La bala de plata que le queda al kirchnerismo para que se caiga la Ley Bases
Al kirchnerismo le queda una posibilidad de que se caiga la sesión y la Ley Bases no se apruebe en el Senado. Para eso tiene que lograr que Martín Lousteau no vote en contra (tampoco a favor) y se abstenga en la votación.
Para que la votación sea válida en el Senado se necesitan al menos 37 votos, que pueden ser afirmativos o negativos. Si no se llega a ese número, se considera que la votación queda sin quórum.
Con este condicionante, los 33 senadores de Unión por la Patria buscarán sumar en su misión a los dos senadores del bloque Por Santa Cruz Natalia Gadano y José María Carambia, que pueden ausentarse o abstenerse. De hecho ninguno de los dio quórum.
Así llegarían a 35. Es por eso que todas las miras quedan en Martín Lousteau, el radical que está en contra del mega proyecto de Javier Milei. Si el radical porteño decide dar por finalizada esta sesión, puede abstenerse de votar y sólo quedarían 36 votos afirmativos, del PRO, LLA, el peronismo no kirchnerista y otros aliados. Pero esa votación sería inválida.
Igualmente, Lousteau habló en el dictamen y dijo que va a votar en contra. Precisamente la aclaración de que va a emitir un voto afirmativo hecha por tierra la posibilidad de acordar esta estrategia. "No me voy a dejar apretar de un lado ni del otro", señaló.
La estrategia de Lousteau para esta sesión consiste en ir y plantear su dictamen que tiene un centenar de diferencias al que firmó el oficialismo con los aliados. El radical quiere mostrarse como opositor a esta ley, pero sin dejar de colaborar para dar la mejor herramienta
En paralelo siguen las negociaciones dentro del Senado. El oficialismo sabe que cualquier desliz con Lousteau puede generar que la ley no se apruebe en el recinto.


