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La relación de Mauricio Macri con Javier Milei suma cada vez más dudas con "extras" que piden auxilio para el Gobierno

Muchos de los que trabajaron para promover un volumen comunicacional en favor de Mauricio Macri temen que Javier Milei también fracase, cuyo resultado sería la vuelta del kirchnerismo.
Dentro de algunas semanas, Mauricio Macri empezará a opinar de la actualidad. Foto: NA
Dentro de algunas semanas, Mauricio Macri empezará a opinar de la actualidad. Foto: NA

Parece que los habituales operadores del Gobierno no bastan para que sus posibles aliados o la “oposición responsable” entienda la importancia que tiene para Javier Milei la presencia de Sandra Pettovello que tuvo que interceder un importante mediático para que el expresidente Mauricio Macri la reciba y la escuche sobre lo que piensa y proyecta la responsable de Capital Humano.

Por eso es que luego de ese encuentro se informó que la inclusión de Lucas Aparicio había llegado, aunque todavía no confirmado, como jefe de Gabinete de la ministra. El dirigente de Malvinas Argentinas, exfuncionario de segundo nivel en el gobierno de Cambiemos, no es alguien que esté en la agenda diaria del actual presidente del PRO.

"Si querían preguntarle por un funcionario, lo hubieran hecho por quien reemplazó a Pablo De la Torre, ¿no?” se preguntó la fuente que habló con MDZ sobre el tema. Él también dejó en claro que de la reunión no salió nada importante ni un concepto que pudiera trascender en el futuro de la gestión, tanto de Capital Humano como del resto de la administración libertaria.

Sí le quedó en claro al expresidente y a quienes lo escucharon que un sector de la prensa, comunicadores que Marcelo Longobardi denomina como los “nuevos 6,7,8” de Milei, advierten los problemas de la gestión y perciben que eso puede provocar un colapso ante la opinión pública en el futuro. La sola posibilidad de que vuelva el kirchnerismo los aterra y por eso hacen lo imposible para que no pase, aunque en el camino deban bloquear el análisis crítico que siempre los caracterizó.

“Es muy pronto aún. Si bien la explosión que provocó la llegada de Javier fue tan grande y su gobierno es un torbellino mediático y comunicacional, la falta de resultados empiezan a sentirse. Parecen muchos más, pero solo pasaron nueve meses desde la primera vuelta hasta la fecha”, explicó uno de los más importantes dirigentes cambiemista.

Uno de los pocos confidentes de Macri, al mismo tiempo, viene advirtiendo que “a diferencia de lo que pasaba hacía algunos meses, donde la mayoría de nuestros dirigentes querían tirarse de cabeza al Gabinete nacional, ahora no aparecen los interesados. Ni nosotros pedimos CV ni los del PRO están interesados en meterse en un lugar que nadie sabe bien quién termina dando una orden”.

Entre los comunicadores crecen las preocupaciones por la gestión

“Lo que está pasando con Federico Sturzenegger es un ejemplo. ¿Hace cuánto que el presidente anunció que iba a ser ministro? Por lo menos un mes. Sin embargo, sigue ahí, viendo y esperando. Algo no está funcionando y eso juega en contra de su designación y también repercute en Luis “Toto” Caputo, a quien todos lo apuntan como el que no quiere que esté”, agregó.

Dentro de algunas semanas, Mauricio Macri empezará a opinar de la actualidad. Sus votantes originales “empiezan a preguntarse si esto que está haciendo el presidente era lo que él quería”, comenta un macrista de primerísima hora. En estos focus, si bien aparece que ese segmento social sigue apoyando a Milei, empiezan a criticar que “viva más afuera del país que acá, que se pelee con España y que haya un posible acuerdo de impunidad con el kirchnerismo”.

En este ámbito ven como positiva la llegada de Guillermo Francos a la jefatura de Gabinete, pero saben que después, y por otra cuerda, actúan independientemente Santiago Caputo, Luis Caputo y Karina Milei, en los que cada uno fuerza por designaciones en desmedro del otro. Además, empieza a sonar como un plan preestablecido la falta de un responsable directo. Los nombramientos son difusos o corresponden a otras áreas diferentes a las que actúan. Empiezan a verificarse la intromisión de servicios de inteligencias, cortocircuitos con Patricia Bullrich cuando ella pregunta sobre áreas ajenas a Seguridad y los amigos de los amigos sobreabundan en varias oficinas del primer piso y la Planta Baja de la Casa Rosada.

Sobre Bullrich, en el PRO ya habría una decisión tomada. No la echarán ni le aplicarán ningún correctivo. Continuará al frente de la Asamblea partidaria. Perciben que los hechos terminarán pesando más que la voluntad. Y que, inexorable, la fusión entre la La Libertad Avanza y el macrismo se concretará, aunque suponen en mejores condiciones para negociar del lado del expresidente.

Los problemas “terrenales”, que no pueden resolver las fuerzas del cielo, son muchos. José Luis Espert, al amparo y cobijo de la estructura que abandonó Carolina Píparo, será el candidato elegido para la Provincia de Buenos Aires. Por supuesto, esto choca contra el proyecto ya lanzado por Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem para ese territorio. Como se está viendo, por más ataques que recibe de los amigos de Pettovello, Sebastián Pareja por ahora subsiste en su lugar. Lo acusan de no investigar a Juan Grabois y las FISU. 

El trío Karina Milei-Lule Menem-Pareja está empezando a llenar los casilleros de las oficinas de Anses, Trabajo y PAMI que hasta hace un mes estaban desiertas o heredadas de La Cámpora, el Movimiento Evita o el albertismo.

Ese afán de cumplir con los que hicieron los deberes en los territorios, seguramente, los está haciendo saltear un punto no menor. A nivel nacional, esos organismos aún siguen con los mismos funcionarios puestos por Sergio Massa, Máximo Kirchner y hasta Santiago Cafiero. Todos con diálogo abierto con Horacio Rodríguez Larreta, jefe original de varios funcionarios hoy en el poder en las altas esferas y con relación directa con Lucas Aparicio y la secretaria de Minoridad y Familia, Nanni Lembo.