IMPSA sale oficialmente a la venta para que vuelva a manos privadas
La empresa IMPSA tendrá oficialmente el cartel de venta para volver a manos privadas. Esa decisión ya la tiene tomada el Gobierno nacional, gestor de la histórica metalúrgica y se hará oficial este viernes. Sin embargo el proceso está en marcha desde hace tiempo con rondas realizadas con posibles inversionistas. En el medio, la empresa busca ser reciliente por el contexto adverso, pues algunos contratos y proyectos relevantes dependían de los estados nacional y provinciales, por lo que quedaron en pausa. Al mismo tiempo, todos miran el "reloj financiero" por las deudas que debe enfrentar en un futuro cercano.
IMPSA dejó de ser Industrias Metalúrgicas Pescarmona luego del traspaso de manos de los accionistas originales. Los acreedores se quedaron con la empresa y el Estado nacional, junto con Mendoza la "estatizaron" para evitar el cierre. Ese proceso de saneamiento tuvo idas y vueltas y el gobierno de Javier Milei busca venderla. Para eso trabaja el directorio designado por el Presidente y también algunos referentes locales. En los últimos días hubo largas reuniones con una compañía de capitales estadounidenses que demostró interés y analiza la inversión. No es el único, pero sí el más avanzado, según aseguran. Por eso esta semana hubo reuniones virtuales que duraron varias horas en las que se planteó el escenario futuro, también se analizaron los contextos local y nacional y los contratos posibles y reales que tiene la empresa.
Más allá de la bandera de quien lo compre, hay referentes locales del mundo energético que rodean el tema como "facilitadores" y también como posibles compradores.
IMPSA es una empresa de más de 100 años y era una de las compañías líderes globales en la construcción y montaje de turbinas, insumos pesados y tecnología de vanguardia. Se expandió por todo el mundo y entró en decadencia por problemas con contratos en Brasil, donde montó una planta de aerogeneradores, y también en Venezuela. Justamente ese país es el principal deudor de IMPSA. “El 92% del saldo de créditos por ventas al 31 de marzo de 2024 se deriva de sus contratos con CORPOELEC (la energética de Venezuela). A partir del ejercicio 2013 se ha visto afectada la capacidad de CORPOELEC para cumplir con sus obligaciones en los plazos contractualmente pactados. Al 31 de marzo de 2024, los saldos de créditos por ventas con CORPOELEC se componen de: cuentas por cobrar por miles de pesos 36.939.507pesos, A esa fecha, los saldos vencidos impagos ascienden a miles de pesos 27.391.308", dice el balance de la empresa.
IMPSA tiene varias compañías satelitales, algunas de las cuales ya fueron integradas, como ICSA, y mantiene sociedades en el exterior.
Las deudas se hicieron impagables y los acreedores, sobre todos bancos (entre ellos el BID) se quedaron con la empresa. Con solo 20 millones de dólares, el Estado nacional y Mendoza se hicieron con el control de la compañía. Como parte del proceso de saneamiento, se firmaron dos APE, acciones preventivas extrajudiciales, que patearon gran parte de la deuda hacia adelante.
Entre los cambios que hubo está la reconversión como empresa de servicios, de consultoría y de optimización, siempre vinculada a la enegía hidráulica y renovable. Por eso, por ejemplo, tiene contratos con San Juan e YPF para montar parques solares y también para repotenciar turbinas. También hay problemas: se cayeron varios de los proyectos que tenía en el horizonte. Ocurrió con Portezuelo del Viento en Mendoza, ahora con la demora en la ejecución de El Tambolar en San Juan y están en duda los contratos que tenía con el Estado nacional y varias provincias, pues el Gobierno de Javier Milei apunta a disolver los fideicomisos que servían de fuente de financiamiento, como el FONDEP. YPF y el Ministerio de Defensa son dos de los que mantienen los contratos con la empresa mendocina.