Ley Bases: en qué puede beneficiar o perjudicar a Mendoza
"Si en vez de mandar un proyecto que modifica tantas leyes, hubiera enviado todo por separado, ya tendría el 90% aprobado", reflexionó un legislador radical que circunstancialmente es aliado del Gobierno de Javier Milei en el Congreso. Se refiere, claro, a la Ley Bases que tiene su prueba de fuego en el Senado, justo a seis meses del inicio del Gobierno y con sequía en la cosecha legislativa. En un cálculo grosero, la "Ley Bases" podría haberse desarticulado en un paquete de 50 leyes que en su mayoría hubieran tenido consenso. Hoy el Senado va a "todo o nada".
Al tratar de hallar pros y contras del proyecto para Mendoza puede haber dificultades, pues se trata de más de un marco normativo, que de un reglamento. Sin embargo la base es una: la desregulación, con señales de desfederalización en las decisiones y manejos de recursos. Por eso la Ley Bases no se entiende sola, pues tiene coherencia con el polémico Decreto de Necesidad y Urgencia número 70; o lo que queda de él tras varios fallos judiciales que suspendieron algunos artículos, y también el Paquete Fiscal, quizá lo que más le interesa a las provincias. "A Mendoza le sirve que Argentina se ordene. Que se ordene la macroeconomía, que haya estabilidad", repiten como un mantra en Casa de Gobierno. Es que, salvo casos excepcionales como el de Neuquén con Vaca Muerta, las economías provinciales conviven con la volatilidad argentina.
La "Ley Bases" tiene un capítulo especial referido a la industria del petróleo. La tensión estuvo puesta en las potestades sobre los recursos, pero se aclaró que las provincias mantendrán ese poder. Sí puede haber un beneficio directo si se mantiene la desregulación del precio, pues Mendoza tendría más recursos como provincia productora. Desde hace casi 20 años el precio del petróleo estuvo restringido para evitar impactos en los combustibles, pero eso perjudicó a Mendoza y todas las provincias productoras porque cobraron menos por regalías, y, además, se desincentivó la inversión. Ese "subsidio" al precio de los combustibles lo pagaron solo algunas provincias. La ley fue limada por lobbies cruzados que le sacaron artículos relacionados a otras industrias, como la pesca y los biocombustibles.
El paquete fiscal lleva el mismo interés que la Ley Bases para las provincias. Es que allí se incluyen algunas compensaciones por los recursos perdidos. En el caso del Impuesto a las Ganancias, por ejemplo, se recaudaría más que ahora, pero menos de lo previsto por algunos distritos, como Mendoza. Por eso Cornejo y otros gobernadores presionan para que no haya más exenciones, como lo que pasará con los trabajadores petroleros.
También hay quitas por bienes personales, cuestión que incomoda a los mandatarios aliados porque representa menos recaudación. Para los opositores, el impacto será enorme. "En este año solamente $6.500 millones menos va a recibir Mendoza, si se aprueba”, aseguró Anabel Fernández Sagasti.
En Diputados se incluyó un artículo clave: una intimación al Gobierno para que en dos meses suprima o cambie los regímenes de exenciones "tributarias, beneficios impositivos o de cualquier otro gasto tributario" en una porción igual a 2 puntos del Producto Bruto. Ese artículo tiene como objetivos algunos regímenes particulares, como los beneficios de las industrias de Tierra del Fuego. La intención es que esos ingresos sean destinados a financiar la recomposición a los jubilados, entre otras cosas. Claro que se trata de una expresión de deseo, pues en la ley no hay destino específico.
El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) es uno de los temas más relevantes. Muchos gobernadores, por ejemplo, toman a ese plan como la base para apoyar la Ley. Es lo que ocurre con las provincias mineras y petroleras. Otros, en cambio, lo llevan como bandera para oponerse al paquete. "El régimen de inversiones es necesario para Argentina, pero otra cosa es la extranjerización de la Argentina. Creemos que el régimen de inversiones tendría que ser acotado a algunas industrias, como las extractivistas. No a todas, porque destruye la metalmecánica. Es tan amplio el régimen que va a ser contraproducente”, dijo Fernández Sagasti esta semana. Ni tan bueno, ni tan dramáticamente malo. Así lo miden los legisladores más moderados. "El régimen está apuntado a inversiones específicas que de otra manera difícilmente lleguen. No creo que sea el boom que algunos dicen, pero sí que ayude en áreas como el petróleo y la minería que requieren reglas de largo plazo", explicó Lisandro Nieri, diputado de Cambia Mendoza. Para Nieri la Ley Bases y el DNU 70 no hay que medirlo en impactos puntuales, sino en si genera las condiciones para estabilizar la macroeconomía, generar confianza y previsibilidad. Esos datos conceptuales podrán medirse, si la ley se aprueba.
En Mendoza se esperan inversiones más diversas, pero de monto más bajo. Igual, puede haber proyectos de energías renovables y a futuro mineras que puedan ser incluidos en el RIGI.


