Quién es Leila Gianni, la mujer a la que comparan con Daniel Scioli y se ganó el corazón de Sandra Pettovello
"Scioli primero, Leila después". No es la propuesta de una fórmula presidencial, es lo que exfuncionarios del massismo dicen de la subsecretaria de Legal y Técnica del Ministerio de Capital Humano, Leila Florencia Gianni. Aunque pasó por los anteriores cuatro gobiernos levantó el perfil de forma astronómica en los últimos diez días luego de haber llevado adelante una serie de denuncias contra la gestión de Alberto Fernández por distintas irregularidades en el ex Ministerio de Desarrollo Social.
La comparación con el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación tiene origen en que para la oposición Gianni es "una traidora", "un camaleón", una "atleta del salto con garrocha entre colores", según la definieron a MDZ miembros del gobierno de Alberto Fernández que compartieron tiempo, viajes y hasta oficina con ella. "Pasó de celeste a amarillo, de nuevo a celeste y de celeste a lila. No tiene problemas en cambiar", afirmaron.
Gianni empezó a trabajar en el Estado nacional, según ella misma contó en un canal de streaming, en 2012. "Arranqué de abajo. Vengo de una familia recontra humilde. Arranqué sin recibirme. Yo soy la primera generación de universitarios de mi familia", dijo y explicó sobre por qué saltó a La Libertad Avanza: "Porque la vi".
Aunque se dijo que Gianni fue miembro del Frente Renovador, en ese partido la niegan. "No fue parte, nunca la vi, nunca estuvo en ningún acto ni plenario", dijo un fiel militante de Sergio Massa. La confusión viene porque el año pasado ella caminó la calle por el excandidato a jefe de Gobierno porteño de Unión por la Patria, Leandro Santoro, quien acompañaba en la boleta a Massa. Sin embargo, este año cruzó de vereda y se ubicó al calor del fuego de Sandra Pettovello en su "lucha contra las mafias".
La Libertad Avanza sabe del pasado de Gianni, pero no le importa. En el oficialismo no quieren inmolaciones, sólo que se haga lo que creen que se tiene que hacer. Las reglas son claras: quieren gente que les sea funcional, les resuelva los problemas y tenga información. Esto último es el mayor capital de Gianni, que conoce de memoria la dinámica de los gobiernos anteriores porque trabajó en ellos.
"Hacía saltimbanqui", "desembarcaba en cargos en los que siempre se desenvolvió bien, el problema es su lealtad, cuando la cosa se pone fea, se va", "desleal es el piso de adjetivos", señalaron tres exempleados del Ministerio de Ambiente donde Gianni fue designada en 2022 como Directora de Proyectos Ambientales de la Subsecretaría de Gestión Administrativa. "Personajes de segunda y tercera línea del albertismo la detestan porque ella es ahora la que lleva denuncias ciertas o no de cosas de las que ella misma era parte", agregaron.
La crudeza con que el kirchnerismo define a Gianni tiene que ver con que para ese tipo de militancia, las banderas del proyecto nacional y popular se llevan en la piel. Leila sabe de qué se trata esto. Se tatuó un pingüino, en alusión a Néstor Kirchner, pero luego lo tapó. Abogada de profesión, mamá de cinco hijos, tiene 39 años y no le tiembla la voz en cámara. De manera maratónica levantó el perfil. Llegó a los estudios de los canales de noticias TN y LN+ con unos paquetes de yerba en medio del escándalo por el acopio de alimentos a punto de vencer en dos galpones estatales de Villa Martelli y Tucumán. Dijo que era de mala calidad, que las compras que había hecho la gestión de Victoria Tolosa Paz, durante el gobierno de Alberto Fernández, eran mayormente de ese producto y como una dirigente de carrera preguntó: "¿Con esto querían matarle el hambre al pueblo?".
Gianni tuvo una relación sentimental con Guido Veneziale, exdirector Nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio. La terminaron poco tiempo atrás. Él todavía tiene en su cuenta de Facebook, de forma pública, una foto con ella y la leyenda: "Lo que se viene es mejor, 2024. Amor y familia @leigianni". Ella, en sus redes, de su pasado no dejó nada. Abrió una nueva cuenta de Instagram en la que sólo muestra sus apariciones públicas.
El 9 de octubre de 2023, en plena carrera a las elecciones generales, ambos, aunque cada uno en sus cuentas, subieron la misma imagen: una sosteniendo la Virgen de Luján en un acto encabezado por el exministro de Economía y excandidato a presidente, Sergio Massa. "No hay imposibles para Dios. Con la Virgen de Luján a tu lado, futuro presidente. Fuerza compañero @sergiomassa", había escrito ella. "@sergiomassaok en el Bajo Flores. Nos une la fe por una Argentina mejor", escribió él.
En sus épocas a cargo de proyectos ambientales, Leila fumaba. Cada tanto salía afuera a prender un cigarrillo. Como es habitual podía sumarse alguien a compartir el momento. "Era seria", recordó una persona que alguna vez fumó con ella. Y agregó que "con quienes no tenía vínculo no intercambiaba más que un hola o un chau". A ella que la cuestionen o le hablen de cómo es, le molesta. "Me rompen soberanamente las pelotas los comentarios de los tatuajes, del flequillo. Al flequillo lo tengo desde los 18 años porque soy ramonera. Me encantan Los Ramones. No me voy a sacar el flequillo", dijo recientemente en el canal de streaming Laca con una gorra de "Las fuerzas del cielo" en la cabeza.
El Jefe, su modelo a seguir
Cuando en aquella entrevista le preguntaron a Leila Gianni qué diría de Karina Milei suspiró, miró al horizonte y con una prosodia calma y reflexiva dijo: "Admiración profunda. Es lo que me encantaría llegar a ser". La hermana del presidente es la secretaria general de la Presidencia, la persona a la que nadie se atreve a contradecir y de quien depende la permanencia de los que pasan por el Gobierno. Gianni, que ocupa un lugar en el Estado desde el 2012, hace carrera, tiene aspiraciones y no las esconde.
Consultada por su jefa, la ministra Sandra Pettovello, de quien se dice que llora a menudo y le lleva su renuncia a Milei, expresó: "Admiración profunda, hermosa mujer, valiente, luchadora".
Al hablar de Eduardo Belliboni, líder de Polo Obrero, cambió la voz y su gesto: "Asco", disparó. Algo similar pasó con Sergio Massa y Cristina Fernández de Kirchner: "Me da asco" y "Mentirosa, opresora del pueblo argentino", catalogó respectivamente.
También se refirió a Juan Grabois: "Repugnante", dijo. Pese a esa sensación, deberá verle la cara este martes a las 11 cuando participe de una audiencia en Comodoro Py por la causa de los alimentos guardados. El dirigente social se presenta en calidad de abogado de los comedores y denunciante.

