Guerra interna en el PRO

Patricia Bullrich aprovecha el "2x1" de su maniobra para tirarle una bomba a Mauricio Macri y quedar bien con Javier Milei

La ministra echó a su mano derecha pero también amigo de Ritondo, con quien tiene una guerra en torno a qué hacer con el PRO y su alianza con el Gobierno de Javier Milei.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare domingo, 23 de junio de 2024 · 22:04 hs
Patricia Bullrich aprovecha el "2x1" de su maniobra para tirarle una bomba a Mauricio Macri y quedar bien con Javier Milei
Fuerte movimiento de Patricia Bullrich con doble finalidad: apuntar contra Macri y reforzar su alianza con el Gobierno de Javier Milei Foto: Noticias Argentinas

“Patricia aprovechó y lo mató a Cristian con algo que también le sirve para remarcar uno de los pilares del Gobierno: la imagen de honestidad", le dijo a MDZ un entendedor de concursos, licitaciones y todo lo que rodea lo oficial y extraoficial de cada compulsa de precios que, en el caso de la comida para el Servicio Penitenciario, mueve miles de millones de pesos al año.

Un antiguo colaborador de la ministra, que estuvo con ella en varios momentos de su campaña presidencial inclusive, comentó que no hubo “una cuestión política sino que fue una situación que fue escalando durante el proceso de armado del pliego entre el Servicio Penitenciario Federal y el propio Ministerio de Seguridad, que en el día a día lo manejaba Vicente”.

Vicente es Vicente Ventura Barreiro, alguien con el que conectó desde un inicio la propia Patricia Bullrich y que no renunció ni le habían pedido que lo hiciera a pesar de la fortísima discusión púbica que mantuvo la ministra con el jefe del ahora despedido funcionario, Cristian Ritondo.

Ritondo había contado con sus servicios y conocimientos durante los cuatro años que fue ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal y fue esa experiencia la que le valió llegar a ser el viceministro de la fuerza en el Gobierno de Javier Milei. El actual jefe de bloque de diputados nacionales del PRO, además, había estado codo a codo con Patricia Bullrich durante toda la campaña presidencial, ya que pretendía ser su candidato a gobernador, algo que recayó en Néstor Grindetti.

Ventura Barreiro no es un advenedizo ni improvisado en ese mundo. Es especialista en Relaciones Internacionales, abogado, especializado en administración y derecho de la Seguridad Pública y mantenía una estrecha relación con Bullrich, en quien derivaba el día a día del Ministerio. “Realmente no la veo a Patricia como una vigilante como pretenden instalar desde el PRO. No lo hizo cuando tuvo que reemplazar a Aníbal Fernández, en el traspaso de la Presidencia de Mauricio Macri. No hubo ningún revoleo de nombres ni siquiera cuando fue la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta al principio mismo de la gestión, en medio de la causa de la efedrina y el triple crimen de General Rodríguez". 

Otros, con más análisis de la situación interna, también agregan la tensión que se generó entre Justicia, a cargo de Mariano Cúneo Libarona, y Bullrich, atravesada por varios resortes de poder que la funcionaria pretende para sí y su par no libera. A regañadientes tuvo que aceptar que el Servicio Penitenciario Federal -que actúa en tándem con el Poder Judicial de la Nación al alojar los detenidos que este último les envía- pasara a la órbita de Seguridad.

Vicente Ventura Barreiro, echado por sospechas y por procedencia

Sin embargo, a pesar de este cambio, los penitenciarios no cedieron el manejo de la administración de su presupuesto, fijado por ley, y que debe estar a cargo de una Dirección General de Administración propia e independiente de otro sector o ministerio. Ni siquiera el nombrado para gestionar el SPF por Bullrich, Julián Curi, puede incidir en la orgánica de esa dependencia.  

Desde esta DGA, similar a la de otros ministerios y organismos públicos, es que salió la alarma que luego le trasladó Curi a su jefa directa. Al parecer, la apertura para que brotaran nuevos oferentes en las siempre amañadas licitaciones públicas donde. al igual que en la obra pública, se arman verdaderos “consorcios de oferentes” (donde unos ganan y los otros hacen que pierden) se frenó cuando llegó el momento del visado final, a cargo de Ventura Barreiro.

Si bien en su entorno dicen que esta versión es falsa y que todo lo que se dice está viciado por la feroz interna del PRO, donde Ritondo le vació el partido que conducía Bullrich, el funcionario ahora eyectado del Ministerio de Seguridad habría pedido revisar algunas normas para permitir el seguro triunfo de uno de los futuros participantes en la licitación.

Otros tiempos: Bullrich y Ritondo, el año pasado durante la campaña presidencial de la actual ministra de Milei

¿Cómo se puede hacer eso? De manera muy simple. Concediéndole mejores puntajes a los que tienen cierta capacidad financiera, los que hubieran demostrado en el pasado haber asistido correctamente en esa cartera con el servicio o, simplemente, por ubicar su planta en un lugar donde el resto no está. Todo sirve para la trampa.

Ahora la denuncia de Bullrich contra su ex mano derecha está en manos de la Oficina Anticorrupción pero no llegó a la Justicia ordinaria. Será cuestión de tiempo. Sin embargo, más de uno ya advierte sobre las consecuencias que traerá no solo en la interna del partido en el que Bullrich aún es presidenta de la Asamblea sino en el propio Congreso de la Nación, donde el mayor respaldo a las leyes del Ejecutivo se lo dan los legisladores que conduce Ritondo.

El único antecedente parecido fue el que protagonizaron hace más de un mes Sandra Pettovello con Pablo De la Torre y, hasta el momento, nadie parece ofendido. Ni siquiera Joaquín De la Torre, el jefe político de su hermano, que no solo no habló, sino que sigue moviéndose dentro del bloque libertario como si nada hubiera pasado, aunque queda claro que algo se rompió.

De eso ya no quedan dudas entre Ritondo y Bullrich, pero ahora se escenificó con esta nueva bomba que tiró la ministra en el PRO que la hizo conductora y candidata presidencial. “¿Vos decís que las fuerzas del cielo le piden tanto?”, se preguntó, irónico, alguien que ya no soporta más cómo se mueven sus antiguos aliados por “sólo quedar bien con el presidente Milei”.

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