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Alfredo Cornejo confirmó que trabaja con Javier Milei para que un privado se haga cargo de IMPSA

"El presidente ve esto con mucha simpatía. De hecho cruzamos unos mensajes, lo ve muy bien", subrayó el gobernador de Mendoza al anunciar el proceso de capitalización de la empresa.
Foto: Gobierno de Mendoza
Foto: Gobierno de Mendoza

Este jueves se dio el primer paso concreto en el camino de privatización de IMPSA. El  gobernador, Alfredo Cornejo, y el secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo de la Nación, Juan Pazo, confirmaron que se ha abierto un proceso de capitalización de IMPSA y que un grupo de inversión de Estados Unidos ya ha demostrado interés en adquirir la emblemática compañía. Por una cuestión de confidencialidad no dieron el nombre de esa compañía, pero aclararon que una vez hecho este anuncio probablemente la empresa emita un comunicado al respecto. Según expresó Alfredo Cornejo, ha intercambiado mensajes con el presidente Javier Milei sobre la operación de IMPSA y aclaró que lo que más le interesa a Mendoza no es el monto que se pague por la compañía, sino que la misma vuelva a ser competitiva.

En la conferencia de prensa, el gobernador estuvo acompañado por el funcionario Juan Pazo, que dio detalles sobre el punto en el que se encuentra la negociación. "Se presentó un fondo de inversión con la intención de hacer una oferta por las acciones que están en manos del sector público y la idea, que trabajamos en conjunto con la provincia de Mendoza, es iniciar un proceso totalmente transparente abierto a otros oferentes. Por lo cual se va a firmar una carta de intención y se va a empezar un proceso de debida diligencia por 30 días, abierto también a otros interesados. Transcurrido un mes se realizará una oferta final y esa oferta final va a ser comunicada por medios públicos y se llamará un proceso de mejoramiento de oferta. Eso es en lo que estamos", expresó Juan Pazo en conferencia de prensa. 

Además, el funcionario nacional reconoció que el "salvataje" estatal no alcanzó y la empresa sigue registrando pérdidas millonarias. "A pesar de las distintas inyecciones de capital, para tener una idea de la magnitud desde el año 2021 a la fecha, el estado de vía directa o indirecta y en algunos casos de forma oblicua se ha puesto más de 60 millones de dólares. La compañía sigue enfrentando deudas por 500 millones de dólares y una pérdida mensual de más de 2.5 millones. Eso es lo que nos toca enfrentar, eso es lo que estamos intentando solucionar", manifestó.

Por último, destacó que la sanción de la Ley Bases y la instrumentación del RIGI pueden apalancar ese crecimiento. "IMPSA es proveedora de servicios estratégicos de la economía y del comercio en el mundo. Gracias a Dios habiendo salido la Ley Bases y habiendo salido el RIGI, muchas inversiones se pueden dar estratégicas en sectores hidroeléctricos o de minería que pueden hacer que esta compañía pueda volver a ser puesta en valor.  Estamos convencidos de que una empresa del nivel técnico y tecnológico de IMPSA volverá a recuperarse cuando esté en las manos privadas y en las manos indicadas. Hay grupos interesados por el potencial de los negocios y desde nuestro lado y lo más importante es de alguna manera garantizar la continuidad de la compañía así que un poco esa es nuestra visión", concluyó.

La expectativa que existe en el Gobierno mendocino es alta por el efecto derrame que siempre ha tenido IMPSA en la industria metalmecánica. Desde hace casi una década la empresa que fundó la familia Pescarmona viene atravesando dificultades económicas y en el año 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández, el Estado acudió en su auxilio y adquirió la compañía por 20 millones de dólares. Esa operación involucró tanto al Estado nacional como al gobierno de la provincia de Mendoza con una participación menor.

"IMPSA es un ícono de Mendoza. Es una empresa que orgullece a los mendocinos con lo cual tenemos un doble compromiso político y social de que esta empresa siga funcionando. Y los peligros de que no funcione existieron todo este tiempo y existen, obviamente", reconoció.

La apuesta es que el inversor privado inyecte fondos a la empresa para que dé el salto que necesita para volver a reactivar todo su potencial. La intervención estatal fue pensada de forma transitoria para ayudar a sanear la compañía pero el despegue debe llegar de la mano de capitales privados.

"Aún no tenemos un monto porque no está evaluada la empresa. Justamente este proceso es de evaluación, se entra en un proceso de estudio de cuánto se pagaría por esa empresa. Ahora, no obstante eso, no nos importa tanto el monto porque nosotros no tenemos ninguna pretensión en recaudar en este aspecto. La pretensión que tenemos es que la empresa esté saneada, funcionando con todos sus empleados sin incertidumbre y ganando nuevos contratos y cumpliendo con los contratos que tiene, que son contratos de múltiples", finalizó Cornejo.

"El presidente de Milei (Javier) ve esto con mucha simpatía. De hecho cruzamos unos mensajes, lo ve muy bien. Le transmití que su equipo había trabajado muy bien en este proceso y que aspiramos a que culmine con éxito", adhirió.

Desde hace tiempo se viene trabajando y la operación es compleja si se tiene en cuenta que la situación de IMPSA sigue siendo delicada. Si bien IMPSA firmó dos acuerdos extrajudiciales para postergar el pago de sus deudas y achicar pasivos, en 2028 deberá empezar a cancelar, en 12 cuotas, alrededor de 540 millones de dólares.