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Fernando Gray empuja su propio RIGI y le elimina las tasas por 10 años a las nuevas empresas

Desde hace una década, en Esteban Echeverría, las nuevas inversiones tienen su propio RIGI impulsado por Fernando Gray. Quienes "entierren" plata ahí por primera vez no pagarán tasas municipales
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Cuando lo hizo, la noticia pasó por debajo del radar. Pero desde hace más de una década el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, impulsó una promoción directa para nuevas inversiones, algo muy similar al RIGI que ahora se discute en todo el país, al proponer una eliminación total para las tasas que deben pagar las empresas que se quieren instalar en el municipio. 

En principio eran dos años, luego se ampliaron a cinco y desde el año pasado las firmas que se radican en Esteban Echeverría no pagan tasas de habilitación y seguridad higiene, entre otras que habitualmente deben rendir, por diez años. "Esto nos convirtió en el distrito que más empresas radicó en la región y que distribuye el 50% de los alimentos del país" dice, orgulloso, Fernando Gray.

Gray no es un típico intendente del conurbano bonaerense. Es uno de los pocos de su generación que no solo fue disruptivo, sino transformador. En las formas y en el fondo. Desde lo político, no dudó en ser uno de los que primero vio que Néstor Kirchner iba a ser el nuevo líder del peronismo y por eso aceptó el ofrecimiento que le hizo la hermana Alicia para que se quedase en el Ministerio de Desarrollo Social, en el que venía trabajando junto con Hilda Chiche Duhalde.

Tiempo después, ya como intendente de Esteban Echeverría, localidad del sur del conurbano bonaerense que conduce desde hace más de una década, se le plantó al todopoderoso Hugo Moyano y le quitó la concesión del servicio de recolección de residuos para transformarlo en un sistema municipal. Aquel episodio trascendió todo el país porque Moyano se sentó en su sillón de intendente casi como un capo al cual Gray debía obedecer. No lo hizo y hoy la municipalidad administra la recolección domiciliaria de residuos.

Más acá en el tiempo, Gray, junto con Gustavo Menéndez, su par de Merlo, municipio del Oeste del Gran Buenos Aires, asumieron la Presidencia del Partido Justicialista bonaerense y decidieron turnarse en su conducción. Sin embargo, cuando faltaban casi dos años para culminar ese mandato, Máximo Kirchner los desplazó a través de un extraño mecanismo interno que aún está bajo la revisión de la Corte Suprema de Justicia. En esa instancia, el hijo de los dos presidentes está siendo demandado por Gray. Ni su compañero desplazado ni ningún miembro más del Consejo de Partido lo acompañaron.

El último hito público lo realizó en 2021, cuando inesperadamente consiguió subir hasta lo más alto del más emblemático edificio público peronista, el Ministerio de Desarrollo Social, ubicado en medio de la 9 de Julio y Moreno, para flamear la bandera Argentina y grabar un spot “Yo me planto”, en medio de esa discusión con Máximo Kirchner. Todos lo felicitaron, en secreto, pero nadie lo siguió. Tres años después, ahora son muchos los que dicen que el jefe de La Cámpora es el mayor problema que tiene el peronismo en su futuro inmediato, inclusive algunos de los propios, como Andrés “El Cuervo” Larroque o el gobernador Axel Kicillof.

“Claro que me dejaron solo… Pero no me quejo. Me sirvió porque hoy todos tienen en claro quién se plantó y quién no ante el avasallamiento de Máximo Kirchner y un sistema que todo lo pretende arreglar a patadas en el cul…”, indicó Gray en una larga charla con MDZ.

“Los chicos de La Cámpora agarraron el partido diciendo lo quiero, lo quiero, lo quiero. Varios de mis compañeros los apoyaron y se callaron la boca. Yo dije que no, me planté, explicité que había una Carta Orgánica que respetar, que había plazos, mandatos… Pero todos, Cristina, Alberto Fernández, con su 70% de imagen positiva, Axel, me pedían que no jodiera, que guardara los reclamos. Yo los enfrenté y les advertí que si esa iba a ser la norma, eso no iba a terminar bien. Bueno, tuve razón. Todos vimos que terminó muy mal”, recordó.

Con el diario del lunes, y ante la notoria merma del poder kirchnerista y camporista, “ahora muchos intendentes, gobernadores e inclusive miembros del partido que conduce Máximo me dicen que tengo razón. Ahora el peronismo se tiene que poner los pantalones largos y construir una oposición seria, responsable y no tirar piedras simplemente”.

“Ahora estamos en el medio de una nueva discusión porque entre nosotros subsiste un grupo de gente que está a cargo del partido, que no representa al conjunto. Particularmente me cuesta respetar a la gente que no trabaja, que no se forma, que no se esmera ni tiene alguna de estas cualidades”, agregó.

Esa misma audacia política la implementó como jefe comunal, siendo el primer intendente que dispuso, con la aprobación de la totalidad del concejo deliberante local, la eximición de tasas municipales para las nuevas inversiones. “Ese consenso político general permite dar previsibilidad, porque si están todos de acuerdo, es muy difícil revertir esos progresos. Iniciamos progresivamente con dos años primero, luego cinco, y ahora impulsamos los diez primeros años sin el cobro de ninguna tasa para las nuevas inversiones o ampliaciones de esas mismas plantas industriales o productivas”.

La importancia de estas promociones “hace que al cabo de los diez años quien invierte en Esteban Echeverría, con lo que se ahorra en tasas, puede construir un predio similar cuando termina la promoción” y ese nuevo emprendimiento no paga la tasa de la misma manera que no lo había hecho la inversión original.

En MDZ, Gray habló de su nuevo rol provincial

 

“Por eso nuestro municipio se transformó en un lugar elegido por las logísticas más importantes del país y las empresas tecnológicas y productivas”, dice orgulloso el propio Gray. El intendente también destacó que “no cobramos la tasa vial porque nos parece insólito querer promocionar por un lado a las inversiones y después perjudicar al mismo emprendedor o trabajador por el otro lado. Es una locura, pero un transportista o profesional que circula por la Ruta 4, de un lado paga la tasa y de la otra no. ¿Adónde crees que cargará combustible, generará un mayor consumo y provocará que no se pierdan puestos de trabajo?”, se preguntó a manera de justificación política.

-Todos los intendentes vecinos son igual que vos de origen peronista. ¿No te llaman para decirte que aflojes, que no los quemés, como dice la publicidad? Porque ellos cobran tasas viales y no realizan ninguna promoción para las nuevas instalaciones…

-Sí, me llamaron, y les respondí que cada uno maneja sus números como quiere. Tenemos muy bajo porcentaje de empleo público, somos los que menos tenemos en relación a la población de Esteban Echeverría. No nos sobra nada, pero apostamos al futuro.

-Te peleaste con Hugo Moyano por el tema de la recolección de residuos. Con Máximo Kirchner por la conducción del PJ. ¿Sos tan jodido?

-Hay que instalar determinadas políticas concretas en nuestro país, en las provincias y en los municipios. Y yo soy de defender mis convicciones. Nuestro país debe ir por la senda del trabajo y la producción. Nuestros políticos van de un extremo al otro, y nosotros trabajamos para consolidar un punto medio. Hay sectores gremiales, empresariales y políticos que están acostumbrados a atropellar. Y a mí no me gustan que me atropellen y defiendo a la gente que me respalda. Quiero un país con educación, respeto, diálogo.

-¿Qué opinás de las iniciativas que tiene el presidente Javier Milei?

-En este momento se está discutiendo quién tiene que velar los bienes y brindar los servicios en nuestro país. En los ’80 todas las empresas eran del Estado. En los ’90 pasaron a ser privadas. Volvimos nosotros y fueron del Estado y ahora se quiere todo en manos privadas. No me extrañaría que, luego de algunos años, vuelvan al Estado y así sucesivamente.

Pero todo esto tiene un costo económico tremendo, con pérdidas multimillonarias en juicios y una posterior desocupación cuyos puestos de trabajo después no se recuperan. Todos esos saltos son insostenibles. Hay que ir a un sistema de equilibrio, donde hay muchas cosas que deben garantizarlas desde el Estado y otras otorgarlas para la promoción y la inversión privada. Nosotros tenemos ejemplos de todo tipo, pero lo que más sufrimos fue la procesión de Edesur, que fue por 99 años, y en los que los inversores privados no hacen demasiado ante la tranquilidad de tener muchísimos años por delante y con un contrato tan conveniente en la que nadie puede poner un límite o solicitarle mejores servicios. Entonces, no tenemos energía en el verano ni en invierno.

-¿Por qué crees que ganó Milei?

-Por el hartazgo a modos y faltas de soluciones, por cansancio... Hubo gente que lo votó con convicción, en primera vuelta, pero luego terminó ganando en el ballotage simplemente por descarte por el enojo que tenían con el gobierno anterior que no cumplió con las expectativas. 

Nosotros tenemos que reconfigurarnos, reconstruirnos. Yo estoy proponiendo y reclamando una profunda renovación,  porque no podemos estar representados por las mismas personas que siempre están en los mismos lugares. Tenemos que conformar un colectivo político potente, seria y con perspectiva de futuro. 

-¿Con quién? Porque vos, como contaste, en la mayoría de las veces te quedaste más sólo que Pinochet en Cuba...

-Siempre con la gente. En todas esas peleas la dirigencia me dio la espalda pero la gente, mis vecinos, me revalidó la confianza con los votos. Hemos logrado transformar nuestro distrito y ahora proponemos llevar ese modelo a la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires, donde debemos dar nuevas y mejores respuestas en materia de seguridad, generación de empleo y promocionando políticas públicas serias, entendibles, que le sirva a todo el mundo. Y, también dar vuelta el sistema educativo de tal manera que los chicos estén preparados para los nuevos desafíos del mundo laboral, tecnológico y productivo.