Jornada maratónica

Ley Bases: el Gobierno pudo contener los distintos frentes y festejó una gran victoria en el Senado

Las idas y vueltas del Gobierno para aprobar esta mega ley en el Congreso. Cuáles fueron los incendios que debieron apagar para que nada fallara.

Antonio Riccobene
Antonio Riccobene jueves, 13 de junio de 2024 · 02:45 hs
Ley Bases: el Gobierno pudo contener los distintos frentes y festejó una gran victoria en el Senado
Victoria Villarruel estuvo al mando de toda la sesión en el Senado Foto: Noticias Argentinas

En la previa de la sesión por la Ley Bases en el Senado, el panorama parecía mucho más hostil del que terminó siendo para el oficialismo en el Senado. La posibilidad de que se rechace en general estaba sobre la mesa, y aún así, el oficialismo fue apagando distintos focos de incendio y trabajando para que en ningún momento el recinto se volviera un caos.

Está tarea era aún más difícil para los inexpertos senadores de La Libertad Avanza y la titular del Senado, Victoria Villarruel, ya que en frente tenían a tiburones de la política parlamentaria como José Mayans, Juliana Di Tullio y Anabel Fernández Sagasti, que hasta el último momento intentaron por distintos mecanismos que la ley se cayera.

Con el mensaje que dieron a conocer los dos senadores del bloque Por Santa Cruz, José Carambia y Natalia Gadano, el martes a última hora, en el que dijeron que no iban a dar quórum, se preveía un clima mucho más hostil para el oficialismo del que terminó siendo. Martín Lousteau eligió no quedar del todo pegado al kirchnerismo y se sentó. Así, la sesión se abrió justo con 37 senadores. Si el radical decidía no colaborar con el Gobierno tal vez la jornada era otra.

Otro de los cambios de rumbo que tuvo la sesión fue cuando el presidente de la comisión de Legislación General, Bartolomé Abdala (LLA), en su rol de miembro informante, confirmó una serie de cambios al dictamen. Así, Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y Radio y Televisión Argentina (RTA) fueron corridas del listado de empresas a privatizar.

Los funcionarios de la Casa Rosada José Rolandi y María Ibarzábal Murphy presentes en la sesión.

Esto también sirvió para que el fueguino Pablo Blanco (UCR) votara a favor de la delegación de facultades, a pesar de haber anticipado en el debate en comisiones y en entrevistas periodísticas que no lo iba a hacer. El senador patagónico trabajó para que no se privatice la aerolínea de bandera y puso su dedo sobre la pantalla verde a la hora de votar el capítulo segundo.

Además se eliminó el capítulo previsional que eliminaba la moratoria que se aprobó el año pasado. "No sabíamos que se iban a hacer estar modificaciones, nos enteramos en el recinto", se sinceró ante MDZ un senador radical, que valoró el "efecto sorpresa" que buscó generar el gobierno nacional con esa jugada al principio de la sesión. En tanto, una senadora que en todo momento estaba dispuesta a apoyar en todo al gobierno deslizo: "La eliminación del capítulo previsional vino muy bien porque era algo que iba a costar explicar".

Otro de los artículos que fueron eliminados fue el 96 que desregulaba el estatuto de viajante de comercio. Esta vez la definición la tomó el cuerpo, ya que lo rechazó con 52 votos negativos en la votación particular. Igualmente, resto de la reforma laboral salió aprobado.

El RIGI fue un éxito

El tan conversado Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) finalmente fue aprobado con 38 votos afirmativos y 32 negativos. Unión por la Patria tuvo la fractura de tres senadores que acompañaron la propuesta de Javier Milei. Estos fueron Carolina Moisés (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán).

No obstante, no estuvo exento de modificaciones en la sesión maratónica. El dictamen que llegó al recinto indicaba que el RIGI era para "proyectos de cualquier sector". Esto se modificó y en primer lugar se delimitó a las actividades agroforestal, infraestructura, minería, energía y tecnología, y luego se sumó la siderurgia, petróleo, gas y turismo a las actividades incluidas en este régimen.

Lousteau no se opuso pero no quiso quedar pegado a los K

Una vez con la sesión empezada, la bala de plata que puso en juego el kirchnerismo consistió en buscar que la votación quedara con sólo 36 votos (a favor o en contra) y se cayera por falta de votos válidos. Para eso, necesitaban tener firmes a sus 33, a los dos senadores de Santa Cruz y a uno más. Ahí todas las miradas cayeron en Martín Lousteau, el único radical crítico de este proyecto.

Martín Lousteua en el Senado durante la sesión.

Pero el senador por la Ciudad recogió el guante y habló en el recinto. Allí dijo que no se iba a "dejar apretar por los de un lado, ni por los del otro", mirando al ala en el que se ubica el interbloque Unión por la Patria. Acto seguido aclaró: "Voy a votar en contra". Al anunciar que efectivamente iba a emitir un voto válido complicó la estrategia del kirchnerismo de llegar a más abstenciones que votos y que no salga la ley.

“Ni máquina de impedir, ni seguidismo bobo", dijo también para desmarcarse de ambos polos. "Intentamos trabajar constructiva racional y técnicamente para impulsar el cambio que queremos, pero con mayor justicia”, explicó. Durante toda la jornada el radical recibió insultos y agresiones del kirchnerismo y del macrismo por su decisión. Incluso el diputado del PRO Damián Arabia escribió "el forro de Lousteau" y Cristian Ritondo lo comparó con Pablo Moyano.

Los santacruceños amagaron pero terminaron sin entorpecer la sesión

Los senadores de Santa Cruz merecen un capítulo aparte a la hora de repasar las negociaciones de esta ley. Carambia firmó el dictamen en disidencia. Un rato antes de poner la firma Guillermo Francos le había prometido que Javier Milei iba a firmar un decreto para modificar la Ley Minera y aumentar de 3% a 5% las regalías que se quedan las provincias por los boca de mina. 

Ese pacto parece que se cayó horas antes de la votación y los santacruceños convocaron a no dar quórum. Cumplieron con su palabra y no estuvieron en el recinto hasta minutos antes de la votación. Fueron y votaron en contra. El dato de color fue que a Gadano figuró que votó a favor y el primer resultado arrojó una victoria para el gobierno de 37 a 35. Tuvo que pedir la palabra y aclarar el sentido de su voto.

Después de eso, se fueron y no participaron de la votación en particular. Así garantizaron que los capítulos clave, como el de las facultades delegadas y reforma del Estado se aprobaran con el desempate de la vicepresidenta Victoria Villarruel.

En este escenario, varios meses después, el gobierno de Javier Milei se garantizó la aprobación de la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos. Un camino sinuoso en lo político para un frente inexperto en materia legislativa. Ahora deberá confirmar estas modificaciones en la Cámara de Diputados y el Gobierno quiere que se promulgue antes de fin de mes.

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