Una senadora votó a favor de la Ley Bases para llegar a la Unesco, pero su asunción no se concretó
Dos meses atrás, en la antesala de la aprobación de la Ley Bases, se conoció la noticia de que el Gobierno nacional había presentado la candidatura de la senadora por Neuquén, Lucila Crexell, para ocupar el cargo de embajadora de Argentina ante la Unesco en París.
La propuesta, que llegó un día antes de la votación crucial en la Cámara Alta, estuvo rodeada de controversia y varios la vincularon a negociaciones previas que asegurarían el apoyo de le legisladora a la iniciativa. Sin embargo, el ofrecimiento al que aspiraba Crexell hasta ahora no se llegó a concretar.
En ese momento, tuvo que salir a negar que la propuesta del Gobierno había sido a cambio de su apoyo a la Ley Bases y que el motivo de su voto a favor era por un acuerdo previo con el gobernador Rolando Figueroa. La polémica pasaba por el hecho de haber cambiado su postura inicial ante la normativa.
Sin embargo, había sido apuntado por dirigentes del oficialismo como Oscar Zago, quien reconoció que el traspaso de Crexell a la Unesco fue por su respaldo en la Ley Bases.
"No llegó nada, y todo indica que tampoco va a llegar", señalaron a La Nación fuentes de la comisión de Acuerdos del Senado, lugar donde debía arribar el pliego de Crexell.
Según indicaron en ese medio, desde Casa Rosada evalúan la inconveniencia de que Crexell deje esa banca para que la asuma su suplente, el radical Pablo Cervi, hombre cercano a Martín Lousteau, acérrimo opositor a Javier Milei.
"No nos sobran votos en el Senado", confirmó a La Nación un alto funcionario del oficialismo ante el episodio que todavía promete dar varios capítulos por delante.