer a los disidentes. Los tres legisladores que no acuerdan con el proyecto cuestionan el hecho de que se permite votar la lista partidaria completa. Fue Silva quien dijo durante la discusión en comisión que esta opción puede generar confusión y anular del voto.

