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Para el massismo, el Gobierno tiene un pacto con Guillermo Moreno y Juan Grabois para su campaña del miedo

Sebastián Galmarini advirtió que puede haber un pacto entre el Presidente y los dirigentes peronistas. Aventuró también que el Gobierno fracasará porque "no sabe gestionar".
Sebastián Galmarini, junto a su cuñado, Sergio Massa, en uno de los últimos eventos del Frente Renovador Foto: Facebook
Sebastián Galmarini, junto a su cuñado, Sergio Massa, en uno de los últimos eventos del Frente Renovador Foto: Facebook

Sebastián Galmarini es una de las piezas mediáticas y analíticas más activas del Frente Renovador. Después de muchos meses de silencio autoimpuesto, el actual director del Banco Provincia no solo es un defensor acérrimo de la gestión de su cuñado, Sergio Massa, al frente del Ministerio de Economía durante la presidencia de los Fernández, Alberto y Cristina, sino que anticipó que el gobierno de Javier Milei no tiene posibilidades de implementar con éxito sus slogans económicos porque “no saben gestionar”.

“La gestión no es solamente decir cosas por X. Gobernar y gestionar es tomar una multiplicad de decisiones simultáneas todos los días. Está clarísimo que esa coordinación no existe. Cambian los ministros, los secretarios, se arman nuevas carteras… Todo un delirio y la gestión no arranca por más pactos que se firmen”, advirtió Galmarini.

En términos estrictamente políticos, el funcionario bonaerense, que también tiene su propia consultora privada, entiende que “una parte de la población esté enojada y quiera tolerar todo para que nosotros no volvamos. Eso es algo que piensa la gente, y no se puede entrar a discutir por qué lo piensa. Pero lo que sí debemos alertar es que esas mejoras que están esperando por lo que escuchan en los discursos oficiales no van a llegar porque el gobierno no sabe gestionar”.

Para Galmarini, lo que está haciendo el gobierno de Javier Milei “es una vieja historia que la Argentina repite. Los gobiernos vienen con beneficio de inventario". "Vienen con los aciertos y errores del pasado. El gobierno tiene que salir de esta trayectoria de péndulos, que va de un lado para el otro, de un extremo al otro”, dice.

“El gobierno tiene una estrategia clara de polarización, de reconstruir la idea de buenos y malos, que los que tuvimos problemas fue porque somos medio tontos y que ahora va a ser toda una maravilla. Pero lo que estamos viendo es que no hay ninguna novedad, y la gran mayoría de las propuestas que trae este gobierno, nuestro país ya las vivió. Lo importante es no repetir la historia”, agregó. 

Según sus análisis, basados en las herramientas que le asiste su socio Marcelo Escolar, “Milei está calzado en esta idea de ir permanentemente contra el gobierno anterior". "A seis meses empezó a pagar los costos de su política económica. La gente, que antes decía que iba a bancar uno o dos años, ya no lo soporta, por eso congelan tarifas aunque no puedan achicar el nivel de los subsidios”, describe.

“También lo empieza a golpear la economía y la desocupación. Milei no puede cambiar el humor social como lo hacía antes. Desde marzo que no pasa eso. Todo el derrotero desde la asamblea legislativa fue de caída paulatina de su imagen. Pero eso no significa que el gobierno se caiga o no termine su mandato. Nada que ver. Tenemos que acabar con las ideas conspirativas”, enfatizó.

Sebastián Galmarini disparó duras críticas contra el gobierno de Javier Milei. Foto: Facebook.

Siguiendo con esta idea de buenos o malos, el dirigente del Frente Renovador advirtió que “nosotros nos debemos correr de la polarización, y por eso Guillermo Moreno o Juan Grabois, que hacen daño para adentro, son funcionales a Milei… Hasta no se si ellos lo tienen acordado previamente con el Gobierno”.

Al respecto, el exsenador provincial dejó abierta la hipótesis de una nueva alianza política que vuelva a hablarle a la población que no está en ninguno de los polos políticos. ¿Se puede inferir una alianza de centro por fuera del kirchnerismo? No lo dijo, pero la respuesta puede dar para pensar que algo están viendo.

“Si vos me hubieras dicho en 2021 que Javier Milei iba a ser presidente, nadie lo creía. La crisis constituye coaliciones más variopintas, con decisiones más horizontales. Hay que construir una inteligencia distinta, mucho más charlada, donde ante un gobierno que polariza entre buenos y malos, hay que trabajar para los electores moderados. El hincha de Boca siempre será de Boca y el de River será siempre de River. Los de los otros equipos necesitan que alguien les hable cinco minutos y explicarles por qué queremos tal o cual cosa, sin apretarlos ni amenazarlos. No puede ser que si no sos de River o de Boca no puedas jugar a la pelota.

- ¿Por qué tu cuñado no tomó las medidas que debía tomar apenas asumió, con la suma del poder público?

- Sergio asumió el Ministerio de Economía cuando todos hablaban del helicóptero, la inflación se había disparado y la dinámica interna de la alianza de gobierno era caótica. Los problemas políticos se transformaban en problemas económicos. En la primera conferencia de prensa que hizo tenía como el primer punto el orden fiscal. El primer debate fue ese. No se puede vivir con déficit fiscal. Pero en diciembre hubo una sequía que nos sacó el 30% de nuestros ingresos. Ese cambio de coyuntura lo obligó a ser mucho más creativo y llegó hasta el final en un gobierno en las condiciones como las que teníamos… Y por eso tuvo que acudir a instrumentos como la emisión y los títulos.

Massa con Galmarini, en una de las pocas fotos juntos. 

- Pero si hubiera devaluado el primer día, quizás, no hubiera tenido tanto descalabro… Todos sabíamos de la sequía…

- La realidad en general, y en Argentina en particular, no hay soluciones lineales en una crisis. Mirá este gobierno. Devaluó apenas asumió, liberó varios precios regulados, y luego tuvo que retroceder sobre sus pasos, mantener los congelamientos de tarifas y la inflación es similar a la que tenía Sergio Massa. En aquel momento, Massa interrumpió el orden fiscal para mantener la actividad económica y sostuvo el nivel de empleo.

- Pero nos llevaba a un 20000% de inflación anual…

- Esa es una estupidez mundial. Es un título para un diario. Argentina tiene que discutir parámetros concretos y perdurables. No podés mantener el déficit hasta el infinito pero el superávit tiene que ver con el contexto. Sergio tomó una decisión para mantener el nivel de actividad. Hoy la recesión durará mucho más tiempo que en otros procesos. Pasamos de una desocupación del 5,2% al 7,2% en seis meses. Hoy Argentina tiene equilibrio energético por el gasoducto que Sergio resolvió en seis meses y lo está disfrutando el presidente Milei. Si la economía no está al servicio del bienestar, ¿para qué está? En un momento de crisis el Estado debe intervenir, inevitablemente. Tuvimos la pandemia, la renegociación de la deuda tardía con los privados por culpa de Martín Guzmán. Quiero ver qué va a pasar con este segundo semestre. Este pedido de devaluación, levantamiento del cepo, y demás medidas, que le reclamaban a Massa, ahora se las piden a Milei, quien está haciendo todo al revés de lo que venía diciendo en campaña.

- ¿El massismo y el propio Sergio ingresó al modo golpista? Como lo acusó Guillermo Francos días atrás…

- Lo de Guillermo Francos fue una verdadera estupidez. Es un chanta más de los muchos que tiene este gobierno, que tienen que explicar por qué motivo era funcionario de Alberto Fernández hasta diciembre pasado, era “albertista” y lo andaba corriendo a Sergio para preservar su cargo en el BID. Lo que sucedió la semana pasada es que la mala comunicación oficial en la conferencia de prensa de Luis Caputo y Santiago Bausili provocó las dudas de los bancos salieron a ejercer los PUTS. Lo más fácil es echarle la culpa a alguien que está afuera. Y lo hacen contra Sergio porque quedó muy bien parado en un gobierno que tenía una crisis terminal.