Nuevo jefe de Gabinete

Otro giro de Milei, que ahora apuesta por el más dialoguista de un gobierno lleno de halcones

Francos es la última chance que Javier Milei le da a la política. Su nombramiento como jefe de Gabinete en lugar de Posse parece más urgido por la necesidad presidencial que por otra cosa.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare martes, 28 de mayo de 2024 · 00:35 hs
Otro giro de Milei, que ahora apuesta por el más dialoguista de un gobierno lleno de halcones
Guillermo Francos, nuevo jefe de Gabinete Foto: Alf Ponce Mercado/MDZ

El presidente de la Nación, Javier Milei, gastó una bala, quizás una de las más importantes. La última situación parecida sucedió durante el gobierno de Alberto Fernández, pero en aquella oportunidad vino derivado de una derrota electoral. En esta oportunidad, la realidad muestra que la gestión jamás arrancó y era necesario buscar un culpable de calibre.

Como todo en el mundo libertario, las relaciones personales pesan más que cualquier otra cosa. Guillermo Francos reemplazará a Nicolás Posse, y en el Ministerio del Interior quedará en la cotidianeidad Lisandro Catalán, el hombre de mayor confianza del nuevo jefe de Gabinete.

Con su decisión, nunca explicitada ni informada salvo por el mero hecho del anuncio del reemplazo y la renuncia, Milei saca de su Gabinete a un funcionario que claramente no funcionaba y que trascendió en el elenco oficialista por dos cuestiones. La rapidez por llenar casilleros en las empresas públicas en manos del Estado y la pasión que mostró por los secretos de Estado cuando se quedó con el manejo de la AFI, hasta ayer a cargo de Silvestre Sívori, hoy sin reemplazo conocido.

El otro funcionario de primera línea que renunció sin saberse los motivos, pero al menos se utilizó una excusa como la de haber informado una reunión de Gabinete sin ser autorizado, fue el exministro de Obras Públicas e Infraestructura, Guillermo Ferraro. Dos ministros en menos de seis meses pueden mostrar dos cosas diametralmente opuestas: que el presidente de la Nación es exigente o que no tiene idea de cómo conformar un equipo de gobierno.

“Este es un gobierno que llegó sin gente y se nota”, le dijo hoy a MDZ un legislador que siempre está para colaborar, aunque en momentos como estos se agarra la cabeza porque “demuestran que no quieren abrirse a nadie más”.

La unidad de criterio entre Interior y Jefatura de Gabinete está cantada. Catalán es Francos, lo que se habla con él está garantizado por el nuevo jefe de Gabinete”, le dijo otra fuente de la Rosada que espera que los cambios se terminen acá dada su cercanía con el eyectado Posse.

El cambio de Francos por Posse puede compararse con el de un equipo de fútbol que por una mala campaña decide echar a su entrenador y pasa de una escuela como la de César Luis Menotti a otra como la de Timoteo Griguol o Carlos Salvador Bilardo. Posse era mudo para la opinión pública y, para muchos, de su propio gobierno. Francos es un incansable negociador que no lo dice pero no reniega de la rosca política cuando hace falta.

El nuevo tridente político, Francos, Karina y Lule

Es la llegada de una “paloma” a la cima de un gobierno donde la mayoría se jacta de ser halcón. Dios no lo permita, pero ¿qué pasaría si fracasa el dialoguista como decisor del presupuesto nacional? ¿El Gobierno se radicalizará definitivamente?

Con su estilo, el nuevo jefe de gabinete ha demostrado saber cómo conciliar el ruido extremo que le pone a todo el presidente Milei con su solemnidad cotidiana. Ha sabido encontrar formas para no contrariar tampoco al jefe, Karina Milei, con quien dialoga y mantiene una excelente relación, aunque no llegue a ser una persona de extrema confianza o amistad.

Hace un mes, algo fastidiado por una expresión publicada en este medio, el ahora responsable de Interior le recriminó a este periodista la poca paciencia que tenía sobre un gobierno que asumió sin que nadie tuviera en cuenta esa posibilidad hasta antes de las PASO. “Nadie nos tenía en cuenta, éramos un puñado de personas los que creíamos que Javier iba a ser una revolución en el país y no nos equivocamos. Es muy difícil gobernar en una extrema minoría en ambas cámaras y sin gobernadores y, así y todo, estamos a días de sacar una ley que es revolucionaria”.

Ahora queda en claro que son tres las personas con más peso dentro y fuera del oficialismo. Francos, Karina y Santiago Caputo. Una es la celadora del proyecto y el otro el hacedor de su relato. Los tres son originales del proyecto del hombre de la Motosierra en la que, ahora, el nuevo ministro coordinador deberá revalidar títulos ante una platea propia donde la mayoría prefiere la confrontación a la conciliación.

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