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El hecho fuera de lo común que generó Javier Milei en San Juan y una omisión importante

El presidente Javier Milei anunció un hecho de gestión y hasta prometió inversión. Los matices y las omisiones en su mención a la Educación.
Javier Milei anunció un programa de alfabetización en San Juan. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Javier Milei anunció un programa de alfabetización en San Juan. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

La visita de Javier Milei a San Juan se transformó en un hecho extraordinario, porque Milei es un presidente fuera de lo convencional: es la primera vez que anuncia un hecho de gestión fuera de lo netamente económico y, para más, lo hace con un tema al que al principio le incomodaba. El presidente suele celebrar los recortes y la desvinculación del Estado de las responsabilidades de gestión; por lo que el compromiso adquirido para ejecutar un plan de alfabetización parece casi épico. “Hoy es el turno de aunar esfuerzos entre el Gobierno nacional, los gobiernos provinciales y la sociedad, y volver a elegir este pilar que es el punto de apoyo de todo el sistema educativo: que los niños argentinos puedan aprender a leer y escribir a lo largo y ancho de nuestro país”, dijo Milei en la casa de Sarmiento, en pleno centro de San Juan.

Más raro parece que el presidente se comprometa a financiar ese plan. “Vamos a darles recursos a las provincias para que lo formen; vamos a evaluar a los docentes de todo el país desde el Gobierno nacional, vamos a plantear incentivos para que los mejores docentes vayan a enseñar en las escuelas con peores indicadores de alfabetización”, prometió el presidente, en un acto revelador: es la primera vez que propone algo para “agregar” y no para “recortar”.

Milei, firmando el compromiso por la alfabetización cuando era candidato a presidente. 

La promoción de una política de alfabetización fue parte de la campaña, pero de manera lateral a la pelea política. La organización Argentinos por la Educación había comprometido a todos los candidatos a presidente con el tema. Javier Milei fue el último en firmar y quien finalmente fue electo mandatario. Las primeras señales que había dado no eran positivas: recorte en la inversión nacional en educación, cierre de programas y demoras en las transferencias a las provincias. Antes, había subordinado el área educativa al mega ministerio de Capital Humano y se había realizado un torniquete a la transferencia de fondos a las universidades.

Detrás del plan hay otro actor relevante. El mendocino José Thomas se convirtió en uno de los “provincianos” más influyentes, pues logró introducir en la blindada agenda presidencial un tema que no era prioridad. Gran parte de los postulados del programa de alfabetización tuvieron su ensayo en Mendoza, con Thomas como director de Escuelas y también ahora con Tadeo García Zalazar. Entre esos hitos está a evaluación de diagnóstico en lectura y comprensión para crear alertas tempranas.

José Thomas, uno de los creadores del plan de alfabetización.

Un día antes el Gobierno nacional mostró permeabilidad al incorporar a la educación dentro del decálogo del Pacto de Mayo que se firmará el 9 de julio en Tucumán. Así lo habían pedido gobernadores como Alfredo Cornejo y Maximiliano Pullaro. La re redacción del pacto tiene varias particularidades, incluida la mención a la educación. Primero, se restringe e la educación inicial, primaria y secundaria; dejando de lado la educación superior. Es real que en Argentina la obligatoriedad incluye los tres primeros niveles, pero el ninguneo a la formación universitaria tiene una connotación política importante por la relevancia que tiene para la oposición, en particular para el radicalismo duro.

Pero la omisión más relevante tiene que ver con el enfoque: se habla de educación en general, sin mencionar que sea pública y gratuita. En el artículo 4 del pacto se menciona el compromiso a promover “una educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abandono escolar”. El Gobierno nacional riñe continuamente con el concepto de educación pública y, de hecho, el presidente suele hacer una particular asociación entre “educación pública y adoctrinamiento”.

Justamente el presidente aprovechó nuevamente el atril para repetir las prejuiciosas señales discursivas que suele usar para descalificar a quienes tienen otra mirada de la realidad y volvió a simplificar en la “izquierda” como causante de todos los males.