Tucumán: el Gobierno preparó un mensaje fuerte y esperan un "segundo semestre"
Javier Milei practicó el discurso en Casa Rosada, tuvo el visto bueno de los especialistas, de Santiago Caputo y no tienen dudas: palabras fuertes para tiempos complicados. Buscarán entonces a partir de las 23.50 dar por terminado el primer semestre en términos políticos, detallar el desastre heredado, explicar el principio del final del "ajuste más grande de la historia de la humanidad" y empezar a despejar dudas del rumbo del plan de Gobierno y sus consecuencias en el corto, mediano y largo plazo. La aclaración y exposición de los que no acudieron, los motivos y quienes hacen el "mantenimiento del helicóptero" en alusión a los opositores estarán en los párrafos del medio.
La decisión de darle tinte histórico desde la tipografía hasta el discurso fue tomada en conjunto por los mentores de la comunicación oficial. La constitución original de 1853 viajó este lunes a la tarde a Tucumán, donde Javier Milei rondará entorno a quienes colaboraron con la fundición de Argentina y quienes sumaron para el desarrollo del país. Serán palabras fuertes para empezar lentamente a plantear el fin del ajuste y prometer la llegada de la prosperidad, que será palpable en 2025, no antes. El tema que sostiene el Gobierno en su discurso será el concepto de casta, donde habrá críticas para una forma de hacer política, más allá de los nombres.
Creen en Casa Rosada que lo peor ya pasó, que el desembarco de Federico Sturzzeneger es oportuno y que el equipo está cohesionado para la siguiente etapa tras la salida de Nicolás Posse y el empoderamiento de Guillermo Francos, hoy devenido casi en un primer ministro. El repaso de la decadencia de la economía argentina con el pasar de las décadas y la falta de un plan económico con 113 años de déficit en crisis serán protagonistas, una vez más.
Hay una certidumbre en los despachos de la casa de Gobierno: el enemigo se despertó y busca la caída de Javier Milei. Lo tienen comprobado, por eso el concepto de "helicóptero" volvió a estar en boca de Guillermo Francos, rápido de reflejos a la hora de avivar y alertar. Las maniobras financieras que generaron movimientos cambiaros que estiraron la brecha de los dólares libres con el oficial están estudiadas: desembocan en Sergio Massa y el Gobierno lo tiene claro. Creen que el kirchnerismo empezó lentamente a desempolvar la interna que los llevó a la derrota de noviembre pasado y hay un intento de desestabilizar al Gobierno. Es lo que creen en Casa Rosada.
El combustible espiritual del Gobierno sigue siendo la intentona frustrada de la semana pasada, que volverá con fuerzas en las vacaciones de invierno y se preparan para un verano más caliente que el pasado, cuando los candidatos derrotados del kirchnerismo no tenían contacto ni por whatsapp.
La interna recrudeció, pero Sergio Massa trabaja para cuajar en un proyecto que incluya la jubilación de Cristina Kirchner, pero no de su aparato ni sus vastos recursos. Cristina Kirchner intenta emular Puerta de Hierro, el mítico lugar donde Juan Perón pasó sus días de exiliado, recibiendo dirigentes para ordenar su partido, lo que terminó con su vuelta al poder y su muerte catorce meses después.
Creen en Casa Rosada que el kirchnerismo empezó el proceso de seducción con los perdedores de noviembre. Horacio Rodríguez Larreta, Facundo Manes, Gerardo Morales, Martín Lousteau, algunos de los que sospechan, podrán confluir en una lista el año que viene imitando la maniobra francesa que permitió dar vuelta la elección generando un amor borgeano de Emmanuel Macron con la Francia Insumisa para posicionarse. Sería difícil de explicar, pero tal vez Cristina Kirchner, Martín Lousteau, Sergio Massa y Gerardo Morales vuelvan a compartir un espacio político, más allá de la boleta electoral.
Javier Milei no prevé más cambios en el Gobierno. Cree que la llegada de Guillermo Francos a la jefatura de gabinete ordena la política, dinamiza y logra tender puentes que no eran factibles con Nicolás Posse, donde el pragmatismo era absoluto. Capital Humano sigue siendo un hervidero, donde Sandra Pettovello no salió fortalecida después del escándalo de la salida de Pablo De la Torre. Las denuncias por supuesta corrupción están siendo investigadas internamente. Hay quienes piensan, incluso, que Santiago Caputo diseña el regreso del pediatra que prefirió el silencio para evitar dañar al Gobierno pero guarda en su intimidad la total certidumbre de su inocencia y las consecuencias de haber combatido la agenda 2030 en un acto de Cancillería una semana antes de su salida.