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La tormenta perfecta que se abre en la interna libertaria por el rechazo a Macri y José Luis Espert

José Luis Espert será candidato a diputado nacional en 2025 y Milei pretende que sea el gobernador en 2027. La tensión interna por este anuncio anticipado ya se expresa en la Provincia de Buenos Aires
José Luis Espert junto a Javier Milei. Foto: Archivo
José Luis Espert junto a Javier Milei. Foto: Archivo

El funcionario está sentado cómodamente en su sillón donde decide hablar con tranquilidad y confianza. Lejos de la esquizofrenia que emana desde la Casa Rosada, a salvo de los trolls y sus efectos colaterales, sabe que nunca es bueno hablar en off. “Mirá lo que le pasó a Garro”, disparó entre risas y preocupación.

Julio Garro, que se “comió un garrón”, como lo definió el infidente libertario que habló con MDZ, se había lanzado hasta las Fuerzas del Cielo creyendo que con eso podía tener una rápida recuperación política en La Plata, donde ganó la interna representando a Horacio Rodríguez Larreta en su enfrentamiento con Patricia Bullrich, pero perdió, por muy pocos votos, contra Julio Alak, que terminó siendo su sucesor peronista luego de ocho años de mandato PRO.

En el conurbano, mientras tanto, la mayoría de los que estuvieron en la presentación de afiliaciones encabezados por Karina Milei y Sebastián Pareja festejan este tipo de decisiones que “nos despejan a los amarillos”, en clara alusión a los dirigentes del PRO. No quieren saber nada con un acuerdo par y par con Mauricio Macri pero, además, advierten que “tampoco vamos a regalarle nada a José Luis Espert. “Si quiere ser candidato, que lo sea, pero a nosotros nos van a tener que respetar”, sostienen.

Algunos de esta mesa se volvieron a juntar con Espert.

Espert, a quien el presidente Milei ya bendijo como su candidato a gobernador para 2027 y quiere encabezar la lista de diputados nacionales en 2025, ya está teniendo en su lista preliminar a ex militantes PRO que por ahora piden "no me quemé". De bajo perfil, están increíblemente abiertos a participar de la aventura liberal a pesar de la experiencia sufrida por quienes se sumaron desde otro esquema político. “Por favor, no digas nada por ahora” reiteró uno de los nuevos armadores que podría ayudar con su estructura de territoriales.

Ahí están viejos ganadores de internas de Juntos por el Cambio para cargos municipales pero que, al competir con intendentes peronistas o kirchneristas, terminaron perdiendo mal. Inclusive fueron los que apoyaron con todas las fuerzas a Rodríguez Larreta, al igual de lo que había hecho Garro. Milei los calificaba como "juntos por el cargo". 

Un analista que aprendió rápidamente el modus operandi y traduce el pensamiento íntimo de Santiago Caputo y Karina Milei anticipa: “El libertario es alguien muy especial. No entiende la política como lo entendíamos nosotros, desconfía de los que vienen y enseguida quiere cobrar un cargo o un puesto. Tenés que hacer muchas pruebas anteriormente para que te acepten tu ficha de afiliación”, dice. Al parecer, el cuento del camello y el beduino en el desierto es la norma en este esquema.

Quienes todavía sobreviven con cierta holgura como nuevos libertarios son los seguidores de Patricia Bullrich. Diego Valenzuela, además, lo hace por su relación preexistente con el propio Milei. Pero los que más clara parecen tenerla son los amadores del incipiente Pro Libertad: “Si te sobregirás, perdés. Ahora, si alguno se quiere subir al tren de Patricia, también puede volar por el aire porque ella actúa como una montonera. Para voltear una antena en el último piso es capaz de tirar todo el edificio”. Siempre es Todo o Nada.

El acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO, más la suma de un grupo del radicalismo, es una hipótesis que siempre está presente, pero algunas voces muy importantes dentro de ambas cúpulas trabajan activamente para que no suceda.

La idea del Gobierno, explicitada todos los días por la ministra de Seguridad en su creencia que “el votante del PRO está con Milei”, pone en serio riesgo el proyecto político más importante que tiene el mileísmo: triunfar en la Provincia de Buenos Aires.

Si bien el presidente sigue dominando todas las encuestas de opinión, el conurbano ya empezó a mostrar datos preocupantes que contrastan con otros territorios más amables para el cambio. Y si el PRO, sumado con buena parte del extinto Juntos por el Cambio, no participa del acuerdo con el oficialismo, es probable que el kirchnerismo peronista termine imponiéndose. Inclusive el kirchnerismo se impondría si se produce la fractura con la que amenazan la dupla de intendentes compuesta por Julio Zamora y Fernando Gray, a los que apoyarán muchos otros peronistas.

“El que tiene 80 necesita mucho más que se le sume el 20. Porque el que menos tiene sabe que no va a llegar, pero si no lo tienen en cuenta, al de la porción más grande de la torta no le va alcanzar”, reflexionaba un consultor que prevé, inexorable, la fusión macrista y mileísta.