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Javier Milei sabía de las contrataciones de Sandra Pettovello y el escándalo puede llegar hasta Olivos

El presidente sabía de lo que pasaba en el Ministerio de Capital Humano. Pettovello no mueve un músculo sin consultarle. A pesar que dicen que "solo se concentra en la Economía", Milei la escucha y banca siempre.
Javier Milei y un fuerte respaldo a Sandra Pettovello en medio de la controversia en Capital Humano Foto: Archivo MDZ
Javier Milei y un fuerte respaldo a Sandra Pettovello en medio de la controversia en Capital Humano Foto: Archivo MDZ

Muchos estaban esperando el estallido. Desde enero, cuando aparecieron las primeras renuncias o huidas a otras áreas del gobierno, todos sabían que el Ministerio de Capital Humano tenía aroma a cala porque "la intención de ir a fondo para cortar los curros” chocaba con que “no tenía ni idea de lo que es la gestión del día a día".

Ambas expresiones corresponden a funcionarios en actividad y otros que prefirieron dar un paso al costado. "La primera experiencia la tuvieron los amigos de Trabajo, que habían armado la foto con Armando Cavallieri y luego, echaron al segundo de la Secretaría", recordó el mismo director que todavía subsiste en Capital Humano.

Los colaboradores de Pablo De la Torre, echado porque supuestamente no repartía la comida pero luego acusado de haber realizado nombramientos con los cuales se armaba una "caja política", le recordaban hoy a MDZ que fue la propia Sandra Pettovello la que había detenido los camiones que iban con mercadería a Bahía Blanca.

Señalaron que esto ocurrió luego del huracán que destrozó media ciudad a principio de año y que el gobernador correntino Gustavo Valdés tuvo que tercerizar la recepción de la mercadería alojada en Tafí Viejo por miedo a no recibir nada en medio de la inundación que afectó su provincia.

En la Casa Rosada hay dos grupos. Los que apoyan la decisión de la ministra y los que consideran que De la Torre no merecía semejante reprobación pública. No lo dicen muy fuerte para no tener consecuencias en medio de internas que siguen paralizando el gobierno. "En esto tampoco mintió Javier Milei. Él quería y proponía la destrucción del Estado, lo está haciendo, pero con todos adentros", dijo, irónico, un operador todo terreno de La Libertad Avanza.

Pablo de la Torre

El oficialismo, que defendió en todo momento su decisión de no sacar un solo alimento de los depósitos ubicados en Tucumán y en Villa Martelli, casi pegado a Tecnópolis, ahora dice que no sabía que lo que había ahí guardado tenía fecha de vencimiento. Y que ese desconocimiento fue por culpa de De la Torre.

Eso es absolutamente falso. Desde un inicio, Pettovello conocía lo que había. Sucesivamente, personas de su estrecha confianza se lo informaban casi como forma de dañar la gestión del funcionario de Desarrollo Social, hermano de Joaquín De la Torre.

Igualmente, el ahora renunciado secretario no ayudó a generar confianza. La mayoría de sus designaciones estuvieron vinculadas con sus aliados directos de San Miguel, epicentro del proyecto político de De la Torre. “A medida que se iba habilitando un cargo, él lo llenaba con uno de los propios. Los que no estaban en ese grupo privilegiado, no tenían participación”, expresó un testigo privilegiado y agregó que “nunca convocó a una reunión de gabinete para que organizar el trabajo". "Todos eran compartimentos estancos e inconexos", añadió.

Varios conocidos de Pablo De la Torre, que compartieron su actividad política e inclusive se enemistaron fuertemente con él y con su hermano, le reconocen su honestidad extrema. Pero a la vez, le endilgan cierta inexperiencia o, directamente, poca capacidad para la gestión.

La ministra, feliz, con Cavallieri y Omar Yasín. Luego lo despidió por ese momento. 

“No puede ser que Juan Grabois, que había tenido que terminar con las extorsiones callejeras, terminara teniendo razón con el tema de la comida”, exclamó el mismo funcionario, que tiene muchas más dudas que certezas de cómo seguirá su carrera en el gobierno e, inclusive, pone en en suspenso lo que pasará con Pettovello.

La ministra primero congeló y luego cortó el doble juego que beneficiaba a las organizaciones sociales que además de custodiar el plan Trabajar, recibían dinero para desarrollar diferentes proyectos sociales o de obras públicas.

“Le pagábamos los sueldos y le financiábamos todos los proyectos”, dijo la fuente oficial que participó del proceso, en el que Desarrollo se desprendió de casi el 80% de la plata que iba al Trabajar para pasar a la Secretaría de Trabajo. 

En cuanto a los contratos, el nuevo escándalo que envuelve el despido de De la Torre se originó porque, a más de dos meses de haber asumido el gobierno de Javier Milei, ningún funcionario con poder de decisión -es decir, con firma autorizante- ha podido cobrar un peso ya que la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Economía no lo autorizaban. En esos momentos la propia ministra rompía en llantos y amenazó con renunciar en varias oportunidades.

Como ella no hace nada sin la autorización de su amigo y admirado Milei, luego de varias consultas aprobó las contrataciones indirectas a través de la Organización de Estados Interamericanos, cuyos convenios preexisten desde hace dos décadas y que sirven para esquivar nombramientos directos.

Pablo de La Torre y Sandra Pettovello

Los sueldos en el Estado Nacional para funcionarios de segundo y tercer orden no bajan de $3.000.000 de pesos. Pero la OEI solo está autorizada a firmar convenios por $1.300.000 máximo por cada uno. Conclusión: para que un funcionario audite o conduzca un área serían necesarios, por lo menos, dos contratos. Pero como no pueden salir por una sola persona, se designa a otro para complementar.

Este trámite fue admitido y autorizado por la ministra que no hace nada sin pedir permiso a las más altas autoridades de la Nación. Todos lo sabían y todos lo saben. De hecho, en varios ministerios ocurrió lo mismo. El más vivo, porque sabía por su pasado en la gestión de Mauricio Macri, es Luis Caputo, quien en Economía prefirió ir llenando los cargos a medida que se aprobaba el cupo.

Este episodio provocó, además, un nuevo terremoto político para el oficialismo, además de golpearle en su línea de flotación dogmática. De la Torre era uno de sus primeros aliados, quien más a fondo fue para que el gobierno tuviera volumen político y voz en la Provincia de Buenos Aires.

Los antiguos aliados, transformados en rivales, disfrutan por la traición continuado por el destrato que está sufriendo De la Torre. Sin embargo, esta situación también debe ser tomada como una advertencia directa para los futuros allegados a las Fuerzas del Cielo. Ver como tratan a los que quieren ayudar o, directamente, a los que se suman inclusive aportando legisladores, como fue el caso del senador de San Miguel. "Si tratan así a los amigos, imagínate a los enemigos", le decía ayer un importantísimo dirigente libertario que trabaja para que Karina Milei y Santiago Caputo tengan algún tipo de armado territorial.